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Arte

El arte de rescatar el abandono

El artista urbano Ampparito aterriza en Los Llanos de Aridane para participar en una nueva edición de Trashplant Festival

Ampparito en una de sus intervenciones. E. D.

Trashplant Festival es un ejercicio de concienciación medioambiental a través del arte. Instalaciones, esculturas, murales, música, talleres o documentales se dan cita en Los Llanos de Aridane hasta el domingo 4 de diciembre para mostrar la necesidad de transformación. Ampparito es uno de los artistas invitados.

Trashplant Festival celebra una nueva edición en La Palma, desde jueves 1 de diciembre y hasta el domingo 4. Los Llanos de Aridane es el lugar elegido para que una decena de artistas de todo el mundo muestre estos días cómo reutilizar y crear arte con el que reflexionar sobre la generación de residuos. Desde hace algunas jornadas, ya trabajan en sus propuestas en un proceso que está siendo seguido por los vecinos del lugar y que quedarán expuestas una vez finalice la cita. Ampparito, nombre artístico del madrileño Ignacio Nevado, es uno de los invitados a esta nueva edición y ya se encuentra trabajando en la isla bonita.

Ampparito sigue la actualidad de este festival desde su primera edición en la que ya reconoce que le hubiera gustado participar. «Se trata de una propuesta bastante inusual y arriesgada», sostiene, ya que anima a los participantes a trabajar a partir de elementos que se encuentran en la calle, una idea muy buena teniendo en cuenta que se trata de una cita que trata de poner en valor el reciclaje convirtiendo «el medio en el mensaje». No obstante, reconoce que esta propuesta también presenta complicaciones para los artistas ya que «los desechos con los que trabajamos no nos permiten anticipar nuestra labor sino que debemos crear con lo que nos encontramos, al momento».

Así, reconoce que llegó a La Palma hace unos días con cinco ideas aunque lo más importante es encontrar un lugar apropiado para comenzar a trabajar. En este sentido, explica que ya se sumergió en una de las propuesta hace unos días «y se me chafó», por lo que ha tenido que empezar de cero en varias ocasiones. «Trabajamos con cosas que nos encontramos pero el tiempo que tenemos es limitado, lo que convierte las intervenciones en algo complicado», concluye.

Ampparito en una de sus intervenciones. El Día

Esta forma de trabajar incide directamente en la interacción del público con sus obras puesto que los espectadores forman parte de la propuesta desde el primer momento. En esta línea, relata lo que le sucedió el primer día que comenzó a trabajar en La Palma: «Encontré un coche abandonado y medio desguazado en un barranco y comencé a limpiarlo. Para mí ya esta acción, limpiar algo que en realidad es una desecho, hace que se rompa el contrato social, pero lo que pasó es que la persona que lo había abandonado hace más de un año se alarmó y acabó llamando a la grúa para que lo retiraran, por lo que al final no pude hacer la intervención que tenía en mente. A pesar de todo, ya hubo interacción con la gente del lugar». 

En cuanto al mensaje que quiere trasladar con su propuesta en La Palma, aún no lo tiene claro. «No tengo una idea sino que me dejo llevar por el espacio en el que trabajo». Así, estos días se sorprende con la luz del Sol que incide en los paisajes de Los Llanos de Aridane: «Cuando los rayos caen sobre los plásticos que cubren las plataneras parece que se genera una especie de teatro, de color verde. Me encanta esa imagen por eso prefiero fijarme en esas cosas que suceden, para trabajar de lo general a lo particular».

Literatura

Las redes sociales son una pata más del trabajo que realiza Ampparito y tanto es así que afirma que «creo que cada día que pasa soy más escritor que otra cosa». Desvela la importancia de la parte contextual de su obra que en ocasiones destaca más que la propia instalación en sí. «A veces hago cosas que tienen más literatura que otra cosa y como creo que una imagen sola en una red social es muy pobre, prácticamente como un meme, me gusta apoyar lo que hago con un texto, que además me permite llegar a toda esa gente que no puede visitar la instalación personalmente», relata el artista urbano quien sentencia que «el público que ve una obra en directo o que la contempla a través de las redes sociales es complemente diferente». De hecho, añade que es la gente que le sigue a través de las redes sociales la que puede seguir mejor la evolución de su propuesta y con la que tiene mayor complicidad.

A lo largo de su carrera artística, Ampparito ha podido llevar su propuesta por todo el mundo pero en los últimos tiempos sus trabajos se centran más en España. Explica que esto se debe a que «el circuito internacional que está más ligado al muralismo que a las intervenciones urbanas pero los murales me interesan cada vez menos» por lo que ha preferido centrar su trabajo en España, «donde compartimos el mismo lenguaje y el contexto es mucho más sencillo para compartir con el público».

Tras varias visitas a La Palma por motivos personales, el artista reconoce que está disfrutando mucho de estos días inmerso en el Trashplant Festival, que no solo le permiten compartir las jornadas con otros artistas llegados desde todos los rincones del mundo sino que además le está ofreciendo una nueva visión de la Isla: «Lo veo todo mucho más bonito».

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