Partir de una figura de la centralidad e importancia del surrealista tinerfeño Óscar Domínguez para volver a recorrer los caminos dibujados en una colección integrada por más de 2.000 obras de arte es el reto que ha afrontado el equipo de TEA Tenerife Espacio de las Artes. El resultado lleva por nombre Gravedad y órbita y estará disponible para su visita en el centro del Cabildo de Tenerife hasta abril del año que viene. Revisar y repensar las piezas que se custodian en los almacenes y ponerlas a dialogar entre ellas es una de las tradiciones de este espacio santacrucero dedicado al arte contemporáneo. 

TEA Tenerife Espacio de las Artes presentó ayer su nuevo proyecto expositivo sobre los fondos de esta sala de arte contemporáneo dependiente del Cabildo de Tenerife. Titulada Gravedad y órbita, esta exposición estará disponible con entrada gratuita hasta el próximo abril de 2022.

En total, la Sala A del espacio insular acoge medio centenar de piezas firmadas por unos cuarenta artistas y datadas entre 1929 y 2021. Son pinturas, fotografías, vídeos, esculturas, instalaciones, dibujos y decalcomanías extraídas de los distintos fondos que custodia el museo: Colección Óscar Domínguez y el Surrealismo, el Fondo Colección Emeterio Gutiérrez Albelo, la Colección Eduardo Westerdahl-Maud Bonneaud y el Instituto de Estudios Canarios de La Laguna, entre otros.

En la presentación ante los medios de comunicación estuvieron presentes el director insular de Cultura, Alejandro Krawietz, y el director artístico de TEA, Gilberto González. “En la estrategia cultural que presentamos recientemente está muy presente una apuesta firme por aumentar la colección de TEA”, recordó Krawietz. “Un centro como este necesita poner a disposición de la ciudadanía un discurso completo que sirva a la vez para plantear interrogantes y para responder preguntas”, detalló.

Uno de los artistas que vertebra parte del discurso de esta nueva muestra, que forma parte de esa tradición de TEA de revisar periódicamente sus fondos, es el surrealista Óscar Domínguez. El conservador de la instalación, Isidro Hernández, ofrece en el arranque de la exposición una nueva perspectiva sobre el recordado creador tacorontero basada piezas creadas a partir de 1934, momento en el que se incorpora al movimiento surrealista. La bola roja (1933), Le dimanche o Rut Marin (1935), Deux lions face à fase (1936), Los caracoles (1940), 1955 (1955), Ouverture o Paris (1936), Abrelatas (1936), Delphes (1957), Los planillos volantes (1939), La vidente (1944), La cámara oscura (1943) y Oscaribus Naturalibus Specimenus Canaribus son las piezas de Domínguez que se exponen en Gravedad y órbita. Muchas de ellas ha sido remozadas para la ocasión o se han mejorado sus elementos de protección, como los cristales especiales para proteger de la luz.

El horario de visita, que coincide con el habitual del centro, se extenderá de martes a domingo de 12:00 a 20:00 horas. La muestra llega, además, con una novedad: la incorporación del programa Filtraciones. Gracias a esta propuesta, distintos artistas irán interviniendo en la muestra, ya sea incorporando instalaciones u obras propias o planteando modificaciones o incorporaciones de determinadas piezas. El primero en participar ha sido Ubay Murillo, que inauguró ayer junto con el resto de la exposición Ist das Europa?-La demolición (2021). “Se trataba de hacer una instalación que estuviera integrada en la colección. Lo que he hecho se basa en una serie de citas a piezas que estuvieron en la anterior exposición donde se trataban también los fondos de TEA”, indicó. Como ejemplos citó una pieza de Juan Hidalgo que se llama Caballero con la mano en el pecho “Me dio pie a trabajar con la idea de la cosificación de un sujeto. Lo que me interesó al fragmentar esa mano que sale en la obra es la mano en sí. De ahí salté a unas piezas de Géricault que son estudios previos a La balsa de la medusa. Él fue a la morgue a pintar restos de cuerpos. Esa idea me interesaba porque los temas con los que trabajo sí que cosifican los cuerpos, que es la imagen con la que nos enfrentamos a diario. Después de ahí salieron citas a Gonzalo González, Luis Palmero, a las vanguardias, etc. Hay pequeñas citas a ciertos elementos que conforman la colección de TEA y una revisión de la historia”.

Murillo no fue el único artista con piezas expuestas en la nueva apuesta expositiva de TEA que acudió a la presentación ante los medios de comunicación. Junto a los responsables de la sala estuvieron también creadores como Juan López Salvador, Carlos Rivero y Carlos Matallana.

Además de Krawietz, también participó en la presentación de Gravedad y órbita el director del museo, Gilberto González. Atribuyó el mérito de la selección a todo el equipo de TEA y quiso destacar que la muestra trata de evidenciar algunos temas en torno a los cuales “gravitan” los fondos de la colección. Asuntos como el paisaje y el territorio, la estructura y lo matérico sobrevuelan por las salas de esta exposición.

Dos mil obras de arte

La colección de la entidad está compuesta en la actualidad por más de 2.000 obras de arte. Tal y como detallaron ayer los portavoces de TEA, su núcleo fundacional es la Colección Óscar Domínguez y la Colección de arte canario contemporáneo. En estos dos apartados se integran autores que “desde otras geografías” han participado de una u otra manera en los procesos de experimentación y vanguardia de los lenguajes artísticos de los siglos XX y XXI. Asimismo, los almacenes de TEA custodian los depósitos de la Colección Los Bragales, de COFF y de la Asociación Canaria de Amigos del Arte Contemporáneo (ACA).

Tal y como precisaron en un comunicado, también forman parte de esta colección “ los fondos del Centro de Fotografía Isla de Tenerife, un núcleo vinculado a las vanguardias de los años 20 y 30 en las islas, un fondo documental y otro eje vinculado a la producción artística de los años 90 del pasado siglo y la creación que nos es coetánea, así como una serie de depósitos particulares que permiten construir algunos puentes entre episodios que aparecían hasta ahora desconectados”.

Entre las curiosidades que forman parte de Gravedad y órbita está el tráiler original de La notte (1961), una película de Michelangelo Antonioni donde el director italiano “pretendía señalar el hastío de la vida urbana contemporáneo”, explicaron. “Fue una cinta que causó mucho escándalo en la época porque habla de un matrimonio que está en pleno proceso de disolución”, precisó González, que acompañó a los asistentes en un breve recorrido por la nueva exposición.

Las firmas

La nómina completa de artistas cuyas obras tienen presencia en el nuevo proyecto de TEA se cierra de la siguiente manera: Óscar Domínguez, Robert Disraeli, Agustín Jiménez Espinoza, Kurt Seligmann, Dora Maar, Denise Colomb, Wols, Eduardo Westerdahl, Jorge Oramas, Juan Ismael, Gordon Onslow-Ford, Emil Godés Hurtado, Raoul Ubac, Yves Tanguy, Andreas Schulze, Thomas Ruff, César Manrique, Carlos Rivero, Juan de la Cruz, Walter Marchetti, Tracey Moffat, Maribel Nazco, Carlos Matallana Manrique, Jorge González Santos, José Julio Rodríguez, Ana Mendieta, Salvo, Perejaume, Juan José Gil, Ana Laura Aláez, Frank Thiel, Adrián Alemán Bastarrica, Juan Bordes, José Pedro Croft, Juan López Salvador, Imi Knoebel, Tiago Carneiro da Cuhna, Pepe Espaliú y el ya citado Ubay Murillo.