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EduCarnaval ya es una realidad en las ocho islas de Canarias gracias a Educación

Tres mil alumnos de cuarenta centros del Archipiélago participan en el proyecto que nació hace cinco años bajo la tutela de la murga Diablos Locos

Alumnos del CEIP San Fernando, en Santa Cruz, visita Diablos Locos en compañía del alcalde, la concejala de Educación y el consejero regional.

Alumnos del CEIP San Fernando, en Santa Cruz, visita Diablos Locos en compañía del alcalde, la concejala de Educación y el consejero regional. / María Pisaca

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El proyecto EduCarnaval ya es una realidad educativa plenamente implantada en las ocho islas del Archipiélago. De la mano de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, dirigida por el consejero Poli Suárez, esta iniciativa pedagógica ha logrado convertir el Carnaval en una herramienta didáctica transversal que conecta patrimonio, identidad y aprendizaje en las aulas canarias.

Implantación en nuevas islas

Este curso ya es una realidad en dos centros de La GomeraCEIP Ruiz de Padrón y CEIP La Lomada–, así como en La Graciosa, en el CEO Ignacio Aldecoa, donde se pretende sumar a los 47 alumnos que integran la comunidad escolar.

De iniciativa murguera a proyecto educativo

Lo que comenzó hace cinco años como una experiencia impulsada desde la murga Diablos Locos se ha transformado hoy en un programa educativo consolidado que alcanza este curso a 40 centros escolares de todas las islas.

El coordinador del proyecto, Elías Alonso, recuerda que el curso 2021-2022 marcó el inicio en solitario de la propuesta, concebida como una forma de trasladar el Carnaval más allá de la fiesta.

El origen del proyecto

El reto: divulgar la cultura del Carnaval. La fórmula, la experiencia implantada en su colegio por Ruymán Rodríguez, componente de Diablos Locos, junto a la experiencia y el entusiasmo de compañeros de la murga como Foche Hernández.

Un año después llegó el respaldo institucional del Gobierno de Canarias y, posteriormente, la colaboración del área educativa del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, tanto a instancias del alcalde José Manuel Bermúdez como de la concejala Charín González.

Red de voluntariado y tradición

La red de voluntariado continúa ampliándose con colectivos representativos del Carnaval tradicional, entre ellos Los Buches y Los Diabletes de Lanzarote, o personajes emblemáticos como Víctor Lorenzo Soso, la Negra Tomasa de Los Indianos palmeros, integrando así las distintas expresiones festivas del Archipiélago.

Patrimonio educativo

Desde la Consejería, el coordinador del área de Patrimonio Natural, Social y Cultural Canario, Carlos Casanova –también reconocido letrista murguero– explica que el objetivo principal es tratar el Carnaval como contenido patrimonial y cultural, no únicamente como celebración puntual.

El proyecto se desarrolla mediante una situación de aprendizaje globalizada que introduce al alumnado en la historia, la música, la crítica social y las tradiciones propias de cada isla, adaptando los contenidos al contexto local según la realidad de cada territorio.

La intención, según Casanova, es que el Carnaval termine integrándose de manera natural en el currículo educativo como elemento identitario transmitido de generación en generación, haciendo constar además —tal y como apostilla el consejero de Educación— que todo surge del proyecto EduCarnaval, nacido en Diablos Locos, y que desde la Administración se ha permitido su expansión a todo el territorio autonómico.

Metodología participativa

Uno de los rasgos diferenciales de EduCarnaval es su metodología participativa. Talleres de letras, música y disfraces, entrevistas a protagonistas del Carnaval y visitas guiadas permiten que el alumnado conozca el proceso creativo que existe detrás de una murga o una comparsa.

Sembrar cultura desde edades tempranas

Foche Hernández, uno de los monitores y pioneros del proyecto, subraya que la iniciativa nace de una reflexión compartida dentro del entorno murguero: acercar la cultura carnavalera a los colegios para sembrar curiosidad y conocimiento desde edades tempranas.

«Muchos niños identificaban el carnaval únicamente con la feria; ahora descubren su historia, sus grupos y su valor cultural», explica.

La iniciativa ha evolucionado además hacia un modelo más presencial, con participantes locales en cada isla, favoreciendo el contacto directo entre alumnado y protagonistas reales del Carnaval.

Aceptación en la comunidad educativa

La aceptación del proyecto entre la comunidad educativa ha sido inmediata. La docente Míriam Fernández, profesora desde 2015, destaca la motivación generada entre el alumnado, que vivió la experiencia con entusiasmo y pidió prolongar las sesiones. Según explica, muchos estudiantes —especialmente aquellos procedentes de familias no vinculadas al Carnaval— descubren por primera vez el significado cultural de la fiesta.

El trabajo en clase se complementa con la implicación familiar, que participa activamente en talleres y elaboración de disfraces, reforzando el aprendizaje fuera del aula. Para Fernández, EduCarnaval no solo debe mantenerse, sino extenderse a más niveles educativos y centros del Archipiélago.

Mirada hacia el futuro

Entre los objetivos futuros figura la organización de encuentros escolares. La apuesta institucional responde a una idea clara: formar generaciones que comprendan el valor histórico, social y artístico de una tradición que define la identidad del Archipiélago.

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