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Entrevista

Manel Loureiro, escritor: "La novela negra nos gusta porque supone un desafío"

El también abogado y periodista presenta su última novela, 'La ladrona de huesos

El escritor Manel Loureiro en Santiago de Compostela.

Ha mezclado el Camino de Santiago con la recuperación de la memoria, un secuestro, la Orquesta Roja y el robo de reliquias. Y de ese cóctel ha salido 'La ladrona de huesos', la nueva novela del escritor, abogado y periodista Manel Loureiro (Pontevedra, 1975), un thriller con el que espera seguir con el éxito ascendente iniciado con Apocalipsis Z y que le ha llevado a ser uno de los autores españoles más vendidos en EEUU.

Dice que 'La ladrona de huesos' es lo mejor que ha escrito nunca. ¿Es verdad o es obligado para un autor decir eso?

No, no es obligado porque las mentiras tienes las patitas muy cortas. Lo digo absolutamente convenido porque hace cuatro o cinco años hubiese sido incapaz de escribir esta novela. Un escritor aprende nuevas técnicas, nuevas narrativas.... Es un thriller con tantos mecanismos que necesitaba tiempo para poder hacerlo. Estoy muy contento y los lectores también.

Ha empleado dos años para documentarla y escribirla...

Sí, han sido casi dos años completos de trabajo, de mucha documentación, de ir a sitios, de visitar escenarios de la novela. Unos pude y otros no porque ahora mismo no son muy accesibles. Por ejemplo Rusia, pero en general la parte de la documentación es la más divertida de la novela porque dedicas mucho tiempo a cosas que te entusiasman.

¿Rusia en el Camino de Santiago?

A mí me tenía fascinado desde hace años La Orquesta Roja que era el nombre de la primera red de espionaje moderna, tal como lo entendemos hoy en día. Y sigue existiendo. Ha ido cambiado y ya no existe la URSS pero trabaja para Putin. Espía, asesina, desinforma y en ocasiones roba. Y ahí engancha con el Camino de Santiago. Es de esas historias que lees y te guardas en el cajón porque va a merecer la pena tirar de ese hilo.

Robos, reliquias, intrigas, espionaje y Camino de Santiago… el bocado perfecto para un thriller.

Sí, es una mezcla de historias, de cosas que en principio no tienen conexión. Cuando estaba escribiendo tenía dudas porque no sabía si era posible mezclar el Camino de Santiago, el espionaje y el robo perfecto tipo Ocean's eleven. Pero al final funciona muy bien. Y eso le da un punto diferente, un punto de originalidad. En un momento en el que nos encontramos, por desgracia, historias muy clónicas, en el que se repiten parámetros, cuando consigues hacer una nueva melodía los lectores lo agradecen, si te sale bien, claro. Y eso depende de mil factores. Yo vivo permanentemente aterrorizado cuando escribo una novela.

"Hay que quitarse complejos. Por fin nos hemos sacado la tontería de la cabeza de que lo que viene de fuera es mejor"

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¿Por qué gusta tanto este género?

Porque supone un desafío, un reto a nuestra inteligencia, un acertijo. A ver si somos capaces como lectores de descubrir antes de que lo diga el autor cuál es el desenlace. Yo propongo un delicado mecanismo de relojería donde cada pieza debe encajar y generar una cascada de información. Yo sé que los lectores son muy listos y van a querer adelantarme. Ellos van a tratar de dármela con queso y descubrir antes la última pagina qué va a pasar.

Usted también es guionista. ¿Queda mucho para ver sus novelas convertidas en serie o película?

Hay cosas en marcha, pero no puedo contar nada. Habrá anuncios inminentes pero todavía no. Nunca eres consciente de que esto puede pasar en una novela. Además soy gallego y eso me hace terriblemente cauto. Eso es bueno porque los proyectos audiovisuales son a muy largo plazo y una novela solo depende de mí. Una producción audiovisual requiere una gran inversión y muchas partes implicadas. Conseguir que todo encaje es un auténtico milagro. Yo he perdido la cuenta de las veces que me he estrellado a lo largo del camino en el que he estado casi a punto y luego no ha ocurrido.

 Que le traduzcan en 30 países es mucho, pero ¿cómo se siente por ser uno de los escasos autores españoles con más de 200.000 ejemplares vendidos en Estados Unidos?

Está bien. Te hace sentir muy satisfecho en muchos niveles porque descubres que las historias que escribimos desde aquí son universales. Hay que quitarse complejos. Por fin nos hemos sacado la tontería de la cabeza de que lo que viene de fuera es mejor. Y después, siempre sientes una enorme responsabilidad sobre los hombros porque cada vez que sacas un libro sabes que hay decenas de personas en todo el mundo pendientes de lo que hagas. Además, lo que hay es una enorme perplejidad en el fondo. Dentro de mí sigue el chaval de Pontevedra que no se cree mucho lo que ha pasado. Sigo con el mismo nudo en el estómago cada vez que empiezo una novela. Si te lo crees mucho corres el peligro de convertirte en alguien muy desagradable. Tienes que ser consciente del privilegio que es esto y también del trabajo que supone aguantar ahí. Luego está la teoría de los rendimientos crecientes. Si una novela ha vendido tanto, la siguiente tiene que llegar a una mitad más. Es la sensación de ir siempre cabalgando en una ola, pero hay que tener la cabeza fría y ser consciente de que de vez en cuando las cosas no salen tan bien y cuando salen bien, como este caso, pues disfrutarlo. Yo escribo porque necesito sacarme esas historias de la cabeza, es mi terapia, mi válvula de escape y me encanta ver cómo un libro toca el corazón, las emociones.

"Los géneros literarios son cada vez más mestizos"

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¿No teme que los lectores se cansen de tanta novela negra?

Yo tengo un visión un tanto heterodoxa en este sentido. He escrito de todo, novela negra, thriller, terror... he cambiado de muchas veces de género porque he escrito siempre lo que me ha apetecido. Lo que creo es que lo que eran géneros de nicho se han transformado en productos de consumo masivo, en cine, en televisión y tamibén en literatura. Y eso es reflejo de la sociedad en la que vivimos porque los géneros están cada vez más mezclados, son cada vez más mestizos y eso es un signo de los tiempos y de la evolución de la literatura.

Vivimos rodeados de guerras, actos criminales, corrupciones… ¿La realidad siempre supera a la ficción?

La realidad tiene la terca costumbre de superar casi siempre la ficción. Esa absolutamente increible lo que te puedes encontrar y lo que puede generar el ser humano. Hay una vieja maldición creo que árabe que dice "ojalá te toque vivir tiempos interesantes". Si te toca vivir tiempos en los que las cosas son convulsas hay riesgos. Y yo creo que nos han tocado vivir tiempos interesantes. Eso no significa que sea malo, pero tendremos que estar más despiertos y tener los ojos bien abiertos y que lo que vivamos nos sirva para algo.

Cuando empezó con su blog y dio forma a Apocalipsis Z, convertida en su primera novela, ¿pensó que podía venir lo que vino después?

Qué va, a mí me atropelló la literatura. Soy como Forrest Gump, que siempre estaba en el momento idóneo y en las circunstancias justas, por eso le pasaban cosas tan interesantes. Me ha pasado varias veces en mi vida ese factor. Empecé a hacer un blog para divertirme, eso se transformó en una novela, luego en un best seller, después atravesó fronteras y eso llevó a otra novela y a otra. Es la propia vida la que te pone estas oportunidades delante y tú tienes que navegar en esas aguas turbulentas intentando no chocarte con ninguna roca.

Usted colaboraba en el programa Cuarto Milenio de Cuatro. Eso es ya llevar el misterio a la máxima potencia…

Fue una de las experiencias periodísticas más interesantes y divertidas que he tenido la oportunidad de disfrutar. Es uno de los programas más divertido en los que he estado, en el sentido de que no hay nada prefijado y nunca sabias qué iba a parecer a continuación. Un tipo de periodismo muy criticado, pero que se ha acabado revelando como una buena praxis en unas cosas y criticable en otras.

 

 

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