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Santi Castro hace doblete: Dominga Jiménez, reina de los mayores del Carnaval de Tenerife en una 'bomba' de gala

Paula Álvarez cuadra el mejor espectáculo de los mayores que se recuerda en la historia, con la actuación estrella de King África y hasta Pepe Benavente

Dominga Jiménez, reina de los mayores del Carnaval de Tenerife

María Pisaca

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

¡Esto sí que es un pedazo de gala!. Fue lo único que faltó que coreara el público que se dio cita desde las 17:30 horas y durante dos horas y media a la gala de elección de la reina de los mayores del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

Al cierre de la tarde y casi noche, Dominga Jiménez Pérez, que desfiló con la fantasía «Y llegaste tú», de Santi Castro, en representación del Ayuntamiento de Santiago del Teide, se convirtió en la soberana de Tenerife, dado el cariz insular de este espectáculo. Han trascurrido 18 años desde que el diseñador ganador se alzó con el centro en esta modalidad por primera vez en la elección de los mayores.

Y con un aliciente añadido para Santi Castro, que consigue doblete de reinas -infantil y de mayores-, y que el miércoles 11 de febrero se cita con la historia, pues de ganar sería la primera vez que un creador de trajes de reina consiga un triplete de cetros, haciendo pleno en todas las modalidades.

La corte de honor de la reina de los mayores la forman, como primera dama de honor, María Félix Ramos García, con el diseño «La cosecha», de Dani Mena, en representación de Halcón Viajes y Elige Tu Viaje; segunda dama de honor, María Cristina Fariña Martín, con la creación denominada «Reina de dos mundos», de Juan Carlos Armas, representando al Ilustre Ayuntamiento de la Villa de Arafo.

María Ángeles Ramos Díaz, con un traje de título de «A mi ritmo», creación de Borja Abreu, representando a Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, tercera dama de honor. Completa la corte, María del Carmen Hernández Martín, cuarta dama, con la creación denominada “Eternum Regnum”, de Dailos Rodríguez López, representando a la Federación de Lucha Canaria de Tenerife y Petarditos Fiesta.

Con el orgullo de los grupos de los mayores, la directora artística Paula Álvarez cuadró una locura de gala que acabó con el público en pie como si fuera una final de murgas. Veinte minutos en la recta final de frenesí. Arrancó alimentando ‘el opio del pueblo’, sin empalagar: Pepe Benavente, todo un clásico de las galas de los mayores, que estuvo arropado por Jonhy Maquinaria y Rafael Flores ‘Morocho’, para dar paso a alguien que, a priori, no se esperaba el resultado final: King África. Y es que con él llegó una auténtica bomba para cerrar el espectáculo de coronación de la reina de los mayores del Carnaval.

Una gala que tocó el cielo

La directora artística del espectáculo, Paula Álvarez, había planteado la gala como una telenovela. Así arrancó en los diez minutos, reviviendo en forma de musical sintonías de la sobremesa tan familiares para los mayores como Pasión de gavilanes, Esmeralda, Betty La Fea, Cristal, Rubí, Gata Salvaje, Pobre Diabla, Café con Armoa de Mujer o Rosalinda.

La nueva responsable artística tanto de la elección de la reina infantil como la de los mayores había demostrado que no solo se había estudiado las preferencias del público al que iba dirigido sino que realizó un trabajo de fondo para lograr que los espectadores se identificaran con el resultado final.

Pero la obertura, que en la mayoría de los espectáculo define la impronta del director, no fue sino un entrante para abrir boca al manjar que había preparado Paula Álvarez.

Gala de la Reina de los Mayores del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026

María Pisaca

En la primera parte, manejó con destreza el crono alternando actuaciones de los grupos de los mayores entre tres bloques en los que repartió a las once aspirantes de los mayores. Y todo hilado por Vitorio Pérez, presentador 3D de Televisión Canaria, que aunque no sale, por ahora, en telenovelas, tiene ganado el corazón de buena parte de la audiencia de la Autonómica. Vitorio actuó de maestro de ceremonias, aunque se permitió algunas complicidades con el público que abarrotó el recinto ferial en el treinta aniversario de su inauguración, también con el Carnaval de Tenerife.

Pero lo mejor estaba por llegar. Paula es conocedora de la aceptación de la que goza Pepe Benavente, y cumplió con el público. Eso sí, no hubo Polvorete ni Gallo; fue un Benavente atemperado por los cantantes Johny Maquinaria y Rafael Flores ‘Morocho’, que parecían atarlo al suelo.

La directora había apostado por ir... pasito tun tun a sabiendas de que Pepe levanta pasiones y que, a priori, de King África tampoco se esperaba demasiado. Grave error quien pensó eso. El cantante de la ‘Bomba’ hizo honor al título de la canción. Desde el primer tema hasta el último, fue un frenesí. Habían transcurrido más de dos horas y el público se puso en pie para bailar los veinte últimos minutos. Si la gala infantil fue un Encanto, la de los mayores optaba más a un Óscar que a quedarse en telenovela.

El año en que crecieron los trajes de las mayores

La gala de elección de la reina de los mayores del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife celebrada este miércoles no solo será recordada por la espectacularidad del espectáculo y por el doblete de Santi Castro, sino por otras dos características que marcan una etapa.

Según lo acordado con los diseñadores, las fantasías volvieron a recuperar el máximo de cuatro metros de altura, una dimensión que se había aminorado hace ocho años en medio metro. La decisión adoptada por creativos y organización obedece al objetivo de que se diferencien las fantasías que lucen las aspirantes infantiles de las que pasean las mayores.

Este cambio contribuyó a dar mayor esplendor a la mayoría de los trabajos presentados por los diferentes equipos, junto a la frescura con la que participaron muchas de las candidatas, a las que no se les parecía sentir el peso de las fantasías que lucían; mención aparte para el giratorio ubicado en la parte frontal del escenario.

Gala de elección de la reina de los mayores del Carnaval de Tenerife

Gala de elección de la reina de los mayores del Carnaval de Tenerife / ED

Este artilugio ha estado instalado desde el primer día de los concursos y, después de tantas celebraciones, este miércoles parecía necesitar un ajuste, pues algunas de las fantasías se toparon a la hora de salir del giratorio para recuperar la plataforma de regreso a la trasera de escenario.

Este año no solo crece la calidad, y estratosférica, del espectáculo, y también el tamaño de las fantasías, sino que se incrementó el número de candidatas, con un total de once, lo que confirma la apuesta, cada vez más decidida, de los diferentes ayuntamientos de la Isla por estar representados en la gala de los mayores. De once inscritas, siete proceden de localidades de Tenerife y... ¡el título de reina se fue en esta ocasión a Santiago del Teide!.

Del compás de los mayores a un cierre propio de una final de murgas

De muchas cosas puede presumir la gala de elección de la reina de los mayores del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. Sobre todo, de magia, y en particular en que no desentonara la actuación de los grupos de los veteranos gracias a que la directora logró un espectáculo in crescendo.

La Rondalla Las Nieves, de Finca España, abrió el apartado de actuaciones bajo la dirección de Marcelino Ávila, que ejerció de auténtico animador logrando una conexión con el público. Desde La Orotava, Volcanes del Teide mostró un trabajo musical cuidado, destacando la conjunción del pulso y la púa, en una actuación bien ejecutada.

Tras el primer bloque de candidatas, Reconecta2, murga de la Fundación Hospitalaria, que volvió a destacar por su carácter inclusivo y reivindicativo. Con una letra crítica y ritmo salsero, el grupo lanzó un mensaje social cargado de ironía, reivindicando su espacio dentro del Carnaval.

A continuación, la Tercera Edad de Tegueste convirtió el escenario en una plaza de aire colonial con una ranchera interpretada por varias parejas, mientras que Las Incansables de Icod de los Vinos defendieron una actuación que combinó humor, crítica y reivindicación, ataviadas con una vistosa fantasía de indias y una letra de gran calidad, con el sello de Tonucho.

Tras el segundo bloque del desfile, Antón Guanche, de Candelaria, ofreció una actuación compuesta expresamente para el Carnaval, evidenciando el trabajo previo de la agrupación. El ritmo se mantuvo con Mayores del 2000, dirigidos por Urbano García, recordando la trayectoria que los ha convertido en una formación de referencia.

En la recta final, y durante la deliberación del jurado, actuaron Con Nuestra Gente-Chincanayros, antes del regreso al escenario del grupo de baile Fraisa, desde El Fraile, que volvió al Carnaval capitalino seis años después con una propuesta muy enérgica. El cierre lo puso Monte Nevado, que ofreció una actuación entregada y muy aplaudida, cerrando un espectáculo que reprodujo el ambiente de la final de murgas de la mano de King África y Pepe Benavente.

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