50%DTO ANUAL BLACK FRIDAY eldia.es

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

David Martín-Porras Director de ‘La piel en llamas’

«Por desgracia, la guerra es un tema que nunca pasa de moda»

«Espero que esta película tenga aún mejor acogida que mis cortos en el Festival de Málaga», confía el director de 'La piel en llamas'

El director David Martín Porras. E. D.

‘La piel en llamas’, dirigida por David Martín-Porras, se estrena hoy en el marco del XXV Festival de Málaga. Protagonizada por Óscar Jaenada, Ella Kweku, Fernando Tejero y Lidia Nené, es la adaptación cinematográfica de la obra teatral homónima de Guillem Clua. La cinta, que se prevé que llegue a las salas de cine en mayo, fue rodada íntegramente en Tenerife a final del año 2020.


David Martín-Porras (Salamanca, 1982) estrena hoy, en la Sección Oficial del XXV Festival de Málaga, su nueva película, La piel en llamas, rodada íntegramente en Tenerife entre los meses de noviembre y diciembre de 2020. La película está basada en la obra homónima de Guillem Clua, que además ha participado como coguionista de la cinta. Cuenta la historia de Frederick Salomon (Óscar Jaenada), un fotoperiodista de guerra que logró la fama al capturar la imagen de una niña volando por los aires como consecuencia de la explosión de una bomba. Regresa al país donde tomó la conocida fotografía 20 años antes para recoger un premio pero una periodista local (Ella Kweku) intentará matarlo. «Es una película que el público va a disfrutar mucho», sostiene el director, quien avanza que «dará mucho que hablar» por los temas que trata y por su inesperado final.

No puede empezar mejor la carrera de esta película que presentándose en el Festival de Málaga.

Claro, es uno de los festivales más grandes que hay en España así que para nosotros es importante. A mí me hace especial ilusión porque es el festival en el que me estrené como director con mis primeros cortometrajes. Junto a la Seminci, es uno de los festivales más especiales para mí. Espero que esta película tenga aún mejor acogida que mis cortos.

¿Cómo de especial es La piel en llamas para usted como director?

Es una película muy entretenida, es una historia en clave de misterio, suspense y thriller y que va a tener al espectador constantemente colgando de un hilo y con un final muy sorprendente que no dejará al público indiferente. Esta película tiene como telón de fondo la guerra y es muy interesante.

Desgraciadamente, se trata de una película muy actual en lo que se refiere a los conflictos internacionales.

Por supuesto. Es una película muy actual y que hará reflexionar al espectador. Permitirá ver la guerra desde un punto de vista completamente diferente. No es una película que se recree en los dramas de los conflictos que vemos en televisión, en el campo de batalla, sino que muestra un punto de vista muy diferente, el de las personas que diseñan las guerras y que paradójicamente son luego las que también diseñan la paz. Invitamos al espectador a verlo desde un punto de vista diferente y a cuestionar la narrativa que se nos muestra habitualmente y que se construyen unos pocos en forma de propaganda.

El director David Martín-Porras. E. D.

Esta historia parte de una obra de teatro. ¿Ha sido complicado adaptarla al cine?

Sí. Es la obra de teatro más internacional de Guillem Clua, que en 2020 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura Dramática del Ministerio de Cultura y Deporte. En cuanto leí la obra me enamoró por lo sagaz e inteligente que son sus diálogos y por la estructura tan interesante. Es una estructura peculiar con un final inesperado. También me pareció muy interesante el tema que trata y que por desgracia es siempre muy actual. El autor escribió esta obra de teatro con el inicio de la guerra de Afganistán y ahora se estrena su versión cinematográfica cuando empieza la guerra de Ucrania. Es un tema que nunca pasa de moda, por desgracia. No aprendemos. La historia se sostiene fundamentalmente en cuatro personajes, lo que me ha permitido desarrollar cada uno de ellos ya que son muy complejos porque todos esconden secretos que vamos a ir descubriendo. Otro de los grandes placeres de ver esta película es que pude contar con cuatro interpretaciones brutales.

Precisamente, aunque la película es más completa que la obra de teatro en lo que a escenas se refiere, los cuatro protagonistas son los que llevan en paso de toda la historia, también en la gran pantalla.

Sí, tenemos muchas escenas de acción interesantes ambientadas en la guerra pero el peso interpretativo recae en los personajes interpretados por Óscar Jaenada, Fernando Tejero, Ella Kweku y Lidia Nené. Los cuatro hacen una labor fantástica porque se salen completamente de su registro habitual, especialmente Fernando Tejero que viene del mundo de la comedia y aquí se enfrenta a un papel mucho más dramático. Precisamente ese cambio drástico creo que sorprenderá. Contamos con dos actrices fantásticas, que no son tan conocidas y han sido grandes descubrimientos porque han hecho trabajos fantásticos. Todos ellos van a hacer que los espectadores disfruten mucho cuando vayan al cine.

¿Cómo surgió la posibilidad de rodar esta película íntegramente en Tenerife?

Escogimos Tenerife por dos razones. Desde el punto de vista de la producción, nos interesaban, obviamente, los incentivos fiscales. Desde el punto de vista de la historia, teníamos muy claro que queríamos rodar en Canarias porque es un historia que sucede en África. Es un país indeterminado aunque yo me inspiré en la guerra de Ruanda, que es la que a mí más me ha impactado. Recuerdo llegar del colegio, sentarme en la mesa a comer y ver las noticias de esa guerra. También quería hablar de un país africano porque se trata del continente con más conflictos bélicos abiertos pero ninguno de ellos sale en las noticias y tenía interés en darle visibilidad. Todo ello lo hacía más interesante visualmente para mí. Para todo eso los paisajes de Tenerife son perfectos porque habría sido mucho más complicado recrearlo en la Península. También pudimos hacer varios interiores en lugares como el Hotel Mencey, que tiene una arquitectura colonial fantástica que creo que ayuda mucho a ambientar la historia.

Con la llegada a Tenerife, gran parte del equipo técnico, por no decir todo, fue canario.

Bueno, Ella Kweku es tinerfeña. Ella es de Puerto de la Cruz y estaba muy feliz por poder rodar en su Isla. También la inmensa mayoría del equipo eran locales. Es una película muy canaria en ese sentido.

Compartir el artículo

stats