El Viajero del Faro inaugura el año cultural en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias, en Puerto de la Cruz. De búsquedas y silencios es el nombre de la exposición que se podrá visitar hasta el día 29, de 10:00 a 13:30 horas. Carlos Quintana está detrás de El Viajero del Faro con esta propuesta a la que ha dado forma a lo largo de los dos últimos años. La situación actual que vive el planeta le ha motivado para dar continuidad a un trabajo que le “apasiona” y con el que ha querido reflexionar sobre las segundas oportunidades, los nuevos comienzos y la superación personal.

De búsquedas y silencios tiene detrás una larga preparación. El pasado año Quintana tenía previsto realizar una exposición pero el confinamiento se la llevó por delante, y decidió emplear esos meses para continuar creando y reflexionando sobre los temas que más le interesan al artista, que, además, “tomaban más sentido que nunca con todo lo que estaba sucediendo en el planeta”, dice.

Así, De búsquedas y silencios está compuesta por 35 piezas a las que El viajero del Faro ha ido dando forma a lo largo de los últimos dos años y que muestra algunas pinceladas además de la nueva serie en la que está trabajando desde finales de 2020, El proceso de la presencia. En esta última línea, explica Quintana, reflexiona sobre la superación personal y los nuevos comienzos, y lo hace a través de materiales reciclados y objetos encontrados en la calle. “Son productos muertos que la gente ya no quiere y yo les doy la vuelta, una segunda vida, y las vuelvo a pintar con nuevos colores”, afirma el artista quien recuerda que este trabajo no es más que una metáfora de las experiencias vitales que puede afrontar el ser humano.

Del total de piezas, 18 de ellas son de pequeño formato y a ellas les ha dado el nombre de Diarios del subconsciente. Se trata de collages realizados con objetos que el artista se ha ido encontrando –”o ellos me encuentran a mí”, aventura– y añade que “son piezas muy especiales para mí porque muchas de ellas las realicé durante el confinamiento”. De esta manera, Quintana se levantaba cada mañana y se ponía a trabajar en ellas, por lo que cada pieza está realizada de una sola vez.

Carlos Quintana recuerda que, a pesar de la conmoción inicial, “pronto me adapté al confinamiento porque estoy acostumbrado a trabajar solo, así que me organicé bien para sacar adelante las obras que se me iban ocurriendo”. De este modo, todo lo que ha sucedido en los últimos meses también ha cambiado la forma en la que Quintana se enfrenta al lienzo en blanco. “Antes yo hablaba de mis propias experiencias, de algo que era solo mío, pero ahora todos esos pensamientos son algo global, por lo que creo que esta exposición cobra aún más sentido que nunca”, explica el artista.

Por todo ello, De búsquedas y silencios aborda la superación, las ganas de mejorar y de recuperar la vida, y eso, recuerda Quintana, es ahora mismo un anhelo de todo el mundo: “Todos tenemos el empeño de recuperar cuanto antes una vida normal, sea o no igual que la que teníamos antes”.

Nuevos comienzos

Esta exposición fue inaugurada el miércoles por streaming, una acción que el artista afrontaba por primera vez y que ha venido a confirmar la “rareza” de los tiempos que corren. “Pero lo importante es que la exposición salga adelante y que la cultura siga viva, así que hay que adaptarse”, reconoce Quintana, quien además comenta que le parece muy interesante la reacción que se puede obtener del público a través de la pantalla. A pesar de este especial comienzo, el tinerfeño afirma que “estoy muy contento de poder empezar el año con una exposición después del parón que supuso para todos 2020, así que ahora estoy encantado de poder estar sumido en este trabajo y aprovecho para animar a los canarios a que sigan acudiendo a las exposiciones y a los actos culturales”.

El Viajero del Faro destaca la importancia de que el público continúe acudiendo a las salas de arte a pesar de las nuevas herramientas digitales que se ponen en marcha. “Me encanta hablar con el público y saber qué es lo que les trasmiten mis obras”, expresa el artista quien añade que, “como trabajo en soledad, no sé qué piensa la gente y me encanta saber qué sienten al ponerse delante de mis piezas, más allá de que les gusten o no”. Y, así, invita al público a dialogar con sus creaciones: “Me gusta escuchar a personas que por primera vez se ponen delante de la obra y sacan lecturas que a mí mismo me sorprenden porque todo lo que uno siente delante de una pieza es válido, aunque no se sepa nada de arte”.

Precisamente este auge de las redes sociales debido a la pandemia no ha hecho más que beneficiar a El Viajero del Faro. Así, en la actualidad trabaja mucho a través de Instagram y a través de ella ya realiza la venta de sus obras. “Me gusta el contacto con las personas y estas herramientas me están permitiendo llegar a lugares que antes eran impensables y se están generando conexiones muy interesantes”, relata el tinerfeño.

Por último, Carlos Quintana se muestra encantado de poder exponer en la sala del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias ubicada en Puerto de la Cruz, un lugar por el que han pasado a lo largo de los años numerosos artistas que el tinerfeño admira. “Es un lugar emblemático y ahora voy a pasar a formar parte de sus fondos, así que estoy muy emocionado”, reconoce.