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Música
Música Marko Mimica Bajo, interpretará a Atila en la nueva producción de Ópera de Tenerife

«Siento que este es uno de los pocos papeles que han sido escritos para mí»

El bajo barítono señala: «Llevo cantando el aria principal de esta ópera toda la vida, desde que tenía solo 22 años»

Marko Mimica posa en el escenario donde dará vida a Atila la próxima semana.

Marko Mimica (Croacia, 1987) debutará el martes en el rol protagonista de Attila, el segundo título de la temporada de Ópera de Tenerife. Este bajo barítono reconoce que lleva «toda la vida» preparándose para defender un papel complicado vocalmente y desafiante en sus matices dramáticos. Esta coproducción con el Teatro Regio di Parma podrá verse también el jueves y el sábado en la Sala Sinfónica del Auditorio.

¿Cómo es que se defiende tan bien en español?

Telenovelas mexicanas.

¿En serio?

No (risas). Tenía unos amigos chilenos en Berlín y estoy trabajando mucho en España. Nunca he asistido a clases, no escribo bien la gramática pero lo entiendo todo. Soy croata pero no tengo una casa propia desde 2016. Viví en Berlín durante cinco años, trabajaba en un teatro allí. En 2016 decidí empezar como freelance. Tenía un agente nuevo que me consiguió mucho trabajo. Miraba mi calendario y veía que no tenía tiempo libre. Así que decidí dejar mi piso en Berlín. Doné o regalé todas mis cosas, incluso los muebles, y durante dos años estuve viajando con dos grandes maletas y una mochila. Dos años después me di cuenta de que tampoco necesitaba las maletas. Dejé una y ahora viajo solo con una. Todo lo que tengo lo llevo encima, de un teatro en otro. Durante la pandemia, por suerte, tenía un contrato muy bueno en Madrid, en el Teatro Real. Por fortuna seguimos trabajando. Teníamos 15 funciones y solo cancelamos una. Fue por el Filomena, no por el covid. Después, me quedé en Madrid durante siete meses y me encanta. Puede que me mude allí.

Así que literalmente va de teatro en teatro con su maleta a cuestas.

Sí. Si compro unos zapatos nuevos quiere decir que tengo que tirar los anteriores. Llevo una vida nómada.

Attila es su debut con Ópera de Tenerife. ¿Cómo está siendo la experiencia?

No tengo nada malo que decir ni de los colegas ni de cómo se trabaja aquí. El Auditorio es increíble. No hemos tenido mucho tiempo libre pero subimos al Teide y me enamoré, es de otro mundo. Tendremos ahora otro día libre y quiero ir a una playa, me han dado recomendaciones.

Lleva más de una década preparándose para este papel. ¿Es un rol que soñaba con hacer?

Sí. Es un papel que casi todos los bajos soñamos con hacer. Siento que es uno de los pocos papeles que realmente han sido escritos para mí. Nunca me había pasado esto porque nuestros papeles son casi siempre de antagonistas, papeles pequeños con poca responsabilidad. Además la ópera tiene el mismo nombre del papel. Eso no suele pasar. Hay muy pocas en toda la historia en donde el bajo es el protagonista.

"Llevo cantando el aria principal de esta ópera toda la vida, desde que tenía solo 22 años"

Es su oportunidad para dar un paso al frente y encabezar un elenco. Toda una responsabilidad...

Mucha. No es fácil. Pero estoy aquí y he tenido mucha suerte de debutar aquí en esta atmósfera, con colegas tan buenos y con esta puesta en escena que es preciosa. Me encanta porque hay muchos niveles en este personaje. Desde pequeño le dicen a Atila que tiene que destruir a los romanos. Estudia latín para enfrentarse mejor a su enemigo, creció pensando en que ese era su futuro. Los hunos torturan a los niños para que se acostumbren a la guerra y al dolor, para hacerlos más feroces. Con el director De Rosa hemos buscado lo que hay dentro de este personaje. Eso te da una gran motivación para trabajar mejor. El proceso te acerca más a la figura histórica y lo hace todo más interesante.

¿Vocalmente, es difícil defender este papel?

Es muy difícil. Giuseppe Verdi es uno de los compositores más grandes. Con más de veinte óperas y como todos los seres humanos, fue evolucionando con el tiempo. En sus últimas óperas, como es el caso de Otelo o Falstaff, Don Carlos o Simón Boccanegra, es otro mundo. Ahí vemos a un compositor que sabía escribir muy bien para la voz. Ya había aprendido qué puede y qué no puede hacer una voz. El problema en las primeras es que escribió como los antiguos compositores –como Donizetti, Bellini o Rossini– pero usando una orquesta mucho más potente. Eso implica que para las primeras óperas de Verdi tienes que tener una voz muy ligera, flexible, que puede subir y cantar agudos y no se cansa. Pero a la vez debes tener mucho volumen para situarse por encima de la orquesta. Y eso no pasa muy a menudo porque o tienes voces ligeras (que pueden hacer todas estas cosas pero no tienen mucho volumen) o tienes voces con mucho volumen pero que no se pueden mover tanto porque son más pesadas. Aquí hay que hacer las dos cosas y casi nunca vas a encontrar el punto exacto. En Attila sufren todos. Sufren las voces más ligeras porque tienen que empujar la voz para combatir a la orquesta y sufren las voces pesadas porque no llegan con facilidad. Hacemos lo que podemos.

Hay un aria en concreto que creo que es un reto.

Sí, su aria principal, Mentre gonfiarsi l’anima. El protagonista cuenta un sueño que ha tenido. Quiere conquistar Roma y en ese sueño se le aparece un fantasma que le dice que deje ese empeño, que no podrá hacerlo. Él, temeroso por lo que ha visto, se lo cuenta a su confidente. Decide seguir adelante con su empeño pero, al llegar a Roma, se encuentra con el Papa León que le dice lo mismo, cosa que sí que ocurrió realmente. Llevo cantando este aria toda la vida, desde que tenía solo 22 años. Es una de las más famosas para un bajo y todos la practicamos mucho porque con ella se puede aprender muchas cosas. La he cantado en varios conciertos y en concursos, así que la tengo totalmente dentro.

La escenografía tampoco debe facilitar la interpretación...

Hay que correr, moverse y reaccionar. Es complicado pero te acostumbras. Además, hemos ensayado muchísimo y eso es un lujo hoy en día y sobre todo en las producciones que, como esta, no son nuevas.

¿Y qué tal el trabajo con la Orquesta Sinfónica de Tenerife?

Son increíbles, pueden hacer de todo y tienen un sonido muy bonito. El maestro Franklin está trabajando muy bien con ellos. Este será un espectáculo muy bonito y me gustaría volver pronto a Tenerife.

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