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‘Año carioca’: la comparsa de Valleseco también gana en la calle

Una sensacional Tropicana se hizo con el segundo de Ritmo y Armonía; se volvió a echar de menos a Bahía Bahitiare en el podium

Concurso de Ritmo y Armonía del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026

María Pisaca

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Año carioca para la comparsa que preside José Manuel González Pérez. Al primer premio de Interpretación y segundo de Presentación, los de Valleseco suman el anhelado galardón que los acredita como los reyes de la calle.

En segundo lugar en Ritmo y Armonía quedaron Tropicana de Candelaria, con unas sensacionales vueltas y figuras durante el recorrido. El tercero de Ritmo y Armonía fue para Joroperos, que ha cosechado mayores premios. Valleiros se reivindica con un accésit que vale oro.

Nueve de la noche del Sábado de Carnaval y la avenida de Anaga acogía el concurso más espectacular de la fiesta de la máscara de la mano de las diez comparsas participantes, con la salvedad de que el espectáculo preparado a la medida del escenario se desbocaba en el primer sábado de Carnaval en la calle.

La avenida de Anaga acoge el concurso de Ritmo y Armonía que lleva el nombre del padre de las comparsas, Manolo Monzón, y para abrir boca, fuera de concurso, el desfile de Joroperos infantil y la ‘treintañera’ Tropicana infantil. A partir de ese momento, en el mismo orden del concurso, se sucedieron las actuaciones de Bahía Bahitiare, Los Valleiros, Río Orinoco, Joroperos, Rumberos, Danzarines Canarios, Cariocas, Tropicana, Bella Mariana y Tabajaras.

En tiempo de concurso, una Bahía Bahitiare desbordante. Ganadores del primero de Presentación, por segundo año consecutivo, su fantasía da realce a su conquista de la calle, que la pelea con acrobacias y con una fantasía a dos colores que realza el baile. Fuerza, color, ritmo... Geniales con sus piruetas y figuras con las que desbordaban el paseo marítimo. A las figuras sobre el suelo, y con la intensidad que las realizan, destaca el diálogo de la parranda que se hace sitio entre el baile.

En segundo lugar, Valleiros, mucho mejor que en el concurso. Tres hileras de bailarinas mantenían el pulso. Si antes de Bahía Bahitiare desfiló la reina del Carnaval, Carla Castro, de McDonald’s y EL DÍA, en el caso de los de Carlos Santana los precedió la primera dama de honor, que luce un diseño de Santi Castro en representación de Centro Comercial Añaza Carrefour. De la coreografía de Bahía Bahitiare, con figuras marcadas, al baile de Los Valleiros. Llamó la atención que Valleiros echó mano de un recurso para facilitar el cambio y la puesta en escena.

Tercer puesto en un desfile que arrancaba de la mano de Río Orinoco, donde los componentes que lidera Marcos Santana volvieron a reivindicar un estandarte hasta interactivo, con ojos y pestañas. Partieron la avenida en dos: a la izquierda, la fantasía verde; a la derecha, la ronda, y con el baile, escalones de adelante a atrás. Reivindican que para la comparsa el escenario natural está en la calle.

Llegan uno de los siempre grandes favoritos: Joroperos. Segundo premio de Interpretación y que salieron tocados en el honor después de no cosechar mejor resultado en su concurso. La calle hecha a la medida de la comparsa que dirige Fernando Hernández y que desborda la avenida de Anaga, oficialmente Francisco La Roche. Y eso que después del pase de Bahía Bahitiare había regusto de poderío de la formación lagunera, que tanto en la Cabalgata como en el Ritmo y Armonía se puede acompañar con Marlene Monrou, la gran ausencia de la actuación para el concurso de Ritmo y Armonía.

Pasó la tercera dama de honor, la candidata de Cristian Santana y su hermana, y llegaba la actuación de la quinta concursante en esta cita del Ritmo y Armonía: Rumberos, precisamente la comparsa del padre de la modalidad tanto en Tenerife como en Canarias.

Ver a Rumberos era un lujo en buena parte gracias al diseño creado por Juan Carlos Armas y con el que cosecharon un accésit de Presentación. Ese colorido amarillo y rojo fluorescente que predominaba en la fantasía creada por Juan Carlos Armas no los dejaba solos y realzaba su paso por la avenida de Anaga. Y encima, con un par de movimientos, acaparaban la atención del público.

Seguía la comparsa revelación de este año: Danzarines Canarios, con el hijo de Luis Hernández haciendo maravillas. Salen ajustados, pero conforme ganan soltura se atreven a hacer algunas de sus figuras presentadas. Mejor la segunda y la tercera que cogió miedo al principio. En su baile, una de las claves del éxito: Loren Díaz, que en el pasado fue el coreógrafo de Tropicana de Candelaria.

En la recta final llega Cariocas. Hasta ese momento parecía que Bahía Bahitiare había sentado cátedra, también en la calle. Lo cierto es que Cariocas son multitud y son sinónimo de ritmo.

Habían llegado los ganadores de la pasada edición y venían a por la reválida.

Novenos de la noche, Bella Mariana, comparsa que salió el pasado año fuera de concurso y que esta edición participa con méritos propios. Bella Mariana, que con un solo año de participación tiene esencia y sabor de antaño. Espero que, por favor, lo intente retomar. Multitud de componentes.

Y para cerrar, Tabajaras, que después de ver grupos tan coreográficos como Cariocas, Tropicana o Bella Mariana, el colectivo llegado de Lanzarote, Los Cumbacheros, despertaba expectación. Desfilan fuera de concurso y en los últimos años han logrado un cuerpo de baile potente, una formación que perfectamente podría estar entre las del concurso de Santa Cruz de Tenerife.

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