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500 aniversario de la muerte de Da Vinci

Leonardo Da Vinci: Inventos que hoy siguen sorprendiendo al mundo

El artista llevó a cabo creaciones que han llegado a nuestros días a través de elementos bélicos, de transporte o máquinas voladoras

Retrato de Da Vinci elaborado por Melzi.

Retrato de Da Vinci elaborado por Melzi.

  • EL ARTE DE LA GUERRA
  • MÁQUINAS HIDRÁULICAS
  • EL ANSIA POR VOLAR
  • OTROS INVENTOS

Si tuviéramos que imaginarnos el interior de la mente de Leonardo Da Vinci probablemente sería algo más que imposible. El artista italiano, uno de los máximos exponentes del Renacimiento y del que hoy se cumplen 500 años de su muerte, practicaba la polimatía, o lo que es lo mismo, en su fuero interno abarcaba todo tipo de conocimientos, acercándose incluso a la ciencia, la ingeniería o la cocina, más allá del arte y la pintura.

El hombre de Vitruvio representa la proporción ideal. /I.G.

Da Vinci, empeñado en conseguir la proporción ideal y revolucionario de la perspectiva pictórica, fue precursor de muchos inventos que hoy en día son utilizados y de otros que, pese a la genialidad para la época, se han quedado obsoletos. Aunque la pericia del creador de 'La última cena' o 'La virgen de las rocas' quedó evidenciada en sus dibujos técnicos donde explicaba cada uno de sus ideas.

"Leonardo es ya un mito del Renacimiento en el que todo se funde e integra, dando como resultado, y con razón para él más que para nadie, el apelativo que se le suele aplicar de 'Homo Universalis'", afirma el escritor David Zurdo en el documento 'Los inventos de Da Vinci'. "Este hombre universal se interesó por casi todo lo que tuvo al alcance en su tiempo, e incluso por lo que no tuvo también", añade.

Según el análisis del escritor, el italiano investigó la filosofía humana, practicó autopsias, estudió las leyes de la perspectiva, revolucionó el mundo de la pintura con su famoso 'sfumato', trabajó como ingeniero militar, elaboró fórmulas y recetas de cocina, diseñó ropa, adornos para armas y decoración de interiores, estudió la luz y la óptica, diseñó jardines y juegos para los nobles, fue urbanista, cartógrafo, fundidor, escultor, arquitecto... y, además, inventó un sinfín de artefactos.

1.452fue el año en que nació el genio

67años tenía cuando falleció

1.519fue el año en que murió Da Vinci

Así pues, con el paso del tiempo y con el avance de las técnicas en los distintos ámbitos, las creaciones de Da Vinci, que en su momento no tuvieron gran repercusión, han servido para conformar y formar parte de algunos aparatos que se usan en la actual vida cotidiana. "Tanto el inventor como los inventos se habían adelantado a su tiempo", reza el documento de Zurdo.

El arte de la guerra

Dentro de los inventos del polifacético italiano se pueden encontrar artilugios bélicos que han inspirado y ayudado a la creación de algunas de las armas de guerra de este tiempo. "Leonardo inventó multitud de máquinas para la guerra. Entre ellas se podían encontrar catapultas mejoradas, una ballesta gigante, una especie de ametralladora, un puente portátil, carros de combate con cuchillas y un antepasado del tanque moderno", concreta el informe.

Además, el renacentista creó unas bombardas que, aunque ya inventadas antes, utilizaban proyectiles de fragmentación, algo totalmente inédito en la época. Da Vinci también innovó en los estudios sobre balística y tiro parabólico que posee este artilugio.

Infografía: Izaskun Garaizabal

Dando un paso más allá, el puente portátil y el giratorio y una versión arcaica del tanque son las creaciones más llamativas de Da Vinci. En el caso del puente, es una especie de antepasado del levadizo, solo que se giraba hacia un lateral dejando paso tanto a barcos como a vehículos terrestres. El tanque, por su parte, contaba con una serie de cañones a su alrededor para lanzar proyectiles en todas direcciones además de un escudo gigante. Su peso y su mecanismo hacían imposible que se moviera, pero fue el inicio de una idea que ha llegado hasta las guerras modernas.

Máquinas hidráulicas

Por otro lado, una de las mayores obsesiones de Da Vinci fue el agua. "Sus diseños relacionados con el líquido elemento abarcaron la forma de inundar zonas para protegerlas de los enemigos o su conducción para el beneficio de la población", señala Zurdo en su análisis. "También hizo elementos concretos, como la campana de buceo, curioso donde los haya. Consiste en una especie de caperuza hermética para la cabeza del buzo a la que llegan dos tubos con pinchos con el fin de que el aire circule, insuflando desde la superficie aire limpio y extrayendo el ya respirado", comenta. "Las púas, por su parte, resultaban algo absurdas, aunque Da Vinci las ideó pensando en posibles ataques de bestias marinas". El traje se completaba con unas aletas para las manos iguales a las que hoy se conocen para los pies.

Infografía: Izaskun Garaizabal

"También están entre sus inventos un precursor del submarino, funcionalmente correcto aunque no práctico, y un salvavidas", afirma Zurdo, que en su texto habla de un "dispositivo para impulsar buques".

El ansia por volar

Mundialmente conocida es la obsesión del artista por volar. No ha sido el único en la historia. Surcar el aire es uno de los mayores sueños del ser humano. De ahí que muchos de sus dispositivos se centraran en esta actividad, siendo algunos de ellos parte importante artefactos utilizados en la actualidad. "Leonardo estudió concienzudamente el vuelo de los pájaros y llegó a varias conclusiones interesantes. Lo primero que aprendió fue el modo con el que surcaban el aire: batiendo las alas, aunque esto no era efectivo para artilugios pilotados por el ser humano debido a su peso", sentencia el análisis sobre las invenciones del florentino.

Infografía: Izaskun Garaizabal

Pese al hándicap de la época histórica en el que vivió Da Vinci, lo cierto es que el ala delta, el paracaídas e incluso partes del helicóptero han llegado a la era moderno a partir de sus invenciones.

Otros inventos

Pero el ingenio de Da Vinci, como sus sueños, tenía alas, por lo que fueron otros muchos los aparatos que reunió en sus diseños. El italiano llamó la atención de Ludovico Sforza en su tiempo gracias a sus habilidades musicales. "El duque se interesó por una lira de plata muy curiosa, también por un órgano de agua, otra de sus obsesiones. Estudió el modo de utilizar la caída del agua sobre unos vasos diversos, guiada por la pulsación de las teclas de un órgano. Por desgracia, como en otros muchos casos, este invento se quedó en algo conceptual", explica Zurdo.

Hasta tal punto llegaban las entonaciones y capacidades del genio que elaboró algo con lo que caminar sobre las aguas. "Constaba de unos grandes patines flotantes y unos bastones. Los patines se sujetaban a los pies y los bastones servían para mantener el equilibrio. Lo más curioso de todo es que se fabricó algo muy similar a partir de los años cincuenta del pasado siglo, con la única modificación de incluir unos ejes móviles que unen ambos patines para que las piernas no se separen y causen la caída", explica el escritor en su análisis, que además incluye dentro del apartado de 'Artilugios extravagantes' un despertador. "En su día, el proyecto de un reloj despertador se tomó a risa. A diferencia de los modelos actuales, que casi siempre son sónicos -salvo algunos más raros, como uno japonés de descarga eléctrica-, el del genio toscano funcionaba con una cuerda atada a un dedo, preferiblemente del pie, y que ejercía un fuerte tirón cuando el sistema de medida del tiempo llegaba a la hora prefijada. La fuerza se conseguía mediante el peso de unos platos con agua"

Da Vinci y la cocina

Pero el genio renacentista no solo se preocupó por pensar e inventar cosas en el mundo bélico o para conseguir alzar el vuelo. La cocina también fue otra de sus obsesiones, por lo que elaboró varios inventos e incluso un tratado con normas para comportarse en la mesa."Entre sus artefactos encontramos varias secadoras de servilletas, una de ellas debía ser accionada por abejas. Aparte del matarranas y la picadora de vacas también ideó un afila-cuchillos, un asador automático, un sacacorchos, un cortador de carne, o una cinta transportadora de leña al fogón", sentencia el informe de Zurdo. Es más, el escritor recoge anotaciones del propio artista en las que enumeraba "las máquinas que aun he de diseñar para mis cocinas: una para desplumar patos; una para cortar cerdos en taquitos; una para amasar; una para moler cerdos y otra para prensar ovejas".

El sinfín de diseños de Da Vinci ha llegado hasta nuestros días gracias a la conservación de sus textos y dibujos. Entre ellos también se puede encontrar, por ejemplo, un ascensor. "Se trata de un elevador unipersonal con una base. Lo accionaba el propio usuario mediante una manivela que giraba un par de ejes con poleas y ruedas dentadas. La subida o descenso eran suaves y no requerían demasiada fuerza, ya que el artefacto podía accionarse con una sola mano", desvela Ruiz. También inventó una máquina de movimiento continuo y alterno y un odómetro. "Cada metro y medio, el eje de una especie de carretilla da una vuelta completa, y una rueda dentada vertical avanza uno de sus treinta dientes. Después, cada 45 metros, esta acciona una rueda horizontal que provoca que una canica caiga en una caja".

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