Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Caraballero: "El Carnaval de Santa Cruz ha roto todas las expectativas; cuando parecía imposible... volvimos a superarnos"

El concejal de Fiestas admite que vive una resaca emocional tras lo vivido el Sábado de Piñata, con el segundo Carnaval de Día

Javier Caraballero, con el disfraz que lució en el Carnaval de Día del Sábado de Piñata.

Javier Caraballero, con el disfraz que lució en el Carnaval de Día del Sábado de Piñata. / I Love the World

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El concejal de Fiestas de Santa Cruz de Tenerife, Javier Caraballero, no oculta que vive en una nube de fantasía, en buena parte por el éxito vivido en el Carnaval de Día del Sábado de Piñata, que ha supuesto, en sus palabras, «un nuevo cachetón de superación» para una fiesta que ya parecía haber alcanzado su techo.

«Pensábamos que no podíamos superarnos, y lo hemos vuelto a hacer», resume el edil, todavía con lo que define como una «resaca emocional» después de unas jornadas que han dejado imágenes multitudinarias y una participación que califica de histórica, justo en la última jornada del Carnaval 2026.

Segundo Carnaval de Día en Santa Cruz de Tenerife  | 21/02/2026 | Fotógrafo: Andrés Gutiérrez Taberne

Segundo Carnaval de Día en Santa Cruz de Tenerife | 21/02/2026 | Fotógrafo: Andrés Gutiérrez Taberne / Andrés Gutiérrez Taberne / ELD

Más espacios, más participación

Caraballero subraya que «Santa Cruz ha ganado zonas», destacando la consolidación de la calle La Noria como nuevo foco de ambiente con música cubana, por segundo año consecutivo, y la incorporación de la plaza de la Iglesia de La Concepción como escenario para actos tradicionales como el encuentro entre las murgas Diablos Locos y Bambones, con un formato «más amplio y cómodo».

El edil insiste en que el gran éxito sigue estando en el modelo participativo que define al Carnaval chicharrero.

«En el Carnaval en la calle no tenemos absolutamente comparación con nadie», afirma, convencido de que la clave no reside únicamente en la programación, sino en la implicación ciudadana.

Caraballero pone el acento en un elemento que considera diferencial: «Lo que vivimos no se explica solo por el trabajo que hay detrás, sino por el espíritu y la pasión que le pone el chicharrero cada año».

Un equipo pequeño para un evento gigante

Otro de los aspectos que más orgullo genera en la organización es la dimensión humana del proyecto. El concejal recuerda que un equipo técnico «muy reducido» es capaz de coordinar un evento que moviliza a cientos de miles de personas.

«Sería impensable en cualquier otra parte del mundo organizar algo tan grande con un grupo tan pequeño», señala, reivindicando la implicación profesional y emocional del personal municipal y del equipo artístico.

Trapaseros

Trapaseros / E. D.

Cambios que han llegado para quedarse

En cuanto al funcionamiento interno de la fiesta, el Ayuntamiento considera que algunos cambios recientes han demostrado su eficacia y han llegado para quedarse:

  • El modelo de cuatro fases en murgas adultas se mantiene.
  • Las dos fases de murgas infantiles han favorecido la concentración de público.
  • La producción televisiva de los concursos continuará como parte del formato actual.

«Cuantos más años pasan, más te replanteas cosas —explica—: algunas para dejarlas como están porque funcionan muy bien y otras para introducir pequeñas mejoras».

Retos para la próxima edición

Donde sí habrá análisis es en el formato de las galas, que el concejal reconoce que necesita una revisión pausada.

«Es un modelo que arrastramos desde hace décadas y hay que pensar qué espectáculo queremos hoy», apunta, sin adelantar decisiones sobre el equipo artístico del próximo año.

«No es momento de hablar de nombres, sino de reflexionar sobre lo que ha pasado y disfrutar de las mieles que nos deja esta edición».

Prudencia ante el futuro

Respecto a la próxima edición, advierte de que «cualquier cambio tiene que ser muy medido. El Carnaval está consolidado y eso obliga a actuar con responsabilidad».

El balance final, reconoce Caraballero, no se limita a números de asistencia o impacto económico. Lo que deja esta edición es una sensación colectiva difícil de cuantificar.

«Eso no se compra, ni se vende, ni se inventa. Es algo que ocurre cuando muchas almas se unen con un mismo espíritu».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents