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Así se hizo el traje de la reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife

Una fantasía pintada por 32 artistas y con sesenta obras de arte. Alexis Santana explica cómo nació ‘Icónica’, una creación que transforma pinturas en una escultura, entre colores a priori imposibles: malvas, naranja y dorado.

Carla Castro, candidata a reina del Carnaval de Tenerife, junto a su diseñador, Alexis Santana.

Carla Castro, candidata a reina del Carnaval de Tenerife, junto a su diseñador, Alexis Santana. / Andrés Gutiérrez

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Parafrasenado el dicho, el diseñador Alexis Santana, autor de la fantasía que luce Carla Castro esta noche en la gala de elección de la reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, se enfrenta al reto de innovar para no pasar inadvertido en una sucesión de fantasías.

Ganador del centro de la reina saliente, su propuesta es una declaración artística compuesta por 60 obras de arte creadas por 32 artistas canarios.

La idea no nació de un impulso inmediato, sino de una inquietud que llevaba tiempo rondándole. “Quería hacer algo totalmente diferente”, explica el diseñador. De hecho, tenía en mente dos proyectos distintos para 2026 y 2027. Uno le seducía por su concepto musical; el otro le apasionaba por su profundidad: un traje realizado por artistas canarios. Finalmente, decidió fusionar ambas ideas y así surgió Icónica, una fantasía que convierte el escenario en una galería viva.

El corazón del traje está formado por sesenta piezas pintadas —que en su conjunto alcanzan las 60 obras de arte— realizadas por 32 creadores. Algunos aportaron una obra; otros, dos o tres. Entre ellos figuran nombres como Alejandro Tosco, Cristóbal Tabares, María Luisa Hoxson, Chago Melián, Isabel González, Pedro Perdomo o Raúl Pérez, además de Nareme Melián, responsable del cuerpo central de la fantasía, una de las partes más complejas y simbólicas del diseño.

La clave para dar coherencia visual

Para garantizar coherencia visual, Santana estableció tres únicas directrices: una colorimetría concreta —violeta, naranja y dorado—, evitar el realismo extremo para facilitar la integración de las piezas y, sobre todo, representar el Carnaval desde la mirada personal de cada artista. “Queríamos libertad absoluta dentro de unas pautas claras”, explica. Cada creador recibió un soporte de PVC recortado con la forma exacta que ocuparía en la estructura, preparado para soportar luz, calor y condiciones meteorológicas. No eran lienzos tradicionales, sino fragmentos de un engranaje mayor.

El proceso arrancó el 15 de diciembre, una vez cerrado el plazo de inscripción. El secretismo fue total. En apenas 25 días, los artistas entregaron sus obras sin que trascendiera detalle alguno. “A día de hoy no entiendo cómo no se filtró nada”, confiesa Santana. Ese hermetismo contribuyó a aumentar el impacto de una propuesta que, por la calidad y número de firmas implicadas, podría considerarse una de las fantasías con mayor valor artístico que haya pisado el escenario carnavalero.

Más allá de la espectacularidad visual, Icónica encierra un potente simbolismo. El cuerpo de la fantasía está confeccionado con los pinceles que los propios artistas utilizaron para pintar sus obras. Tras finalizar cada pieza, devolvieron sus herramientas, que fueron cortadas e integradas en el traje. Un gesto cargado de significado: el instrumento creativo formando parte de la creación final.

La estructura fue, según el diseñador, el mayor desafío técnico. El traje alcanza el máximo permitido en dimensiones y exigió un complejo trabajo de ensamblaje para encajar cada “pétalo” artístico en una composición armónica. Santana asumió la autoría del diseño, la forma, la composición y el ensamblaje, reservándose la arquitectura global mientras cedía el alma pictórica a los creadores invitados.

Colaboración desinteresada

La colaboración fue desinteresada. Los artistas no cobraron por su participación, aunque se acordó que las obras serían devueltas en un plazo máximo de dos años. La intención del diseñador, no obstante, es otra: organizar una subasta pública y destinar la recaudación a un fin social. “Si el Carnaval es del pueblo y el traje está compuesto por el pueblo, lo lógico es que vuelva al pueblo”, sostiene.

Con 14 años de trayectoria en las distintas modalidades del Carnaval y presencia en la Gala adulta desde 2014, Alexis Santana reafirma así su vocación de riesgo. El año anterior ya apostó por una paleta atrevida que no obtuvo el resultado esperado, pero lejos de replegarse decidió insistir en la audacia cromática. El violeta, el naranja y el dorado dialogan ahora en un equilibrio vibrante que busca diferenciarse de cualquier precedente.

Icónica no es solo una fantasía; es un experimento colectivo que traslada al escenario el debate sobre la autoría, la participación y la identidad del Carnaval. Un traje donde el diseñador comparte protagonismo con 32 miradas distintas y donde cada pincelada late como una declaración de pertenencia. En palabras de su creador, si el Carnaval es del pueblo, qué mejor manera de representarlo que convertirlo, literalmente, en arte.

Quiénes aportan su obra de arte

NAREME MELÁN. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, ilustrador y diseñador, ha sido el encargado de las piezas que envuelven el cuerpo de Carla Castro, con el patrocinio de McDonald’s y EL DÍA para hacer posible “Icónica”. Su aportación se concentra en el núcleo central del traje, donde articula visualmente la estructura principal mediante una narrativa gráfica que reinterpreta la identidad canaria. Su intervención dialoga con los pinceles integrados en el cuerpo de la fantasía.

ALEJANDRO TOSCO . Artista plástico y gestor cultural, aporta una de las piezas que conforman los pétalos laterales del traje, integrando su lenguaje abstracto contemporáneo. Su obra introduce una lectura vinculada al mar y al patrimonio cultural canario.

CRISTÓBAL TABARES. Licenciado en Bellas Artes y Máster en Arte, Territorio y Paisaje, Tabares contribuye con una pieza situada en el intermedio de la estructura almendrada. Su obra enriquece la transición entre las alas y el eje central del traje.

MARÍA LUISA HODGSON TORRES. Doctora en Bellas Artes y profesora, Hodgson interviene en uno de los módulos superiores del traje. Su pieza conecta arquitectura y naturaleza desde una mirada emocional, aportando serenidad compositiva y lectura más orgánica.

IGNACIO ZEROLO DÍAZ DE LOSADA. Arquitecto y pintor, Zerolp participa con una obra integrada en los planos estructurales que sostienen la forma envolvente del diseño. Su investigación aporta precisión cromática y equilibrio geométrico, reforzando el orden dentro del dinamismo del traje.

ISABEL GONZÁLEZ. Cantante y artista plástica, Isabel González aporta una pieza situada en uno de los laterales visibles en movimiento. Su obra introduce un componente simbólico y emocional que dialoga con la identidad y la cultura del Carnaval, sumando una dimensión poética.

ANA SOLÍS. Formada en Londres, París y Barcelona, interviene en uno de los pétalos exteriores de mayor amplitud. Su fusión de abstracción y realismo aporta fuerza matérica y sensación de profundidad; generando contraste visual.

PEDRO PERDOMO. Contribuye con una pieza en la parte media del ala izquierda del traje. Su lenguaje contemporáneo aporta proyección internacional. Conecta distintas obras dentro del mosaico artístico.

VIRGINIA MORENO PEDREIRO. Especializada en expresionismo abstracto, aporta una obra en la zona inferior del ala derecha. Sus veladuras y acrílicos transmiten energía y espiritualidad, aportando luminosidad y profundidad.

ARÓN MORALES PÉREZ. Ilustrador y autor del cartel del Carnaval 2024, participa con una pieza en uno de los módulos centrales laterales. Su fuerte carga narrativa introduce referencias al imaginario popular del Carnaval, reforzando el carácter festivo del traje.

PATRICIA DELGADO. Especialista en grabado, aporta una obra entre cuerpo y alas. Su investigación sobre matriz y textura añade riqueza técnica y una lectura conceptual y equilibra la expresividad del conjunto.

ABIÁN LÁZARO CALERO GONZÁLEZ. Interviene en uno de los pétalos superiores, aportando frescura y lenguaje festivo. Su pieza conecta con la tradición visual insular y suma proyección joven.

YERAY MARTÍN. Muralista y artista plástico, participa con una obra en un plano lateral de gran visibilidad. Su uso intenso del color y la figura humana aporta dinamismo y energía urbana al diseño.

DAVID MORERA. Incorpora una pieza centrada en la figura humana, ubicada en el media del conjunto. Su mirada introspectiva añade profundidad emocional y diversidad estilística.

JOSÉ LUIS ABREU. Aporta una obra abstracta en uno de los módulos inferiores. El protagonismo del color y la materia refuerza la potencia cromática global y aporta cohesión..

JUAN ACOSTA MÁRQUEZ. Contribuye con una pieza en el desarrollo lateral del ala, aportando equilibrio compositivo y madurez artística. Su investigación en forma y color consolida la armonía visual. n

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