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Arte y música

El bajista de The Clash, Paul Simonon, expone en Londres sus pinturas de Mallorca

S’Estaca se convirtió en el refugio del histórico músico durante la pandemia / Entre Valldemossa y Deià pintó una serie de obras que conectan con otras creadas en Londres y que se exhiben estos días en la John Martin Gallery de la capital británica

Paul Simonon, frente a un coche de época en Deià.

S’Estaca, la aldea de pescadores situada entre Valldemossa y Deià, es protagonista de la nueva exposición del bajista de The Clash, Paul Simonon, una muestra de pinturas que, bajo el título Two Years London & Mallorca, puede visitarse estos días en Londres, en la John Martin Gallery.

Paul Simonon, que desde hace años pasa largas temporadas en Deià, decidió desde el comienzo del primer confinamiento de 2020, y en el transcurso de los siguientes dos años, hacer una crónica de su entorno, el de Londres, donde reside, y el de Mallorca, isla en la que encuentra no solo un lugar para el descanso, también para la inspiración. En su estudio de Paddington, en la capital británica, se entregó a una serie de pinturas, la mayoría creadas de noche e iluminadas por las luces de la calle, que reflejan la soledad y profunda quietud que halló durante esos primeros meses de aislamiento. "Llegaba la tarde en que las farolas iluminaban las casas estrechas, se convertía en un decorado teatral, y en cierto modo es como si hubieras retrocedido en el tiempo", explica Simonon en referencia al Londres de la primavera de 2020, retratado en obras como The Row o Vermeer’s Daughter.

En verano de ese año, Simonon se trasladó a Mallorca con el fin de centrarse por completo en su pintura y vivir aislado. Se instaló en una habitación de s’Estaca y se puso manos a la obra, con sus materiales y suministros traídos desde Londres. En total fueron más de doce meses pintando, "sin tienda ni bar alrededor, y con un pescador autoproclomado alcalde», apuntan desde la John Martin Gallery. Al recordar aquella rutina diaria, Simonon comenta: "De alguna manera, no importa dónde estés, exploras mucho en tu mente cuando estás solo".

En un principio, a Simonon le costó arrancar. "Era un lugar tan bonito, s’Estaca, que realmente no vi nada que quisiera pintar". Todo cambió una tarde, caminando por la escarpada costa, cuando se encontró con la Luna saliendo y empezó a pintar la vista nocturna, encontrando, sin darse cuenta, una continuidad con sus pinturas de la calle Paddington. Así, continuó pintando todos los días, "muchos hasta altas horas de la noche".

"Estaba perdido en el tiempo y era como estar en el borde del mundo… el clima cambiaba constantemente y veía nubes de lluvia acercándose. Las olas golpeaban debajo de las casas y te sentías vivo", confiesa sobre aquellos días y largas noches en s’Estaca.

La exposición, que se inauguró el pasado día 21 y permanecerá abierta hasta el 6 de octubre, no solo se alimenta de pinturas, también de esculturas: una serie de tallas de figuras hechas de madera flotante y troncos encontrados a lo largo del litoral de la costa norte mallorquina.

Pintor antes que músico

Paul Simonon, conocido en todo el mundo por su pertenencia a una de las bandas más influyentes e icónicas de los últimos 40 años, The Clash, un grupo capital en la historia del punk, fue pintor antes que músico. Nacido y crecido en Brixton, una de la zonas más pobres del sur de Londres con mayoría de inmigrantes jamaicanos, el arte plástico fue una de sus primeras pasiones. Hijo de un pintor afiliado al partido comunista local, obtuvo una beca en la prestigiosa Escuela de Arte Byam Shaw de Kensington, que hoy forma parte de la Facultad de Arte y Diseño del Central Saint Martin y en la que en su día estudiaron artistas como Winifred Nicholson y Bernard Dunstan o el actor John Standing. Fue en ese momento cuando Simonon conoció a Mick Jones, quien le preguntó si quería formar una banda de rock. Simonon, que hasta esa fecha no había tocado el bajo pero sí había cantado, para una audición como vocalista del grupo London SS, prueba que no superó, asumió primero un papel principal en la identidad visual de The Clash, y con el tiempo, y fruto de muchos ensayos, acabó colgándose el bajo, el instrumento con el que siempre será identificado. Pronto se les sumaría Joe Strummer y empezaría la andadura de un grupo sin igual, sin el que sería imposible explicar la historia del punk, The Clash, citado como una influencia clave en la exposición de 2013 en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Chaos to Couture.

"Simonon siempre ha sido un apasionante del arte y, desde que la banda se separó a mediados de la década de 1980, la pintura se ha vuelto tan importante como su carrera musical. Su pasión por la pintura comenzó cuando era niño, su padre era un ávido pintor aficionado que usaba la habitación de su hijo como su estudio. Fue ahí, rodeado de libros y cuadros clavados en las paredes, donde encontró por primera vez el mundo del arte", señalan los responsables de la galería londinense.

La primera de las exposiciones en la que Simonon trabajó se remonta a 1996 y fue precisamente en esta misma galería, John Martin, en una colectiva. Luego llegarían otras, como Espectáculo en la habitación de la colonia, en Londres, en 1998; la individual De Hammersmith a Greenwich, en 2002, también en la capital británica; o New, que se presentó en la Galería Nacional de Arte Moderno de Edimburgo, una selección de obras realizadas por artistas británicos desde 1990 que fueron adquiridas por la Scottish National Gallery of Modern Art.

Dos de sus últimas muestras fueron Pinturas recientes, en el centro de Bellas Artes Thomas Williams de Londres, en 2008, una serie de óleos inspirada en una corrida de toros que presenció durante una visita a Las Ventas en mayo de 2003, en la que el matador Antonio Barrera resultó herido; y ¡Qué! ¿Sin bicicleta?, en 2015, que exhibió tanto autorretratos como naturalezas muertas, pinturas que representaban sus propios efectos personales: la parafernalia motera de chaquetas, botas, cascos y guantes junto con paquetes de cigarrillos y libros. 

Suya es también la tapa de un álbum del también antiguo miembro de The Clash Mick JonesBig Audio Dynamite, y la del álbum The Good, the Bad and the Queen, en el que tocan, además de Simonon y Damon Albarn, el ex guitarrista de The Verve, Simon Tong; y el pionero del afrobeat y batería de África 70, Tony Allen.

A Simonon también se le atribuye la elección del nombre de The Clash, "el choque", en castellano, nombre, al parecer, sugerido por el bajista tras un accidente de tráfico ocurrido mientras barajaban varios nombres para la banda.

Icono del punk —suya es la imagen de la portada del disco London Calling en la que se le ve, retratado por Pennie Smith, rompiendo su bajo, en la que es una de las fotografías más representativas de la historia del rock—, posee desde hace años una casa en Deià y es un cliente habitual de sa Fonda, bar por el que han desfilado un sinfín de estrellas.

El año pasado, a finales de mayo, se trasladó de Deià hasta la Fundació Miró, con un proyecto expositivo bajo el brazo e interesado en conocer la música de Pullman, el grupo que creó el nieto de Miró, Joan Punyet.

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