Si el lector se ha preguntado alguna vez… ¿Quiénes eran los guanches, cómo vivían o pensaban, de qué manera y cuándo alcanzaron las islas, cómo navegaban o qué huella genética queda de ellos entre nosotros? ¿Eran constructores de pirámides y de grandes estructuras en piedra seca? Si es así ¿Podemos saber en qué período histórico fueron realizadas? En Pirámides Guanches de Canaria. Resolviendo el enigma, la nueva investigación de Gustavo Sánchez Romero, se arrojan «respuestas claras, concisas, rigurosas y sistemáticas sobre nuestros antiguos antepasados, y las muy famosas pirámides de Canarias, aderezadas además con abundante material gráfico», detallan desde Editorial Kinnamon.

El libro, que consta de diez capítulos, es el primer monográfico que documenta, de manera muy gráfica, casi todas las pirámides de Tenerife –incluyendo un capítulo sobre las célebres Morras de Chacona, Güímar– así como otras de Canarias y el Norte de África. Además, hay un capítulo complementario sobre otras estructuras en piedra seca del archipiélago. Previamente al catálogo ilustrado piramidal, que abarca siete de los diez capítulos totales, el lector encontrará tres centrados en el mundo de los guanches. El autor, inspirado en los más novedosos estudios y en las más punteras investigaciones relacionadas sobre ellos, ofrece –de manera «sistemática y pormenorizada»– una mini-enciclopedia guanche.

Entrando ya en materia “piramidal”, el libro ofrece un amplísimo recorrido sobre las crónicas y la historiografía relacionada con tales emblemáticas construcciones, así como análisis lingüísticos y etimológicos, posando la vista en el antiguo Egipto y el país de los faraones. ¿Se puede establecer dicha conexión de manera fehaciente? Luego se disecciona, arquitectónicamente hablando, a las típicas pirámides canarias, enmarcándolas en un contexto arqueológico, donde los “argumentos piramidales” demuestran un certero vínculo con el pasado.

La obra también propone un muy ingenioso y novedoso método de datación para aproximar la edad de algunas de las pirámides estudiadas. Según el mismo, algunas de las estructuras presentadas hubiesen sido erigidas en torno al siglo XIII - XIV de nuestra Era, antes de la llegada de hordas de colonizadores, comerciantes y conquistadores europeos o mediterráneos, y en plena ocupación guanche de todo el Archipiélago. La edad de las célebres pirámides de Güímar también es revisitada, teniendo en cuenta la alineación que presentan respecto al caprichoso fenómeno lumínico, único en el mundo, en el solsticio de verano, que allí se registra: la famosa doble puesta solar, o baile del sol, del cual se exponen claras fotografías, explicando el mismo además con diagramas.

El libro, que al estar profusamente ilustrado en muy fácil de leer, cuenta con una contundente y reveladora presentación a cargo del maestro y reconocido etnógrafo canario José Espinel, autor del importante volumen Juegos de Inteligencia Guanches, escrito junto al paleontólogo e investigador de la cultura guanche Francisco García-Talavera. Espinel hace un crítico repaso a la arqueología de Canarias, exponiendo cómo debe zafarse de «viejos paradigmas» para lograr un avance multidisciplinario alcanzando una protección integral y un más exhaustivo conocimiento, sin complejos, del patrimonio, como son las pirámides «elementos claves pasado, presente y futuro».

Los prologuistas del volumen son el doctor Nick Brooks, paleo-climatólogo y experto en el Sahara Occidental, y la arqueóloga Joanne Clarke. Ambos científicos, vinculados a la Universidad de East Anglia  (Norwich, Reino Unido) son editores y autores del libro La Arqueología del Sahara Occidental (Oxbow Books, 2018) y directores del Proyecto Sahara Occidental. Arqueología y entornos pasados del Sahara Occidental. El prólogo hace un «exhaustivo recorrido» por el norte de África, cuando aún era verde y mostrando los dinámicos cambios allí acaecidos, que inexorablemente, hicieron que muchas poblaciones allí asentadas migrasen, reubicándose y colonizando ciertos territorios interiores y costeros. Fruto de este dinamismo «los primeros guanches» alcanzarían las islas, asentándose en el archipiélago y trayendo consigo ciertos elementos del norte de África, incorporándolos a la nueva cultura guanche. «El empleo de una arquitectura monumental en piedra seca pudo ser uno de estos elementos, viéndose reflejado en las pirámides escalonadas que jalonan la geografía de Canarias», sentencia el autor.