El desequilibrio de género en el ámbito literario centró esta semana la primera de las jornadas de la iniciativa La literatura es femenina. Dirigida por Dulce Xerach Pérez y Álex Leto, este programa en el que también participa la Diputación del Común se inauguró a través de un encuentro virtual en el que dialogaron los escritores Yanet Acosta, José Luis Correa y la propia Xerach. La iniciativa se prolongará hasta el próximo día 21 y todos los encuentros se podrán seguir a través de la página web www.diputaciondelcomun.org.

Durante el primero de los diálogos, presentado por la adjunta de Igualdad y Violencia de Género de la Diputación del Común, Beatriz Barrera, se analizó el proceso de creación de la novela negra y su vinculación con la construcción contemporánea de las mujeres. Los tres escritores participantes coincidieron en la idea de que cada uno escribe de lo que vive y lo que experimenta. “Es fundamental que tu experiencia y que tu vida esté dentro de la novela, y que vibre como lo hace tu vida” apuntó Yanet Acosta, y fue más allá Dulce Xerach, autora que declaró escribir cada vez más desde su propio punto de vista.

Los participantes continuaron afirmando que, en ocasiones, se busca no estorbar a los personajes con las propias ideas o sentimientos. José Luis Correa explicó que “intentamos que el autor o autora deje paso a sus personajes, porque a veces se mete tanto que molesta. Sin llegar a ese punto, hay muchísimas cosas que volcamos en nuestras novelas”.

Personajes de la novela negra

Los personajes populares y clásicos de la novela negra, como la femme fatale, también fueron revisados por los participantes en esta primera jornada de La literatura es femenina. “A mí me dan ganas de decir que hablo con carácter no para que te pongas cachondo, sino para que se me escuche”, declaró Acosta. “Y no solo en la novela negra, la mujer sigue siendo la víctima. ¿Y por qué? ¡Porque es real!” añadió la escritora. En este sentido, el escritor José Luis Correa apuntó que los tópicos dentro de este sector les encantan a los editores: “Me decían que mis personajes femeninos tenían mucho carácter, pero no es que yo me los haya planteado desde el punto de vista feminista, sino que simplemente las mujeres que han estado en mi vida han tenido siempre esta marca”.

Este debate también contó con tiempo para temas de reflexión como fue el propio desempeño profesional como escritoras. Para Dulce Xerach, no se escribe en “clave femenina, sino personal, y yo, como soy mujer, pues escribo desde esa clave”. Tampoco Correa se plantea la literatura desde la perspectiva masculina o femenina. Por su parte, Yanet Acosta afirmó que las mujeres afrontan la escritura “como pueden”, aunque sí reflexionó sobre la perspectiva de género en esta práctica: “Sí que hay temas en específico que preocupan más a las mujeres que a los hombres: la carga mental, por ejemplo. Pensar en 27 cosas a la vez, porque no te queda de otra, te han entrenado para ello y actúas con un patrón automático”.