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Teatro
Teatro María Castro Actriz

"Puede que este personaje sea lo más difícil que he hecho nunca"

"Arranqué esta gira con un bebé lactante que dependía completamente de mí", explica la actriz

María Castro en su papel de 'La coartada'. El Día

El Teatro Leal de La Laguna acoge este viernes día 24 de junio, a partir de las 20:30 horas, la representación de la obra de teatro ‘La coartada’. Al frente del elenco, como protagonista, está la actriz María Castro (Vigo, 1981). Interpreta a una mujer divorciada y atormentada por su pasado que lucha por su libertad y por mantener la custodia de su hija. Estará acompañada sobre el escenario, además, por Dani Muriel y Miguel Hermoso. 

La coartada les ha proporcionado ya muchas satisfacciones sobre las tablas de escenarios.

Pues sí. Si te soy sincera, cuando recibí el guión me quedé un poco en shock al leerlo. La sensación que tuve es que no iba a ser capaz de hacerlo. Puede que este papel sea lo más difícil que he hecho nunca sobre las tablas. Es un personaje con muchísimos cambios, muy complejo, con una implicación emocional brutal. La función es de una intensidad muy alta. Me sobrecogió un poco al leerla y me hizo dudar de mi capacidad de hacer este personaje. Luego empezamos a ensayar y empezaron a salir cosas muy bonitas. Creo que hemos logrado una función muy chula entre los tres. Los espectadores, nos consta, salen muy conmovidos. Se quedan petrificados en la parte final porque es cuando se da la una sorpresa bastante inesperada que da un vuelco a toda la historia.Es una obra de mucha intensidad pero hasta el final no sabes de qué te están hablando realmente. Ahí es cuando se descubre todo el pastel y además las críticas, una vez hemos pasado por Madrid, han sido muy buenas. Cuando llegas a Madrid tienes la sensación de recoger las notas, recoges lo que has ido haciendo todo el año y han sido todas geniales. Así que estamos muy contentos con lo que hemos ido construyendo y ahora toca visitar Tenerife

¿En qué se nota el sello del adaptador, Bernabé Rico, si comparamos esta versión con el texto original de la dramaturga estadounidense Christy Hall?

Sabe exactamente lo que quiere que diga cada personaje y cómo debe decirlo. Fue muy escrupuloso con el texto para que cumpliéramos con cada una de las palabras. Realmente esa pureza en el texto da mucha limpieza a la hora de trabajar. Realmente, a nivel de sentimientos sí que nos ha dejado jugar mucho, ir probando. Luego había cosas que compraba y cosas que no. Gran parte de su intensidad como director iba dedicada a la pureza respecto al texto y a masticar cada una de las palabras. Es tal la información que se le da al espectador que la lentitud en el texto, pese a la intensidad de toda la obra, es importante. Si se pierde una pista, la cabeza del espectador puede ir por otros derroteros. En esta obra se corre mucho.

Además está muy bien acompañada sobre el escenario con dos amigos: Dani Muriel y Miguel Hermoso.

Miguel Hermoso es un compañero al que conozco hace años. Trabajé con él en Amar es para siempre, de hecho él era el botones del hotel en el que trabajaba. Tenía, como con Dani, una relación personal con él. Estoy feliz de compartir escenario con ambos porque ya los conocía. Me encanta su capacidad de trabajo y entrega. Es maravilloso recoger de ellos la otra mitad de lo que tengo que hacer en la interpretación.

Esta obra consigue que el espectador dude si empatizar o no con las motivaciones de su protagonista...

Es una obra en la que el espectador empieza empatizando hacia un lado y luego hacia el otro. Según se sabe más de la historia las tornas van cambiando hasta que llega el final y les deja colapsados en las butacas porque ocurre algo completamente inesperado. Ni aún leyendo el texto, me pude imaginar que me iba a encontrar con semejante final.

¿Cómo se las ingenia para compatibilizar todo lo que tiene entre manos profesionalmente y su familia?

Pues he ido haciendo los encajes de bolillos pertinentes con marido y abuelos. Arranqué esta gira con un bebé lactante que dependía completamente de mí, con lo cual tenía que viajar conmigo. Luego, tampoco quería ni chupete ni nada que se le pareciese. Así que o me la llevaba conmigo por toda España o me la dejaba atrás con una llantina tremenda y un marido que no tenía el arma necesaria, que era la teta. Hemos ido superando obstáculos y ahora, después de un año y medio girando y una temporada en Madrid, puedo decir que lo conseguimos.

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