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Carla Castro, Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife: la representante de McDonald's y El Día gana con la fantasía 'Icónica' de Alexis Santana

Las candidatas de Santi Castro, Sedomir, Team Santana y Yosué Riverol integran la corte de honor elegida en una gala sin sabor

Arranque insípido de la elección de la reina, con una obertura que tuvo mucho grupo, mucha música, mucho confetis pero le faltó magia y sabor

Daniel Pages logró coronar antes de la media noche en una elección de la reina que voló en dos horas; no faltó a quien le gustó más la gala de los mayores

Quinta candidata, Carla Castro

Arturo Jiménez

Santa Cruz de Tenerife

Santa Cruz de Tenerife ya tiene reina del Carnaval. Si en 2025 triunfó Elizabeth Ledesma Laker, el cetro va para Carla Castro Castellano, con la fantasía ‘Icónica’, del diseñador Alexis Santana, que repite premio junto a McDonald’s y EL DÍA. La candidata cautivó tanto al público como al jurado de este concurso.

Arlena Rubí Mantecón Hernández se convierte en la primera dama de honor con la fantasía ‘Luminis’, del diseñador Santi Castro, y en representación del Centro Comercial Añaza Carrefour. Segunda dama de honor es Cecilia Esther Díaz Hernández, con la fantasía ‘Sueños de cristal’, del diseñador Sedomir Rodríguez y en representación de dormitorum y Diario de Avisos. Daniela Sánchez Padilla fue nombrada como tercera dama de honor con la fantasía ‘Atamande’, del diseñador Team Santana Carnaval, y en representación de Repsol Grupo González Canarias. Cierra las galardonadas Alianara León Hernández, con la fantasía ‘De tu infierno a mi cielo’, del diseñador Yosué Riverol, y en representación del Cabildo de La Palma y el Ayuntamiento de El Paso.

Se repite cuadro de honor, pero no se revalida la calidad de la gala del año pasado, ni siquiera la de las últimas ediciones. El estreno de Daniel Pages deja una elección de la reina con mucho ritmo, porque en dos horas la despachó, pero sin sabor. Tenía ingredientes, pero le faltó magia de Carnaval. El testimonio de la exconcejala de Fiestas Maribel Oñate simplifica la percepción de cuantos han seguido con interés el relevo al frente de la dirección artística de esta edición: «Me gustó mucho más la gala de la reina de los mayores».

Una gala con estrenos

Llegada la hora del inicio de la gala, las nueve y media de la noche, siete minutos con el Recinto Ferial a oscuras y tres con una cuenta atrás proyectada por las pantallas del escenario anunciaban el inicio de la gala de elección de la reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026, en una noche de estrenos: la del grancanario Sergio Macías como escenógrafo de la fiesta chicharrera y la de Daniel Pages, el diseñador que comenzó hace quince años y que se puso al frente del espectáculo de la soberana por primera vez.

21:30 horas. Acabó la cuenta atrás. Aplausos del público y el escenario seguía fundido a negro mientras la cabecera elaborada por Alfonso Bravo con inteligencia artificial presentaba en las pantallas del recinto y en televisión una explosión de color en la capital del Carnaval: Santa Cruz de Tenerife.

Desde el techo del Recinto Ferial baja hasta el centro del escenario un columpio en forma de estrella de luz; en su interior, la cantante Naomi, que dio paso a otro de los intérpretes de la velada, David Afonso, y luego al mismísimo Jadel, en una de las actuaciones más aplaudidas, para continuar con el momento charro de la noche: Ricardo Alonso, para dar paso a una muy tropical Ronia y, de ahí, a El Talismán, de Rosana, en versión tango. No era un gag de Trapaseros ni un momento de la Super Bowl; era el guiño que hacía la dirección artística a Argentina.

Y llegó uno de los momentos con mayor frenesí de la velada, de la mano del grupo coreográfico Wonder, ganador en su modalidad. Simplemente impresionante el poderío de cómo abrir y cerrar y abrir el escenario. Cañonazo de confeti. La obertura se venía arriba con un tributo a la samba brasileña, que parecía recrear la enésima parte de una escuela de samba de las comparsas cariocas. Más confeti.

Cabía el más difícil todavía. Lluvia de confeti. Anaé y Cristina, entre otros intérpretes, toman el mando y se ponen al frente del Ritmo de Carnaval en un tema que, con más de ochocientas personas, desborda el escenario al ritmo de «baila la calle de noche, baila la calle de día» y, por si faltaba animación, interacción entre el patio de butacas y el escenario, bajando algunos bailarines y, entre las sillas, una decena. Y de nuevo, confeti. De todos los colores y formas. Y más confeti.

Oportunidad perdida

La obertura dejaba sabor de oportunidad perdida por parte del director artístico, Daniel Pages. Más de quince minutos, un montón de cantantes y de gente, confeti y más confeti y, al final... le faltaba carácter. Lo mejor: que nada tenía que ver el arranque con la gala de México con la que se inauguró el Recinto Ferial en 1996. A los primeros minutos de esta gala les faltaba carácter. Muchos elementos, pero poco mensaje y menos magia.

De la obertura al por mayor de Daniel Pages, al primero de los tres bloques de aspirantes. Dani Pages quería dar protagonismo a lo realmente de interés en la gala de elección de la reina: las candidatas.

La primera, y una de las más esperadas, la representante de Santi Castro con un traje plateado y muy limpio; impactaba su presencia sobre el escenario por el esplendor, pero... no había provocado el “oh” del público como para garantizarse Santi Castro el regreso a lo más alto del podio y, en el caso de este creador, sumar el tercer cetro, algo que a priori parecía tan difícil como inédito en la historia del Carnaval.

De Santi Castro, con la representante del Centro Comercial Añaza Carrefour, a la estación de servicio Repsol La Chasnera. En el número dos, la propuesta de Cristian Santana y su hermana, que integran el Team Santana, con una sobresaliente puesta en escena. Los hijos del recordado Falo Santana, componente de Bambones, se acababan de salir con un salto cualitativo en su propuesta.

Diseños en liza

En tercer lugar, la representante de Jorge González Santana, de porte similar al de Cristian, su antecesor. Eso sí, la joven de Broker Mediterráneo, la tercera, su traje parecía reversible: por delante, precioso; por detrás, un ‘cardumen de mariposas’. Algunos televidentes advirtieron de un error en el rótulo, ya que con la imagen de la candidata 4 se incluían los datos de la tercera.

Cerró el bloque de aspirantes Melisa Mayor, con una fantasía de Jorán Torres, que igual se presenta en la gala de la reina infantil y no es de los trajes más grandes entre la cantera. Como intento, pues eso. Un intento.

Entre las primeras cuatro, manotazo sobre la mesa del Team Santana Carnaval, con el respaldo de Repsol Grupo González Canarias, que daba alas para soñar a Daniela Sánchez.

Minutos para tomar resuello de la mano de las actuaciones de Danzarines Canarios, tercer premio de Interpretación, y Joroperos, segundos en el concurso de comparsas sobre escenario; este sábado se desarrollará en la avenida de Anaga el Ritmo y Armonía.

El traje a batir

Un grito se escuchó entre el patio de sillas del Recinto Ferial. Alguien había entrado en buena lid con Alexis Hernández para anunciar que «viene la reina», y apareció el traje diseñado por Alexis Santana para McDonald’s y EL DÍA. Actual ganador hasta ese momento, era el creador a batir o el artista que podía revalidar el título.

Desde lejos, primaban el malva, naranja y dorado. Seguro que de cerca mucho más bonito que desde la distancia, porque presumía de sesenta obras de arte hechas por una treintena de artistas canarios. Sin duda, un traje único.

La segunda en desfilar en este bloque, Ceci Wallace, en representación de dormitorum y Diario de Avisos. El traje creado por Sedomir Rodríguez de la Sierra traía al recuerdo la lámpara que lució en 1994 Candelaria Rodríguez Pacheco, con una creación de Marco Marrero y María Díaz. Sin duda, la fantasía de Sedomir Rodríguez de la Sierra era espléndida, con el efecto de luz inicial que rompió el fundido a negro para dar protagonismo a la candidata, que ha realizado una espectacular promoción del Carnaval.

En tercer puesto, la representante del Ayuntamiento de Arona y el Grupo Flipper, con una fantasía de Dani Mena; lo mejor, el color rosa palo de la fantasía, que ganaba en verticalidad, pero dejaba huérfanos los laterales; lo peor, cuando mostraba la parte de atrás.

Cerró el segundo bloque de aspirantes, en octavo puesto, la candidata de Juan Carlos Armas, mucho mejor que en años anteriores. La representante del Centro Comercial Alcampo La Laguna destacó con una fantasía que lleva por título ‘Tenerife’; frente a la sorpresa inicial, en el debe del traje, las gaviotas que, de haberlas dejado libres, seguro habría ganado esplendor.

El modelo de presentación de aspirantes, con desarrollo de inteligencia artificial. Destaca el uso de las imágenes generadas por la IA, que complementan la experiencia, aunque no la reemplazan.

Antes de afrontar la recta final, número conjunto de las rondallas arropando a Pancho Corujo, que interpretaba 'Siboney'. La disposición de las agrupaciones lírica en fila india de izquierda a derecha, sin instrumentos, desvirtuaba hasta la imagen de la modalidad.

Al inicio del tercer y último bloque de aspirantes, la candidata que lucía una creación de Arganda Lorenzo para la firma Malidente y Repsol Palo Blanco. Color. Carnaval. Gracias por participar.

En el puesto décimo en el desfile, sorpresa del palmero Yosué Riverol, con una propuesta original en la combinación de colores amarillo y malva y, por detrás, muy cuidado y bien ejecutado, en representación del Ayuntamiento de El Paso y del Cabildo de La Palma.

Cerró el desfile de candidatas la propuesta de Ruymán Pérez Jorge para la firma Hidráulica. Blanco, azul. Bonita combinación, pero parecía que la forma no era el fuerte para entender el volumen.

Acababa el desfile de las once candidatas y parecía que el cetro podría estar en un mano a mano entre medios de comunicación: Alexis Santana, con McDonald’s y EL DÍA, y Sedomir Rodríguez de la Sierra, para dormitorum y Diario de Avisos. Excelente el nivel demostrado por Cristian Santana y su hermana, y quedaba en otro escalón Santi Castro, con un Yosué Riverol que entraba por los ojos con mucho grupo.

Recta final y actuaciones

Cuando se esperaba que el director artístico aprovechara la recta final del espectáculo para echar el resto, se sucedieron actuaciones anodinas, sin sabor y, por momentos, que parecían incrustadas.

Si a Los 4 de Cuba se les considera un grupo de proyección internacional, lo cierto es que eran más conocidas las dos canciones que interpretaron por los títulos que por las versiones que hicieron. En el primer tema, por la tele no se escuchó la voz; en el segundo, lo mejor el arrope de las agrupaciones musicales.

En vez de subir, subir (la gala), que diría la canción, salió la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá, y entonces se echó de menos a los ganadores del primer premio de Interpretación, Trapaseros. La gala se suponía que llegaba al cénit y la protagonista era la Fufa reivindicando sus años de historia, más para un museo que para hacer ese papel en un escenario.

Faltó sabor, faltó batucada... y lo más elogiable fue el concierto en el que convirtió la recta final Manny Manuel, que se desquitó en Santa Cruz de Tenerife del desaire vivido en la fiesta de Las Palmas.

Manny Manuel lo dio todo. Puso al público en pie, que estaba deseoso de encontrar Carnaval y contagiarse de la fiesta, en un espectáculo que Daniel Pages limitó a una sucesión de números, en una de las galas más cortas que se recuerdan y también más insípidas.

El jurado de la reina

El jurado estuvo integrado por Puchi Méndez, Sergio Macías, Ian Comfort, Beatriz Barrera, Pedro Mengíbar, Raquel Sánchez Silva, Mayer Trujillo, Jaydy Michel, Miguel Ángel González Suárez y, como jurado popular, Nayarit Desirée Herrera.

Visto el veredicto, gana la artesanía; pasan a la historia las plumas; se imponen las de tela y los arcos que integraban los trajes con forma de tarta están en vías de extinción.

Una gala dinámica, pero acelerada, lo que dio paso a fallos en la realización, sonido, guion y presentación.

Lo mejor: los diseños, las candidatas y los acompañamientos de los grupos del Carnaval.

Lo peor: la elección musical de los diseñadores, los fallos de sonido y el desajuste entre los presentadores al decir la frase que todo Santa Cruz esperaba.

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