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Carlos Zanón Escritor

«Escribo para ser yo. Ser siempre yo, aunque eso me lleve a la ruina»

«Me tomé el personaje de Carvalho como un privilegio, un juego, una oportunidad»

El escritor Carlos Zanón. El Día

Carlos Zanón (Barcelona, 1966) es licenciado en Derecho y escritor, con más de una docena de publicaciones que combinan el género negro con la poesía. Actualmente acaba de publicar su última novela, ‘Love song’ (Salamandra, 2022), que presentó ayer en el Campus Universitario Guajara en el VI Seminario Internacional Tenerife Noir de investigación en género negro. 

Ayer estuvo en el VI Seminario de Tenerife Noir hablando sobre Carvalho en el siglo XXI. ¿Qué diferencia a este nuevo Carvhalo del anterior?

Intenté preservar la esencia, el perfume del original, pero que todo a su alrededor fuera distinto. En términos literarios no busqué escribir como Vázquez Montalbán, ni reproducir clichés. Era un libro mío con personaje prestado, como cuando un amigo te deja su casa un fin de semana. Pero también era distinto el mundo alrededor de Carvalho. Quise que no fuera alguien fuera de sitio y si lo fuera, que al menos intentara sintonizar, que no le echaran del nuevo mundo en el que él encaraba ya la última etapa de su vida. Hay más acción, nuevos personajes, nuevos escenarios y la magia era tratar de que siguiera siendo Barcelona y Carvalho.

¿Podría pensarse que, de alguna manera, también es usted el nuevo Vázquez Montalbán?

En absoluto. Respeto muchísimo a Vázquez Montalbán, pero escribo para ser yo. Ser siempre yo, aunque eso me lleve a la ruina.

¿Cómo se gestiona lo de coger el testigo de otro autor y continuar dándole vida a su personaje?

Me lo tomé como un privilegio, un juego, una oportunidad. Tuve en mente la versión de Sherlock Holmes de la BBC. Sacar a Carvalho de los Museos y llevarlo a las calles otra vez.

¿Qué significa para el Comisario de BCNegra estar en el Festival Tenerife Noir?

Estoy muy agradecido. Me encanta que hayamos podido, entre todos, crear un circuito de festivales, de escritores, editoriales y lectores.

Pero no todo es Carvalho… Acaba de publicar ‘Love song’ (Salamandra, 2022). ¿Cómo y dónde nace esta novela?

Del deseo de probar cosas nuevas, de indagar de dónde salen las canciones, el imaginario de la creación, de ficcionar y ver colisionar un triángulo de amigos que saben que han de romperlo para tener alguna posibilidad de ser ellos mismos.

Además, sabemos que hizo algunos pinitos en la música…

Lógico. Me gustaba tanto que acabé por montar bandas de chaval con los amigos. Empecé tocando el bajo, pero era tan malo que acabé cantando, bueno, en realidad, hablaba fuerte y escribía las letras de los temas, eso sí.

¿Se podría decir que Love song tiene su propia banda sonora?

Totalmente. Todas mis novelas han de sonarme antes de ponerme a escribirlas.

En el libro no solo se respira su parte más rockera, sino también la poética o la mitológica. ¿Ha sido una forma de sacudirse el encasillamiento del género negro?

No, nunca me he sentido encasillado porque no tengo un personaje serial y porque mi contacto con la negra no es el policial, sino más la novela psicológica. Todos tratamos de entender las cosas poniendo etiquetas y no voy a perder el tiempo tratando de convencer a nadie de si lo que hago es negro o no. Solo trato de hacer buenos libros de poemas, buenas novelas. Las mejores que sepa hacer en ese momento.

Amistad, triángulos amorosos, música… ¿Cabe describir la novela como un viaje a través de la verdadera esencia de los seres humanos: las emociones?

En un sentido amplio, sí. Las lealtades, los egoísmos, y la necesidad de vida, de que nos pasen cosas, que nos pasen gente.

Sin embargo, parece que cada vez estamos más desconectados unos de otros…

Por un lado, sí, hay una realidad virtual que es parte ya de nosotros pero por otro lado, como especie, necesitamos el contacto, la complicidad, el hablarnos con el cuerpo, con las cosas sabidas de antemano, no con algoritmos y contraseñas.

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