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Maestro de maestros de salsa

Rodrigo Cortazar y Asya Sonina visitan por primera vez Tenerife para ofrecer una formación a expertos de la danza

Los bailarines Asya Sonina y Rodrigo Cortazar. E. D.

La salsa tinerfeña está de enhorabuena y recibe este fin de semana a dos de sus máximos exponentes internacionales. Los bailarines Rodrigo Cortazar y Asya Sonina ofrecerán el sábado 26 de febrero varias formaciones a bailarines profesionales en MM Danza en la que será, anuncian, la primera de las muchas sesiones que esperan protagonizar en los próximos meses, ahora que su residencia estable se encuentra en Fuerteventura.

Una de las parejas de baile más talentosas del mundo visita Tenerife por primera vez este fin de semana para mostrar a los isleños los secretos de la salsa. El mexicano Rodrigo Cortazar y la rusa Asya Sonina ofrecerán el sábado 26 de febrero una jornada de formación en la academia santacrucera MM Danza en el que esperan que sea el primero de los muchos encuentros con el público tinerfeño. En esta ocasión, la pareja únicamente ofrecerá formación a bailarines con experiencia previa pero adelantan que en los próximos meses volverán a la Isla para trabajar también con personas que quieran iniciarse en el mundo de la salsa.

Cortazar y Sonina son pareja –artística y sentimental– y desde hace algo más de un año viven en Fuerteventura, por lo que esperan que sus formaciones en las Islas se sucedan a lo largo de los próximos meses. Por ahora, este viaje a Tenerife será el primero que hagan entre Islas. Se conocieron en el año 2015, cuando Cortazar acudió a Lituania a ofrecer una formación a la que Sonina acudió como alumna. «Lo seguía en las redes sociales desde hacía tiempo y quería ir a una de sus clases porque yo era profesora pero sentía que me faltaban elementos, me faltaba conocer cosas de la cultura latina, para poder trasmitírselas a mis estudiantes», relata la rusa quien pronto se trasladó a vivir a Málaga junto al mexicano. También vivieron en Granada, donde pasaron el confinamiento pero no les gustó aquello y por eso se trasladaron a Fuerteventura hace unos meses.

Precisamente la pandemia ha obligado a estos profesionales a reinventarse y por eso están dando los primeros pasos con su escuela de danza virtual. «Antes, viajábamos todos los fines de semana dando clases y haciendo exhibiciones pero la pandemia nos obligó a cancelarlo todo y tuvimos que reinventarnos», relata Cortazar quien destaca que los conocimientos de su pareja en el mundo tecnológico hicieron posible poner en marcha la escuela virtual en muy poco tiempo.

A pesar de estar separados por una pantalla, los bailarines aseguran con la relación con sus alumnos a lo largo de este tiempo ha sido muy cercana: «Hacíamos correcciones igual que si estuviéramos en clase porque ambos somos muy perfeccionistas». «Hicimos sentir a los estudiantes que se encontraban en una clase normal y, por lo que nos dicen nuestros alumnos, ellos tampoco notaron mucho la diferencia», narra Cortazar.

Ahora que la normalidad va regresando poco a poco, vuelven las formaciones presenciales pero la pareja continuarán con su academia virtual. «Ahora podemos atender también a estudiantes de Latinoamérica y de Europa mientras vivimos en Fuerteventura, aunque también esperamos retomar en breve los viajes para dar formaciones presenciales a lo largo de todo el mundo, tal y como hacíamos antes». 

Este fin de semana, Rodrigo Cortazar y Asya Sonina llegan a Tenerife para ofrecer tres formaciones. Durante las clases mostrarán la metodología que emplean, y que tan populares los ha hecho en todo el mundo. «Además de los pasos de baile, nos centramos mucho en la historia y la evolución de la salsa y le damos mucha importancia a la musicalidad, así que explicamos los diferentes movimientos desde sus inicios, para que la gente comprenda de dónde vienen», explica el bailarín. Asimismo, añaden que uno de los factores que destaca el público cuando los ve es «la manera en la que bailamos en pareja, con mucho juego de brazos, y eso llama mucho la atención».

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