04 de octubre de 2020
04.10.2020

Santiago Díaz Bravo: "Nadie de la embajada en Londres me ha llamado.., todavía"

"Del desencanto al resentimiento y de ahí a la violencia solo hay un paso; esa es la historia de una generación perdida", explica el periodista y escritor

04.10.2020 | 02:24
Santiago Díaz Bravo.

Nacido en La Orotava en 1968, desde 1991 ha ejercido el oficio de periodista en diferentes medios. Como alma de Quijote, fue en el año 2012 cuando decidió poner rumbo a la capital británica, donde ha compaginado la tarea de asesor de prensa del Instituto Cervantes con su trabajo en el departamento de español de una agencia de Naciones Unidas. En 2002 publicó 'Cuatro días antes del final' y ahora entrega 'El hombre que fue Viernes'.

'El hombre que fue Jueves' es una novela de Chesterton y usted eligió llamarla Viernes, como Robinson Crusoe. ¿Hay sensación de naufragio?

Ciertamente. Del naufragio personal y colectivo que marca las vidas de los personajes. La novela transita entre dos tramas paralelas: los hechos y la historia de unas personas que se han visto obligadas a abandonar España y también sus proyectos de vida.

Se habrán colado rasgos autobiográficos, ¿no?

Aunque no lo quiera, uno termina inevitablemente por proyectarse en lo que escribe. Fui uno de esos exiliados, vine a Inglaterra con una oferta de trabajo, pero mi perfil no es el prototipo de ese español joven que llega a Reino Unido en busca de un futuro. Conviví con ellos y apliqué mi formación periodística, la de conocerlos y entenderlos a partir de la observación.

¿Y cómo se percibe esa metamorfosis que va del desencanto al resentimiento?

Descorazonados y huérfanos, esos jóvenes van incubando un resentimiento que se dirige hacia la clase dirigente española, a quienes consideran responsables de su fracaso. Todo comienza con una gran gamberrada hasta que surge alguien que pone los medios y un plan que tiene como objetivo combatir a España. Las utopías se alimentan de ideales radicales, de ruptura, y esos jóvenes eran presas fáciles.

La crisis económica y social lleva de la mano a sus personajes hacia una inevitable crisis de identidad.

Los efectos de la crisis de 2008 persisten. España aún no ha terminado de recuperarse y ahora se acentúan aquellos efectos con la pandemia del Covid-19. Quienes contamos ya con una cierta edad echamos mano de referencias, como los estertores de la Dictadura, la democracia y los avances que esos cambios trajeron consigo, convirtiendo a España en un país moderno, con servicios públicos: el estado del bienestar.

Y estos chicos carecen de esa memoria histórica...

Claro. Estas nuevas generaciones carecen de referentes a los que aferrarse.

¿Tan desesperados están que recurren a la violencia?

Del desencanto al resentimiento y de ahí a la violencia solo hay un paso. Esta es una generación perdida, descreída, que rechaza el sistema, convencida de que por la vía oficialista nada puede cambiar. Y esta novela es una exploración de ese resentimiento llevado al límite.

Hasta el límite de llamarse Los Ahorcados y maquinar cargarse a famosos y políticos. ¿Asumen así la fatalidad?

Lo de Los Ahorcados es un guiño. Ellos se reúnen todos los viernes en un pub de Londres cuya imagen es precisamente una horca. Y entre pintas, llevados por la irracionalidad, fantasean con atentar contra famosos, empresarios y políticos.

Y entre sus objetivos figuran personajes reales como Rajoy, Federico Trillo o la misma reina Letizia.

Tenía la disyuntiva de si crear o no personajes ficticios, y me pareció esencialmente más lógico recurrir a personas de carne y hueso, tratadas en su cruda realidad, sin que perdieran ni un aliento de fidelidad.

Oiga, ¿ya lo han llamado desde la embajada en Londres?

Nadie me ha llamado... todavía. Es curioso. En la época en la que Trillo fue embajador en Londres mantuve trato personal con él, pero por entonces ni él ni yo sabíamos que iba a convertirse en parte de una novela.

¿Sabe si existe tratado de extradición entre Reino Unido y España?

(Ríe) Pues la verdad es que lo desconozco. A propósito, en la propia editorial se generó un debate para elegir la portada de la novela entre diez alternativas. La que se escogió no es la más fuerte y espero que de alguna manera todas puedan exponerse en público algún día.

Y tras releer la novela, ¿cambiaría algo?

Ni una coma. No ha habido autocensura y la editorial me ha respetado el texto. Una obra podría revisarse hasta la eternidad, pero así nunca llegaría a independizarse ni tampoco el autor de ella.

¿Ha recibido reproches por su historia?

De momento, ninguno. Habrá que esperar a que la novela vaya llegando a las librerías.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Agenda


Una veintena de autores se 'suben' al Festival Periplo en Puerto de la Cruz

Una veintena de autores se 'suben' al Festival Periplo en Puerto de la Cruz

Comienzan las charlas y presentaciones de libros en la octava edición del encuentro dedicado a...

El Otoño Cultural proyecta 'Nomad in the footsteps of Bruce Chatwin'

El Otoño Cultural proyecta 'Nomad in the footsteps of Bruce Chatwin'

La sesión está prevista este lunes a partir de las 20:00 horas y las entradas, a dos euros, están...

Reymala rescata el Siglo de Oro

Reymala rescata el Siglo de Oro

La compañía teatral estrena en la noche de este sábado 'El secreto del Cigarral', con la que...


La generación del futuro en África

La generación del futuro en África

Casa África inaugura 'Indestructibles' del periodista Xavier Aldekoa y el fotógrafo Alfons...

RTVC estrena el programa 'Gente maravillosa'

RTVC estrena el programa 'Gente maravillosa'

El programa, presentado por Eloísa González, ha ubicado cámaras ocultas en todo el Archipiélago...