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Cecilia Rodríguez Soprano tinerfeña

«Algunas veces he pensado abandonar, pero no concibo mi vida sin la música»

«Llevo una vida muy normal: me encanta dormir y me tomo una cerveza de vez en cuando», asegura la soprano tinerfeña

Cecilia Rodríguez Elisenda Canals

Nacida en La Laguna, la joven soprano Cecilia Rodríguez cuenta con una prometedora carrera ante sí. Tras estudiar en su tierra natal y en algunas de las principales escuelas a lo largo de todo el planeta, la artista ha hecho de solista en diversas óperas. Actualmente es miembro del conjunto de cámara Vox Stellae, que interpreta principalmente música del renacimiento y barroco.

¿Cómo fueron sus comienzos y llegada al mundo del canto?

Siempre escuché cantar en casa, venía una profesora de canto a dar clases particulares a mi madre y tengo recuerdos de escuchar las clases e imitar las vocalizaciones. A los 10 años, mientras estudiaba piano en el conservatorio, tuve por primera vez la asignatura de coro y me encantó. Se me daba bien y mi maestro me seleccionó para participar en el coro infantil de la ópera Carmen, en el Teatro Guimerá. Esa experiencia me enganchó y desde entonces no he dejado de cantar en coros, de hecho, lo sigo haciendo hoy en día con los gallegos Vox Stellae. A los 17 años dejé los estudios de piano y empecé los de canto, también en Tenerife. Los continué en Santiago de Compostela, Madrid, Weimar y Bremen y durante esos años de estudiante fui consiguiendo mis primeros contratos.

¿Qué es para usted su voz?

La voz puede reflejar tanto el estado físico como mental. Algo muy importante que ha hecho mi voz es otorgarme una sensación de pertenencia, me conecta con otras personas y puedo formar parte de algo mucho mayor. También me permite vivir cosas a través de mis personajes sin que nadie tenga que juzgar mi propia personalidad o mis inseguridades. Me hace vivir muchas vidas y también me libera para hablar de la mía con la barrera protectora de un personaje o un texto. Sí que es cierto que a veces es mi enemiga porque me delata si me encuentro en un mal momento.

¿Qué cantantes han sido para usted una referencia?

Me vienen muchísimos nombres a la cabeza, pero entre ellos destaca Lucia Popp, su voz y su línea de canto eran increíbles, y bebo mucho de Edita Gruberova y Elly Ameling, no solo por sus magníficas interpretaciones sino por su repertorio, de donde saco muchas ideas por mi tipo de voz más ligera. También escucho mucho las grabaciones de las grandes sopranos españolas, como Victoria de los Ángeles y Pilar Lorengar. Si tengo que dar un nombre más actual, me encanta lo que hace la soprano y directora Barbara Hannigan con la música del siglo XX.

¿Cuáles son los compositores que más le han atraído a lo largo de su carrera?

Sin olvidarme de compositores tan conocidos como Bach, Mozart o Donizetti, que son los que me han ido enseñando a cantar todo este tiempo, dos de mis favoritos son Joseph Haydn y Richard Strauss, que son grandes representantes de su época y estilo, uno del clasicismo y otro del siglo XX. Me parece que ambos tienen un repertorio vocal increíble y tratan a las voces con mucho conocimiento. Mis roles soñados de ellos son Gabriel, del oratorio La Creación y Zerbinetta, de la ópera Ariadne auf Naxos.

De todos los personajes y temas que ha interpretado ¿cuáles son los que más huella le han dejado?

Me marcó mucho Lisetta, la protagonista femenina de La Gazzetta de Rossini, porque fue mi primer rol con contrato profesional en Alemania. Me iba bien para la voz y la escena me permitió sacar todo mi arsenal cómico. Una señora me dijo después de la última función que había ido siete veces a verme porque le encantaba y lo pasaba genial conmigo, eso es impagable. También me ha marcado mucho El sueño de una noche de verano de Mendelssohn, que fue mi debut como solista y además en el Auditorio Nacional de Madrid. Y algunos conciertos de música sacra donde me dirigieron Ton Koopman y el contratenor Andreas Scholl, a quienes admiro mucho. Coincidió que cumplía años un día de ensayo y Koopman dirigió el Cumpleaños feliz para mí. Me puse como un tomate pero no lo voy a olvidar nunca.

¿Cómo se pueden combinar sobre el escenario elementos difícilmente conciliables como el canto, los movimientos, la gestualidad y la expresión?

Algunos cantantes tienen esa capacidad de unirlo todo de una forma increíble y orgánica que engancha al público, pero en general todos llevan mucho trabajo para llegar hasta ahí. Aparte de la experiencia que se adquiere con cada proyecto, la unión de todo eso es algo que se va trabajando durante los ensayos. Cuando un cantante ya tiene bien asumida la parte vocal puede centrarse en la musicalidad, la expresión y los movimientos que le marquen. A mí me cuestan más los roles con carga dramática y sin embargo exploto mucho los cómicos, es algo que me sale más natural e incluyo mucho de mi propia personalidad y gestualidad. Pero la verdad es que hay mucho trabajo detrás. Actuando parezco tranquila o espontánea, pero realmente estoy haciendo un esfuerzo en el momento para mantenerlo a flote.

¿Es difícil compaginar la carrera de cantante con la vida personal?

Cada cantante tendrá su propia experiencia. Para mí lo más difícil es compaginar la carrera con una vida económicamente estable, por no decir imposible, y me consta que para muchos compañeros de mi generación es así también. He pensado algunas veces en abandonar, pero he dedicado casi toda mi vida a la música y no la concibo sin ella.

¿Se siente cómoda interpretando zarzuela?

Es un género que no conocía tanto y que sin embargo he podido trabajar durante los últimos años participando tanto en el Certamen de Zarzuela de Valleseco (Gran Canaria) como en la iniciativa Zarzuela Estudio que dirige Isabel Costes. Como me costaba encontrar romanzas para soprano ligera más allá de las conocidas, he tenido que indagar un poco y así he conocido otras menos populares. Cuando estudiaba en Alemania me gustaba hacer zarzuela y canción española con mis maestros correpetidores, a ellos les encantaba conocer todo eso. Y por supuesto incluí una romanza en mi examen de Final de Máster.

¿Qué tiene de especial actuar en Canarias qué es lo que más echas de menos cuando está en Madrid?

Cuando actúo en las Islas siento que devuelvo lo que he ido aprendiendo desde que cogí camino para estudiar fuera. Quiero que la gente vea qué fue de mí y lo que aprendí y sigo aprendiendo hasta poder presentarme como la cantante que soy ahora. A veces me llegan mensajes de gente de mis años de estudio en Tenerife diciéndome lo mucho que se alegran de escucharme y de lo que he crecido. El frío sí que lo llevo bien, que para eso soy lagunera. Mi momento favorito diría que es mi vista favorita del mundo, la llegada en avión, cuando empiezo a ver el Teide. Ahí lloro más de lo que estoy dispuesta a admitir.

¿Cuál es el secreto para conseguir que su voz se mantenga sin ningún signo de fatiga?

Llevo una vida muy normal: me encanta dormir, me tomo una cerveza muy de vez en cuando y no fumo. Mis cuerdas vocales son muy pequeñas y claritas y procuro no hacer esfuerzos vocales, pero no me obsesiono. Las dos cosas que sí hago activamente son intentar manejar el estrés con dinámicas aprendidas en terapia para que no se refleje en mi voz y seguir formándome y trabajando en mi técnica para asegurarme de cantar de la forma más sana y eficiente posible. También he rechazado papeles con los que no me sentía vocalmente preparada en ese momento o directamente no eran para mi tipo de voz. Aún me arrepiento a veces, pero creo que con el tiempo habrá merecido la pena. No se me puede olvidar que también canto mucho lied, que es canción alemana, que me parece sanísimo para la voz.

¿La veremos en Canarias próximamente?

Por ahora tengo pendiente cerrar un recital en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, que es un premio que gané en el Certamen Internacional de Zarzuela de Valleseco, y espero volver pronto a la Ópera de Fuerteventura. El año pasado fue mi debut allí en una producción de ópera en Canarias y fue una experiencia muy especial. Ojalá pronto en Tenerife, pero estoy feliz de estar cualquier sitio de las Islas donde pueda cantar.

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