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Marcos y Mari Luz se casan en el Día del Amor Imposible en Los Indianos del Lunes de Carnaval en Santa Cruz de La Palma

El salón de plenos del ayuntamiento de la capital palmera se convirtió en la particular ONU de Canarias que reunió a los invitados llegados desde Tenerife, La Gomera y hasta Fuerteventura

Mari Luz y Marcos contraen matrimonio en presencia del alcalde palmero Asier Antona.

Mari Luz y Marcos contraen matrimonio en presencia del alcalde palmero Asier Antona. / Andrés Gutiérrez

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de La Palma

Mari Luz Plasencia acudió este Lunes de Carnaval al ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, pero no a su puesto de trabajo en el área de Cultura, sino para rubricar lo que el alcalde de la capital palmera, Asier Antona, denominó como “un matrimonio de 28 años”, tantos como hace que se conoce la pareja.

Ella, natural de La Gomera, del municipio de Agulo; él, de la capital palmera y trabajador del Hospital Insular. Mari Luz explicó que decidieron contraer matrimonio el día de Los Indianos, el acto más importante del Lunes de Carnaval en Canarias, porque iban a venir muchos invitados estos días a su casa y aprovecharon para cuadrar el encuentro. No pasa por alto el empeño y entusiasmo puesto tanto por el regidor municipal, Asier Antona, así como su secretaria, Sonia Leal, que han puesto todo tipo de facilidades para rubricar el feliz acontecimiento.

Una celebración familiar multitudinaria

Muchos de los familiares y amigos de los contrayentes comenzaron a llegar a la Isla Bonita desde el viernes. “Yo no tengo casas rurales, pero entre unos y otros hemos acomodado a los más de sesenta invitados”, explicó Mari Luz, madre de Idaira y Yurena, que dedicaron palabras de cariño en el feliz acontecimiento durante la celebración.

Yurena (izquierda) e Idaira, al fonso, hijas de la novia, en un momento de la celebración de la boda en el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.

Yurena (izquierda) e Idaira, al fonso, hijas de la novia, en un momento de la celebración de la boda en el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma. / Andrés Gutiérrez

Solo en la casa de los contrayentes quedaron nueve invitados, cuenta Mari Luz, que reitera el agradecimiento por el entusiasmo mostrado para la celebración de esta boda indiana.

En el pasado, estas celebraciones se desarrollaban en plan parodia, pero en las últimas ediciones han sido tan reales como la vida misma.

La Negra Tomasa, siempre presente en el ambiente

No estuvo la Negra Tomasa, que acababa de llegar a las diez y media al recinto festivo en la avenida marítima para sortear la presencia de los dos cruceros que esta edición trasladan a más de cinco mil personas, pero entre los invitados sí se vio alguno que recreaba el personaje que encarna Víctor Sosó desde hace más de treinta años.

Poco antes de las once de la mañana, en el atrio del ayuntamiento, llegaban los novios, Mari Luz y Marcos, que pusieron rumbo al salón de plenos, donde se habían acondicionado sin las mesas y los butacones de los políticos. “Te tengo que ver aquí”, se saludaban dos gomeros, uno de ellos “el alcalde más antiguo”, según se presentó a otros de los invitados. “Este salón de plenos es majestuoso”, comentaban entre gomeros, mientras otro apostillaba para realzar la zona y la construcción. “Este edificio es de comienzos del siglo XVIII”, aseguraba.

Comienza la ceremonia

Los primeros en acceder, el novio con la madrina, Charo; luego, el alcalde, que se desquitó de su sombrero. A continuación, un saxo suena en la sala para poner la alfombra blanca —en sentido figurado por el Día de Los Indianos— y acompañar musicalmente a la novia, Mari Luz, que llega del brazo de Pablo.

En la especie de presbiterio acondicionado para mayor gloria del alcalde y los contrayentes, las hijas de la novia, que a cuatro manos y dos voces desearon amor eterno al nuevo matrimonio. Son un ejemplo de amor tranquilo, firme y sincero, elogiaron y reconocieron por igual Idaira y Yurena. “El amor cuando es de verdad sabe esperar”, dijeron en referencia, tal vez, a los 28 años transcurridos desde que se conoció la pareja.

Las hijas de Mari Luz recuerdan que son testigos de esa unión desde que tenían 10 y 12 años, una relación marcada por la calma, la paciencia y el respeto, apuntaron, para agradecer a Marcos que “ha estado siempre”. “El amor no entiende de edades sino de momentos”.

Otra de las voces de la ceremonia, Marta Poggi, que en el pasado fue concejala de Fiestas justo cuando llegó el boom de Los Indianos con el orden y el impulso que le dio.

Marta, amiga de la novia, no se quiso abstraer y volvió a hablar en el salón de plenos donde un día tuvo cargo de responsabilidad.

Marta elogió el conocimiento de Mari Luz de la población de La Palma, capaz de sacarle el árbol genealógico, mientras que al novio lo definió como “un ser de luz”.

Bullicio en la plaza de España

No se retransmitía el enlace con pantallas en el exterior, pero el bullicio de la plaza de España impedía hasta la poesía que uno de los invitados dedicó a los novios.

Asier Antona sacó a relucir su voz para hacerse oír y proclamar en el salón de plenos el “matrimonio imposible de Mari Luz y Marcos”. Recordó el regidor que el enlace tiene lugar después de una relación ‘cocinada a fuego lento’ durante 28 años, y que se rubrica el Día del Amor Imposible, que se celebra el 16 de febrero, según dijo el alcalde, lo que habla a las claras del amor verdadero, elogiando el regidor a Mari Luz, compañera de trabajo que siempre le ha hablado claro. Y también puso en valor la espera y el silencio de Marcos.

Luego, lectura de los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil en los que se habla de los derechos y deberes de la pareja, el respeto y la ayuda mutua y las obligaciones a la fidelidad y a socorrerse, para proceder a la colocación de alianzas y el beso que, con el deseo del alcalde, aspira a publicitar otros 28 años más de amor eterno, bendecidos por Los Indianos, en una celebración que se desarrolla en la plaza de José de Mata, junto a la avenida del puente.

El Lunes más blanco del año

Comenzaba así el día más blanco de Santa Cruz de La Palma, marcado por la llegada de cinco mil cruceristas y a la espera de la llegada de Víctor Sosó “¡máquina total!” en su papel de la Negra Tomasa.

¡Vivan los novios! ¡Vivan Los Indianos!

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