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La cantina ilegal

La Lecherita

'La Lecherita' del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

'La Lecherita' del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. / Facebook Personajes del Carnaval

Pedro Mengibar

Pedro Mengibar

El último cliente se marchó ayer a las doce de la noche. Una paliza de trabajo brutal la que me trajo a mi Cantina el primer carnaval de día; tanto fue el jaleo, que no pude echarme una conversa tranquilo con nadie. Una de las veces que me dejaron levantar la cabeza, me pareció ver entrar a La Lecherita en mi negocio, pero no, no era ella, era un grupo de amigos que sale al carnaval con parecida indumentaria.

Y en eso que me vino ella a la mente; siempre tan amable, tan educada, tan cariñosa, tan simpática, tan carnavalera, tan entregada a la fiesta como la que más. Son más de cuarenta años poniendo la nota entrañable en las cabalgatas, en las galas -cuando la dejan- o el martes y los domingos de carnaval cuando la FUFA y Los Fregolinos o La Zarzuela actúan en la Plaza del Príncipe. Aún perduran en mi mente las veces que pasé por el Mencey, donde trabajaba, y al verme pasar por sus jardines se oía aquella voz de ¡“Menguiba”! como siempre me llama. Muchos años de trabajo y amor por nuestra fiesta encorsetado en un disfraz que no era el suyo, un traje que llevaba los 365 días del año y que cada día le ahogaba un poco más. ¡Adios Fran!... le contestaba yo alzando mi mano. Y así transcurrieron los años hasta que un día su “disfraz” se rompió y Fran decidió vestirse de Laura, con la misma sencillez, con igual simpatía, con idéntica educación y amor por nuestro carnaval, pero con una sonrisa mucho más grande.

Ahora la veo en la cabalgata anunciadora, o en La Gala si la dejan, o en la Plaza del Príncipe, disfrutando como nunca; y es que por fin ya es ella, sin complejos, con valentía, vistiendo su ropa de lechera habitual en carnaval y la que a ella le dé la gana el resto del año. El viernes la vi en la cabalgata, con la elegancia que le caracteriza; las batucadas resonaban, los grupos bailaban, y ahí, mezclada con la multitud, estaba ella, Laura: La Lecherita.

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