Han Solo, Wonder Woman, Jason Bourne o Rambo son las últimas películas internacionales que han elegido Canarias como su escenario gracias al sello Canary Islands Film, que expone estos días en el Mipcom de Cannes, y que ha encontrado además un nuevo potencial: las productoras de animación.

Canary Islands Film se presenta en Cannes (sudeste de Francia) al público internacional dentro del expositor "Audiovisual from Spain" del ICEX, mostrando el éxito de una idea que se remonta tan solo a 2015, cuando cambió la ley del impuesto de sociedades.

Este caramelo impositivo que permite unas reducciones fiscales de entre el 40% y el 54% a producciones internacionales y nacionales se suma al impuesto del 4% en sociedades que pueden aplicar las empresas que se instalan en las islas, lo que ha sido un atractivo para los estudios de animación.

"Hemos notado un incremento exponencial de estudios de animación y posproducción en Canarias, porque además pueden compaginar ese 4% con las ayudas directas al cine", explica a Efe Natacha Mora, coordinadora de Canary Islands Film.

Tal ha sido el caso por ejemplo del estudio Ánima, que ha pasado a tener casi el doble de empleados en Canarias que en Madrid.

"En Madrid tenemos a los equipos digitales, de marketing y ventas, pero toda la producción está en Canarias. Antes teníamos unas cien personas en Madrid y ahora el ratio es 70, 80 personas en Canarias y 20 en Madrid", explica el director de ventas internacionales, Miguel Aldasoro.

Aldasoro, presente también en el Mipcom estos días, señala que estas facilidades de las Islas Canarias han permitido seguir produciendo con calidad a un precio mucho más competitivo a escala internacional, abriendo nuevas oportunidades para su negocio, incluso en tiempos de pandemia.

Mora cuenta que según el último dato disponible, la inversión de las producciones audiovisuales en Canarias rondó en 2019 los 60 millones de euros y la contratación directa de 2.000 personas, sin contar los proveedores.

A las grandes producciones hollywoodienses se suman también numerosas creaciones danesas, noruegas, pero también españolas.

"Hasta ahora venían por las localizaciones: Fuerteventura es muy solicitada por sus paisajes desérticos, pero también Tenerife o Gran Canaria por sus bosques. Algunos pueblos antiguos que son muy pintorescos han servido para recrear Cuba y muchos países diferentes. Tenemos muchas horas de luz, localizaciones muy diversas y conexiones aéreas con toda Europa, África y América", señala Mora.

Estos buenos resultados han permitido al tejido del cine en Canarias seguir creciendo, con la construcción de dos platós en Gran Canaria, uno de 1.800 metros cuadrados y otro de 1.200, que empezarán a usarse en 2022, para poder cubrir el nicho del rodaje en interior, al que hasta ahora no habían podido responder con tan buena oferta.