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Música

Czech Festival llena el Paraninfo de la ULL de folclore eslavo con el címbalo

Ensamble Kyčera y Monika Srncová ofrecen un concierto protagonizado por este instrumento inexistente en España

Ensamble Kyčera El Día

El Czech Fest recala en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna de la mano del proyecto educativo Suhajky Project y ofrecerá una de las únicas oportunidades de disfrutar de la música del címbalo, un instrumento desconocido e inexistente en el territorio español. El concierto, que dará comienzo a las 20:30 horas, contará con la participación de la directora del proyecto, la soprano Monika Srncová –residente en Tenerife con raíces eslavas y graduada por el Conservatorio Superior de Música de Tenerife–, y del grupo de Praga Ensamble Kyčera.

El címbalo es un instrumento de cuerda percutida con numerosas cuerdas y un timbre muy especial, introducido en Europa alrededor del siglo XIII por el pueblo gitano, y que procede de otro instrumento, el dulcimer. Se trata de un instrumento de cuerda bastante complicado de tocar pero que a lo largo de los dos últimos siglos ha ido evolucionando y al que se le ha añadido el pedal y cambiado la distribución de los puentes hasta convertirlo en un instrumento de concierto, con mayor volumen de timbre. Músicos y compositores como Franz Lisz han destacado el valor y el sonido de este instrumento.

El címbalo podía escucharse hace años en los cafés de Budapest, donde los músicos de etnia gitana los hacían sonar, «destacando por su musical maestría y temperamento», explica la cantante Monika Srncová. «Más tarde, se comenzó a introducir en las aulas de los conservatorios de las principales ciudades de Europa, hasta que logró hacerse un hueco en el ámbito de la música clásica», relata la soprano, hasta que en la actualidad se cuenta con varias obras de conciertos de címbalo para orquesta.

El instrumento que se podrá escuchar en La Laguna tardó en construirse unos tres meses. En la actualidad, tan solo unos pocos maestros los fabrican y, añade Srncová, «hace tiempo los músicos checos preferían comprar el instrumento hecho en Hungría, así que parece que sí es difícil de hacer». A pesar de ello, son muchos los músicos checos que lo tocan en la actualidad ya que forma parte importante del folclore del país. «Los niños lo pueden aprender a tocar en escuelas de música, y casi cada pueblo tiene un ensamble que incluye este instrumento. Podríamos decir que es como aquí el timple, que tiene mucha presencia», dice la cantante.

Aunque reconoce que con la celebración de la clase magistral, que también tuvo lugar en el marco de este festival, es difícil que este instrumento entre ahora con fuerza en Canarias, Monika Srncová añade que la cultura iberoamericana está plagada de instrumentos de cuerda pulsada y de púa que pueden recordar al címbalo, por lo que «los isleños pueden ver y conocer algo nuevo y que les causará una agradable sensación». De forma paralela, en el concierto, los músicos tienen preparadas varias melodías antiguas y canciones de los valles de región Moravia y de los montes de Valaquia. Además, el recital se acompañará de una videoproyección sobre la historia del país y descubrirá detalles del lugar, como que es el país con más castillos medievales. 

El Ensamble Kyčera se creó en 1999 e interpreta música tradicional con címbalo. La formación está compuesta por cinco músicos y guiada por la zimbalista y doctora de etnología Anna Jagošová. Su repertorio se compone en su mayor parte de canciones de Valaquia, pero también de Slovácko o del país vecino Eslovaquia. Suele actuar en diversos festivales de folclore de su país y también ha asistido a festivales europeos en países como Francia, Inglaterra, Ucrania y Gales, así como fuera del continente, en China, Indonesia o Rusia. Por su parte, Monika Srncová es soprano, instrumentista y directora artística con 20 años de experiencia internacional. Se graduó en el Music High School de Brno, donde fue componente y solista de varios grupos dedicados a la música sacra y folklórica. Desde su llegada a España, hace 18 años, se dedica a la creación de espectáculos escénicos, especializándose en danza y en acrobacia con fuego y espada. También ha llevado sus proyectos a Túnez, India, Egipto o Inglaterra.

Esta quinta edición del festival finalizará en esta ocasión en La Palma, el día 4 de noviembre, a donde ya había tratado de viajar la cita en anteriores ocasiones. Este año, se ha hecho posible gracias a una familia checa que exporta la pitahaya a Chequia, y que ha organizado una velada que permitirá celebrar el primer encuentro entre la comunidad checa y la canaria en la Isla.

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