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Carnaval

Fiestas valora retrasar el Carnaval de Santa Cruz hasta finales de enero para garantizar los preparativos

El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife podría retrasarse, con la inauguración el 22 de enero y los concursos a partir del 29, ante la inviabilidad técnica de mantener el calendario tradicional

Rafael Flores ‘El Morocho’ anima el primer Carnaval de Día celebrado en la plaza de Candelaria. |

Rafael Flores ‘El Morocho’ anima el primer Carnaval de Día celebrado en la plaza de Candelaria. | / MARÍA PISACA

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

De respetarse el calendario tradicional, el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife debería comenzar el viernes 8 de enero, con la gala inaugural y el sorteo del orden de desfile de las candidatas a reinas infantiles, mayores y adultas. Este acto inicial no se celebra en el recinto ferial, pero sí arrancarían los concursos, con la primera fase de murgas infantiles el viernes 15 de enero. Y en nueve días no daría tiempo para montar el decorado, que tiene que esperar a que se desmonte el del PIT el día de Reyes.

La organización santacrucera afronta una semana que se barrunta será decisiva para fijar el calendario del próximo Carnaval. Entre las opciones, la menos probable es mantenerlo en fecha, porque técnicamente es inviable. A partir de ahí, cabe una fórmula intermedia: retrasar una semana, con más agobios que plenas garantías, o, como posibilidad más probable, arrancar el Carnaval el viernes 22 de enero con la inauguración y los concursos a partir del siguiente viernes 29, cuando se celebraría la primera fase de grupos críticos de la cantera.

Celebrar el Carnaval desde la última semana de enero hasta que finalice febrero ha sido siempre el marco ideal para el actual concejal de Fiestas, Javier Caraballero, porque permite garantizar con más tiempo los preparativos, si bien el alcalde, José Manuel Bermúdez, se ha decantado por mantener la tradición marcada por el calendario religioso. Salvo en esta edición, donde los imponderables del tiempo lo condicionan todo.

El concejal de Fiestas devolverá el concurso de agrupaciones musicales al sábado

Será una decisión puntual para volver al calendario tradicional en 2028, a falta de lo que deparen las elecciones municipales previas.

Que Santa Cruz retrase dos semanas el Carnaval afectaría directamente al resto de celebraciones de la Isla, que realizan sus galas y desfiles con grupos chicharreros, además de las formaciones locales de cada municipio, por lo que se da por hecho que la demora del inicio supondría una cascada de cambios. No afectará a Los Indianos, en Santa Cruz de La Palma, ya que la organización de dicha celebración anunció que se celebrará el Lunes de Carnaval, el 8 de febrero, según el calendario tradicional.

El cambio de fechas de la celebración del Carnaval santacrucero supondría, por ejemplo, que el Miércoles de Ceniza sería el 10 de febrero y la organización, si retrasa finalmente dos semanas, celebraría el Entierro de la Sardina quince días después.

Las fiestas de los municipios se enfrentarían a un galimatías para hacerlo coincidir con Santa Cruz, a riesgo de prescindir de los colectivos capitalinos. Si el Carnaval chicharrero se retrasa y otros se mantienen en fecha, supondría que los colectivos de Santa Cruz no podrían actuar fuera porque estarían preparando sus concursos.

No es la primera vez que el Carnaval se celebraría fuera de su calendario, pues la incidencia de la pandemia obligó a celebrar la fiesta de la máscara en el mes de junio, en el regreso a lo que se denominó la nueva normalidad. También a comienzos de siglo, coincidiendo con la celebración del congreso de la Federación Europea de Ciudades del Carnaval, se programaron actos en verano, sin que eso afectara al devenir normal de concursos y galas en febrero.

Retrasar dos semanas el Carnaval, hasta finales de enero, resolvería los problemas de montaje que ocasiona el calendario tradicional, pero no exime a la organización que dirige Javier Caraballero de hacer algunos ajustes en el programa para cumplir el compromiso adquirido con el edil y que obliga a condensar más los actos. Un caso concreto es el certamen de agrupaciones musicales.

La pasada edición, los colectivos del concurso más familiar del Carnaval vieron cómo la organización los desplazó al domingo, mientras ellos consideraban que “perdían su” sábado. El cambio obedeció a que las fases de murgas adultas se ampliaron de tres a cuatro y la organización aprovechó que el lunes 2 de febrero era festivo.

No se dan ahora esas circunstancias y Caraballero quiere cumplir su palabra con los grupos musicales. ¿La solución? Comenzar las fases de murgas adultas de domingo a miércoles; final el viernes y las agrupaciones recuperan “su” sábado. Eso para abrir boca…

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