El futuro está en la voz | E.D.

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El futuro está en la voz | E.D.

Si algo nos deja 2020 es un repertorio de términos cuyo uso se ha multiplicado exponencialmente. Coronavirus, mascarilla, distancia social, confinamiento y un largo etcétera que conforma una lista donde, sin duda, toca incluir la palabra podcast, una de las ganadoras en el año de la pandemia. “Tendríamos que imaginarnos, salvando las distancias, el consumo de podcasts como si estuviera en el pico de una ola del covid. Más que ola, tsunami”, asegura Francisco Izuzquiza, experto en el tema: es socio fundador de Yes We Cast, productora de podcasts, presentador del conocido programa La Escóbula de la Brújula y autor de El gran cuaderno de podcasting.

Los podcasts están de moda. Los datos avalan el auge: en España, según un estudio de Voxnest, el consumo ha subido en este último año un 25% respecto a 2019 (un 53%, en Europa, y un 42%, en el mundo). En los últimos meses la oferta se ha multiplicado (se han creado un 94% más de podcasts en español) y ya no es extraño que algunos de los más escuchados sean trending topic cuando estrenan nuevo capítulo o que Spotify los incluya en su wrapped anual, donde los usuarios comparten sus rankings de música más escuchada (y, ahora, también podcasts).

Pies de plomo

El fenómeno no pilla de nuevas a nadie, ni tampoco a las grandes empresas de entretenimiento que ya han empezado la batalla para ver quién se lleva un pedazo del pastel. Con un mercado mundial dominado hasta el momento por Apple, ahora compite contra Spotify, Google, Netflix y Amazon. Y no solo pugnan grandes corporaciones internacionales, también se suma iVoox, un David español haciéndose hueco entre estos Goliats, o el servicio público de la BBC, uno de los mayores productores del mundo, que ha retirado su contenido de Google tras acusar al buscador de juego sucio en esta guerra.

Como todas las modas, la de los podcasts también podría ser efímera. Izuzquiza aconseja ir con pies de plomo, porque quizá esta gallina no siempre pondrá huevos de oro. “Más pronto que tarde pasarán de moda”, advierte. Aunque eso no es algo intrínsecamente malo, porque, aclara, “aunque muchos oyentes no se quedarán, el género del podcasting se va a consolidar”. Coincide con él María Jesús Espinosa de los Monteros, directora de Podium Podcast y Podium Studios en Prisa Radio. “El formato es cada vez más conocido para el público y los oyentes comienzan a incorporar rutinas de escucha a su día a día. Ahí está la verdadera conquista del podcast en este 2020: ha conseguido entrar en nuestras vidas”.

Porque los podcasts, aunque ahora vayan acompañados de calificativos como “tendencia imparable” o “moda viral”, no son una novedad. Del mismo modo que ya había cadenas de televisión con programación a la carta, no fue hasta la llegada de Netflix y el boca a boca cuando el streaming se convirtió en un must de nuestro entretenimiento. Lo mismo sucede con el podcast. Ya existía como formato, pero a medida que algunos de ellos empezaron a ganar protagonismo, aparecían otros nuevos y la gente los recomendaba. Así que miles de personas los integraron en sus rutinas de entretenimiento.

Pero este camino hacia la viralidad tiene algo atípico, y es que solo puede definirse como “carrera de fondo”. Porque mientras que Instagram, Twitter, TikTok o Spotify consiguieron el millón de usuarios en menos de dos años, al universo podcasting le ha costado 16 años llegar a esa cifra, en 2020. Una velocidad inusualmente lenta para un formato nacido en Internet, que no tiene mayor explicación que el que hasta ahora “no se habían dado las condiciones para brillar”.

Detrás del éxito

Y aunque no hay una ciencia exacta detrás de este éxito, los expertos coinciden en varios factores clave que lo explican. El primero es obvio. Al igual que la televisión por streaming, el podcast te permite consumirlo cuando se tiene tiempo para ello, el “lo que tú quieras, cuando tú quieras”.

El segundo va ligado a una realidad innegable: el futuro está en la voz. El éxito de los mensajes de audio de Whatsapp hasta la relación de millones de personas con sus asistentes de voz demuestra que esta tercera década del siglo XXI va a ser la del audio y, por extensión, la del podcast, explica Jorge Carrión, autor de Lo viral, un ensayo sobre la explosión de la viralidad digital.

También influye lo que nos ofrece. El podcast, gracias a su enorme variedad de títulos, da un contenido muy específico, mucho más que el de la radio tradicional. Por ejemplo, en el top 5 de los más escuchados en España se cuelan varios sobre meditación, un tipo de programa con el que no te toparás encendiendo la radio del coche. O Radio Primavera Sound, dirigida a un público millennial y Generación Z que, de otra forma, difícilmente encontraría programas creados por y para ellos. En pocas palabras, cada nicho tiene su podcast.

Historias bien narradas

Y no solo es especificidad, también formatos. “Algo que ofrece el podcast es la conversación cultural sin estar atada a la agenda. Entiende la cultura como algo con tiempos y conversaciones propias. Cambia la forma de narrar, y lo hace de forma más pausada, más conversacional. No busca la última peli, el último libro, sino, simplemente, que sea interesante. Los tiempos quedan fuera”, explica Lucía Lijtmaer, presentadora de Deforme Semanal. Menciona como ejemplo el podcast You Must Remember This, dedicado a anécdotas de las primeras décadas de Hollywood. “No tiene nada de actualidad, simplemente son historias muy bien narradas”.

Un caso similar en nuestro país es Buscando Una Luz, la miniserie de Izuzquiza en la que relata a su padre qué pasó en el mundo mientras estaba en un coma causado por la Covid-19, y en la cual, gracias al formato podcast, pudo distanciarse de convencionalismos (como la duración del capítulo, los tiempos, los espacios publicitarios o el lenguaje) para que sea la propia historia la que elija el formato y no al revés.

“La radio es muy íntima, te habla a ti”, añade Lijtmaer, y eso se multiplica en los podcasts, porque no te los pones para tenerlos de fondo, sino que los buscas específicamente porque quieres sumergirte en lo que te cuentan. Al fin y al cabo, todos formamos parte de algún nicho y, por lo tanto, de algún podcast.

“Seguro que a lo largo del día tienes 20 minutos. Piénsalo. Puede que sea en ese trayecto que haces en transporte público, en tu coche o paseando. Tal vez mientras cocinas o antes de ir a dormir. Elige el momento y nosotros prometemos ayudarte a entenderte y entenderles mejor”. Con este pretexto, Entiende Tu Mente se ha convertido en uno de los programas de mayor éxito en Spotify España. Conducido por varios psicólogos, explica en poco menos de 20 minutos cómo responder con asertividad y salud mental a las situaciones que nos afligen a todos en nuestro día a día. Los podcasts de meditación, psicología y autoayuda son de los más populares. Junto a Entiende Tu Mente, Meditada y Meditaciones para conectar con el guía interno se cuelan entre los más escuchados en España, y les siguen una lista bien larga. Y estos no solo arrasan en nuestro país, sino que es una tendencia globalizada. Los datos dejan claro que las audiencias quieren bienestar, y más aún después del confinamiento, que, para bien o para mal, ha revivido el discurso de la importancia de la salud mental. Y parece que escuchar a expertos ayudándote a relajarte, meditar o a entender el porqué de tu dolor es una de las opciones más populares. |

Mientras que Andreu Buenafuente y Berto Romero se llevan el mejor dato de Spotify España, mundialmente el título lo tiene otro comediante, el estadounidense Joe Rogan. Exluchador de taekwondo y jiu-jitsu, comentarista de artes marciales y monologuista, empezó su programa de entrevistas en 2009. Desde entonces, se fue viralizando y adquiriendo fama y, al final, se convirtió en uno de los principales referentes del mundillo. En su más de una década en activo, The Joe Rogan Experience ha pasado por varias plataformas, incluida Youtube. Ahora, sus entrevistas sin pelos en la lengua están únicamente en Spotify, donde se ha coronado como el más escuchado. Y para entender el dinero que se mueve en el mundo podcaster solo su contrato de exclusividad le costó a la plataforma de streaming 100 millones de dólares. Los que le siguen en cifras de audiencia son, en segunda posición, TED Talks Daily, el formato podcast de las famosas charlas TED, donde un experto trata temas muy variados desde su experiencia, y en tercera, The Daily, producido por The New York Times, donde el periodista Michael Barbaro, en pequeños formatos de 20 minutos diarios, analiza la actualidad e invita a otros prestigiosos profesionales del sector a dar sus opiniones. |

Presentado por Jordi Cruz, el conductor de Art Attack, y Samantha Hudson, una travesti que se ha hecho famosa gracias a Instagram, ¿Sigues ahí? aborda temas variados (y con poco que ver entre ellos), que van desde la fama y la familia hasta el Antiguo Egipto y la nostalgia dosmilera (que consiguen gracias a sus estrellas invitadas, como Noemí Galera, Fran Perea o Abril Zamora). Un programa menos solemne de lo que parece, especialmente por el mamarracheo casi almodovariano que destila la travesti. Es la primera incursión radiofónica de Netflix en España, aunque no es la primera en el mundo. “En Estados Unidos comenzaron en abril de 2018 con su podcast corporativo We are Netflix y un año después lanzaron Nada que ver [sobre series, recomendaciones y nuevos formatos] para el mercado latino”, explica María Jesús Espinosa de los Monteros. Pero crear contenido no es la única apuesta de la compañía para el mundo podcast, ahora, en algunos dispositivos, está empezando a implantar la opción de consumir sus series y documentales sin imágenes, solo con sonido, y así reutilizar sus contenidos para posicionarse en el sector. Queda claro que Netflix se ha puesto las pilas para convertirse en uno de los vencedores de la guerra por el pastel podcaster. |

El podcast más escuchado de España (con más de medio millón de oyentes) es Nadie Sabe Nada, el talk show de improvisación de Andreu Buenafuente y Berto Romero, producido por El Terrat y transmitido por la SER. Su dinámica es sencilla y el título lo dice todo: los oyentes envían posibles temas a tratar, se decide uno al azar y, con eso como premisa, empieza un diálogo de una hora en el que nadie sabe nada de cómo continuará, solo en qué términos lo hará, es decir, con el registro habitual de Buenafuente y Romero: humor, humor y más humor. Que el gran éxito de audiencia podcaster provenga de una emisora resuelve la duda que se repite con la aparición de cada nuevo formato: ¿Matará el podcast a la radio tradicional? Para María Jesús Espinosa de los Monteros, está claro que no. “Cuando hablamos de consumo de ‘podcasts’ en España hablamos también de consumo de radio a través de podcasts, no solo de podcasts nativos digitales. En ese sentido: si un programa de radio se escucha como podcast masivamente, ¿no estará creciendo también así el consumo de la radio? Creo que hemos de ser cautelosos: la convivencia entre radio y podcast es perfectamente posible y, en mi opinión, durará más de lo que muchos creen, al menos en países de gran tradición radiofónica”. |

“Nos ponemos un tema en cada episodio, como podría ser el ‘placer culpable’, y, a partir de ahí, hablamos sobre las cosas que nos interesan, sobre todo en cuanto a cultura. Una conversación orgánica donde salen a colación nuestras lecturas, pelis…”. Así describe Lucía Lijtmaer Deforme Semanal, que presenta junto a Isa Calderón. De formato bimensual y emitido en Radio Primavera Sound, es un ejemplo de cómo el podcast permite reflexiones culturales sin tener que entrar en presiones de actualidad, tiempos o intereses noticiosos. Radio Primavera Sound es uno de los grandes exponentes del podcast millennial y Generación Z en España. Da voz a periodistas jóvenes e influencers que apelan a estos públicos y que, con las puertas de las emisoras generalistas cerradas o reducidas a pequeñas secciones y colaboraciones, han encontrado en esta radio online una plataforma donde compartir discursos e intereses sociales, políticos y culturales, incluso aquellos más trash, como el horóscopo, los realities o la telebasura, las nuevas religiones de los jóvenes (aunque sea de forma irónica). De hecho, como recuerda Espinosa de los Monteros, uno de los retos de las emisoras es rejuvenecer la audiencia. |