La segunda temporada de Hierro promete. Hay mucha expectación.

Sí, yo soy una de las nuevas incorporaciones en esta temporada. Hice casting, que es el procedimiento habitual, y lo cierto es que esperaba hacer más pruebas, que es lo que suele pasar normalmente cuando audiciones para una serie del calibre de Hierro. Pero no, la verdad es que a una sola prueba y tiré a diana.

¿Qué le dejan contarnos sobre la sargento Cruz?

Muy poquito porque. Nos tienen un poco vetado lo dar mucha información hasta que no se estrene. Interpreto, como bien dices, a una sargento que llega a la Isla para apoyar a la jueza Candela en una de las tramas importantes de esta segunda temporada. También puedo decir que es otro de los grandes personajes femeninos que ha escrito Pepe Coira y que va un poco en la línea de lo que ya veníamos viendo en la primera temporada. Son personajes femeninos sólidos que no necesitan la figura de un hombre para sostenerse en la trama. Personalmente me puso muy contenta poder afrontar a los 40 años un personaje femenino así. Es una forma de huir del fantasma ese de que llega un momento en tu carrera como actriz en la que te conviertes en la mujer de o la compañera de. Es algo que creo que además forma parte de la idiosincrasia de la serie Hierro. Los personajes femeninos están bien escritos, bien definidos y caminan solos. Otra de las cosas a destacar es que independientemente de a lo que se dedique Cruz, nosotros no enfocamos la creación del personaje desde su profesión. Normalmente esta es una de las cosas que tienes que lidiar como actriz. Parece que todos los médicos se tienen que comportar de una manera y todos los policías de otra. Toda la construcción del personaje empezó por la mujer, por quién era ella, por cómo era su personalidad y cómo se relacionaba con sus compañeros. Tuvimos que distinguir el tema de los rangos dentro de la policía judicial y a partir de ahí empezamos a construir un personaje muy empático y muy cercano. Creo que al espectador le va a gustar mucho el trabajo que hemos hecho con ella.

El de Hierro fue el primer rodaje que se realizó en España tras el confinamiento...

El rodaje entero fue una locura. Empezamos y en febrero lo primero que tuvimos fue el parón por aquella calima horrible que hubo. Ahí tuvimos nuestro primer parón. Pensábamos que no nos iba a pasar nada más y llegó la pandemia. Grabamos justo hasta el día antes de que se decretara el estado de alarma. Creo que no éramos del todo conscientes de lo que estaba pasando porque ya, de alguna manera, estábamos aislados en la burbuja del rodaje y de la isla. Si la conoces ya sabes cómo es. Estábamos desconectados de lo que estaba pasando y muy concentrados en lo nuestro. De la noche a la mañana, en apenas 24 horas, nos desalojaron a todos de la Isla. Vivimos el confinamiento, como todo el país, y la verdad es que tuvimos dudas sobre si realmente iba a ser viable poder retomar. Finalmente en junio nos llamaron. Fue un alegrón. Retomamos el rodaje, eso sí, con unas condiciones muy concretas. Nos confinaron a todo el equipo técnico y artístico en el Parador de El Hierro. Nos hicieron la PCR y cuento como anécdota la alegría de Fosco, el productor ejecutivo de Portocabo, que se asomó al balcón de su habitación y gritó: “¡todos negativos!”. Salimos de nuestras habitaciones para celebrarlo. En ese momento nos denominaron unidad familiar y a partir de ahí pudimos hacer los tres meses que quedaban de rodaje. No habíamos rodado ni un 10% de la serie cuando arrancamos en enero, la teníamos toda por hacer.

Muchas veces cuando finaliza un rodaje se dice eso de que el equipo se convirtió en una familia. En este caso no es solo una expresión manida.

Uno de los tips que se nos marcó fue que no nos podíamos relacionar con nadie de El Hierro. Primero por respetarles y no poderles en peligro. Segundo, por salvaguardar a nuestro equipo. Imagínate, han sido tres meses con una inmersión tremenda. De hecho, durante gran parte de la trama vivíamos en el mismo lugar donde rodábamos. Fue un poco locura porque vivías en el piso de arriba pero los compañeros estaban abajo en rodajes de noche. La verdad es que ha sido muy intenso. En circunstancias normales tú vas a plató a exteriores y regresas a tu mundo, a tu casa. Aquí no fue así. Tiene un montón de cosas a favor porque hemos creado unos vínculos que rozan ya el término familia. Pero también tengo que reconocer que hubo etapas donde uno necesitaba su espacio personal. Ahí fue un poco más complicado.

Como canaria, poder rodar con su acento sin tener que neutralizarlo imagino que ha sido una experiencia satisfactoria.

Pues sí. Cuando empecé en esta profesión, mi primer trabajo fue en la serie de El Comisario, en Telecinco. Entré interpretando a una policía canaria. En aquel momento fue algo como soñado. No me volví a encontrar con estas circunstancias hasta ahora en Hierro. Han pasado fácilmente once años desde entonces. Aquí tengo otra anécdota que contar. A la gente le suena un poco rara pero fue verdad. La primera semana de rodaje en Hierro me costó un montón actuar en canario. Me vi obligada a cambiar mi acento para poder trabajar en Amar es para siempre, en El Príncipe y en otras producciones que he hecho y donde uno de los requisitos era hablar en acento neutro. En la primera semana de rodaje, el director se acercó y me dijo: “Iris, es que suena poco canario”. Me fui a ver y era cierto. Yo me sentía súper canaria pero había algo en las eses que no terminaba de cuadrar. Fue cuestión solo de un par de sesiones de trabajo y ya me relajé del todo. Como actriz volver a conectarte con tu acento de origen y con toda tu naturalidad ha sido otro regalo. También me pasó con el lugar. No había rodado nunca en Canarias. Fue súper bonito y creo que una cosa que suma mucho en esta nueva temporada es haber hecho esa burbuja. Nos pudimos impregnar de verdad de lo que es la isla. Creo eso que traspasa la pantalla.

¿Y en qué proyectos se encuentra metida ahora?

Tengo dos proyectos de televisión que todavía no puedo contar pero que están a punto. Estoy también muy metida en la idea de crear mi propia productora en Canarias: La inesperada producciones. Creo que a Canarias le viene un buen momento a nivel audiovisual. A nivel teatral hace mucho tiempo que lo tiene. Me apetece ponerme en ese lugar: en la producción y en la creación de contenidos. Ahora mismo estoy súper enredada en enviar convocatorias públicas a ver si puedo arrancar con este proyecto.