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Trapaseros gana: jaque al concurso de murgas y nace la ‘Super Bowl’

Bambones lanzó el duelo dinero versus ingenio y el jurado se decantó por lo primero, que cambia el tradicional concepto de murga

Trapaseros en la final

Andrés Gutiérrez

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

A Trapaseros solo le faltó el cortacésped para reproducir la versión canaria de la Super Bowl. La murga de Los Realejos revalida el primer premio de Interpretación de 2025 y sumerge el concurso de murgas adultas de Santa Cruz de Tenerife en un conflicto de identidad, como ocurrió la noche del sábado que comenzó a las 20:00 horas y finalizó más de cinco horas después, ya de madrugada.

Con el desembarco desde el año pasado de Javier Lemus, experto en llevar las bases oficiales del certamen al límite, lograron el más difícil todavía. Si la pasada edición trajeron a la comparsa gaditana de Antonio Martínez Ares, en esta ocasión pusieron en escena un musical con sabor al terruño.

Eso sí. El formato tradicional de la murga queda en solfa para dejar paso a un mano a mano donde los aficionados ceden su tiempo de concurso a profesionales. Este año fueron Sabandeños cantando el pasodoble Islas Canarias, para seguir con Melömana, Efecto Pasillo o la mismísima Rosana, y para llevar más al límite las bases, entre el público una fanfarria con instrumentos de verdad.

Fue Bambones la que en la fase había lanzado el pulso entre dinero o ingenio, y el jurado se declaró por la opción de los profesionales. Eso sí, solo tres centésimas separan al primer premio de Interpretación del segundo. En cuanto a nota, a tiro de piedra. Si se compara el formato, los de El Cardonal reivindican la letra, porque para ingenio... sería injusto despreciar el primero de Trapaseros.

El concurso de murgas está en jaque bajo el concepto tradicional y abre el debate acerca de si todo vale. ¿Y si el próximo año a alguna se le ocurre traer a Jennifer López? Sólo sería cuestión de tener contactos y/o dinero. Pero el formato como tal está en peligro. ¿Caben profesionales? ¿Quiénes son profesionales? ¿Cómo encausar esto? ¿O es la deriva y nace la Super Bowl murguera?

En las murgas siempre han participado profesionales de una forma u otra. Desde un montador musical a alguna colaboración: de Pepe Benavente, el año de ‘La Barriada’ de Mamelucos, en 2009, a la obertura magistral de Besay Pérez con Zeta-Zetas. Pero eran colaboraciones puntuales.

En esta oportunidad, el segundo tema de Trapaseros se pone al servicio de los profesionales que participan en un espectáculo concebido solo para la final. ¿O es que todo el elenco artístico los volverá a acompañar el día de la gala cuando actúen? Si el pasado año ganaron por una noche con la comparsa Martínez Ares y más nunca se les vio, la respuesta parece clara.

¿La incorporación de artistas profesionales es un cambio de paradigma como cuando se suman las voces?

A la hora de redefinir el concurso de murgas, muchos apuntan a la organización como responsable de poner límites al uso de profesionales de la canción como columna vertebral del espectáculo, pero dejan atrás las limitaciones que les imponen a Fiestas.

Aunque no figura en las bases del concurso, la organización hace unas normas a la carta de los grupos y también permite que, aunque no está recogido en las bases, los grupos puedan «recusar» a miembros del jurado una vez se exponen en el tablón de anuncio. El ejemplo de este año es Pablo Afonso. Jurado del Premio Criticón y fiel a los concursos de murgas desde mitad de los años ochenta –cuando la mayoría de los murgueros actuales no estaban ni en proyecto–, fue censurado porque alguien entendió que iba a favorecer a murgas como Bambones. Nadie reparó que en el jurado de Interpretación, de nueve componentes, solo dos –y de aquella manera– son periodistas; ello no significa que sean albacea de la letra, pero como en el ejército, se les supone en este caso que están al día con la actualidad.

Los siete miembros restantes son profesionales de la escena, el espectáculo y asuntos varios. Así se entiende que para uno de ellos, al término de la final de murgas, su primer premio fuera Tiralenguas, seguida de La Sonora, con el segundo, y Diabólicas, tercera. O que La Sonora y Diabólica fueran mejores que Trapaseros y Bambones.

Fiestas tiene ante sí valorar si ponerle puertas al campo o si solo se contenta con descubrir a toro pasado los vacíos legales que permiten desvirtuar el formato tradicional de concurso.

Para un miembro del jurado, su primer premio era Tiralenguas, seguido de La Sonora y de Diabólicas

Antes, una reflexión más.

Al inicio de los años ochenta fue la revolución con los incipientes movimientos de los Chichiriviches; luego, las voces de Singuangos y Mamelucos; a final de esa década desembarcó Chinchosos con instrumentos metálicos y la incorporación de la batería al completo. ¿La incorporación de ‘artistas de verdad’ forma parte de la evolución o es la involución del concepto de murga? Ese es el debate del ser o no ser de esta modalidad.

Valoraciones estructurales de hacia dónde va el concurso, es preciso advertir el nivel de una final en la que Trapaseros y Bambones protagonizaron el mano a mano en la recta final y por el camino, Diablos Locos marcando la diferencia entre los seis primeros. Agradable sorpresa de Diabólicas, que mantuvo el tipo y demostró que llegaba con la tarea hecha para hacer un papel más que digno, o unos Tiralenguas que sacaron dientes para optar a los premios.

La Sonora se contentó con pasar de tacón y con méritos sobrados a la final mientras Triqui-Traques... ¡lo que fueron y en lo que se han convertido! También Zeta-Zetas reivindicó que sin Javier Lemus, desde hace dos años en Trapaseros, y sin Santi Martel, esta edición en Diablos Locos, tiene materia prima en sus letristas.

Más allá de los ocho finalistas, se echó de menos a la murga de autor que, aunque sin méritos para el jurado –seguro que se durmieron en los laureles en la fase–, habría hecho un gran papel en final, mejor que varias de las que se sucedieron sobre las tablas del escenario del Recinto Ferial, caso de Irónicas, Burlonas o Mamelucos...

Comenzó la final

La Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá, dirigida por Cándido Moreno, fue la encargada de abrir la noche fuera de concurso. Desde antes de las 20:00 horas, la murga decana ya estaba preparada para cumplir con su papel ceremonial: dar la bienvenida al Carnaval de la crítica y marcar el inicio del tiempo grande del concurso.

Ni Fú-Ni Fá

Ni Fú-Ni Fá / Andrés Gutiérrez

Con una fantasía dedicada a los ritmos latinos, diseño del grancanario Sergio Macías, la Ni Fú-Ni Fá arrancó con Bienvenidos, de Miguel Ríos, en una entrada casi familiar que conectó con la memoria colectiva del Carnaval. La puesta en escena, colorida y reconocible, dio paso a un repertorio que volvió a evidenciar el contraste entre la murga tradicional y la evolución del género en las últimas décadas. El episodio más delicado llegó cuando un componente de la murga sufrió un desvanecimiento al finalizar el tema. La murga aseguraba en redes sociales que se recupera del golpe de calor que sufrió.

A partir de ahí, ocho murgas, cuatro premios de Interpretación en una noche esperada.

La Sonora (2020)

Correcta, comprometida… y consciente de sus límites.

La Sonora afrontó una de las tareas más ingratas de cualquier final: abrir el tiempo de concurso tras la murga madre. La sensación inicial fue de frialdad. La presentación pasó casi desapercibida, como si el grupo tuviera que volver a arrancar la final de murgas a pesar de la actuación de la Fufa. Sin embargo, el pasacalle supuso el primer punto de inflexión, elevando la energía y dejando claro que La Sonora no había llegado a la final por casualidad.

El primer tema, articulado en torno al ¿Y si…?, buscaba una reflexión social amplia: coste de la vida, infraestructuras, desafección política y un canto genérico al Carnaval. La intención era loable, pero la ejecución dejó dudas. Hubo rimas forzadas, transiciones poco pulidas y la sensación de que parte del material había sido ensamblado a última hora. La letra no terminó de encontrar un hilo conductor sólido, algo especialmente penalizable en una final.

La Sonora, mejor en fase.

La Sonora, mejor en fase. / Andrés Gutiérrez

El segundo tema, Guayota, supuso una mejora notable. El uso del simulacro volcánico como metáfora permitió un discurso más compacto, mejor documentado y con mayor carga emocional. El momento audiovisual, con la referencia a La Palma, aportó profundidad y recordó al público que el Carnaval también puede ser memoria. Musicalmente, fue su mejor tramo de la noche. La Sonora cerró su actuación dejando claro que su presencia en la final fue merecida, aunque evidenció que aún está en fase de crecimiento para disputar los puestos altos.

2 Diablos Locos (1970)

La murga total: emoción, crítica, humor y memoria. Diablos Locos convirtió su actuación en una declaración de amor al Carnaval y a la murga como expresión colectiva. Desde el primer minuto, el grupo tomó el control absoluto del recinto. La entrada con familiares fue un gesto cargado de simbolismo, especialmente tras el vacío del año anterior, y conectó emocionalmente con el público incluso antes de comenzar a cantar.

El primer tema, El Búnker, fue un ejercicio de murga clásica modernizada. Personajes reconocibles, gags encadenados, crítica directa y una narrativa clara. Cada elemento estaba medido, cada golpe tenía intención y el ritmo no decayó en ningún momento. La dirección de Tomy Carvajal volvió a demostrar por qué es uno de los grandes arquitectos del género.

Diablos Locos

Diablos Locos, por todo lo alto. / Andrés Gutiérrez

El segundo tema elevó aún más la apuesta. Scary Trónico fue una sucesión de escenas tan caóticas como perfectamente controladas. La locura de humor convivió con la denuncia social, la crítica al jurado y la defensa del Carnaval como espacio libre. La murga desbordó el escenario del recinto ferial convirtió la actuación en un espectáculo coral sin perder el alma murguera y de los que crea afición.

Diablos Locos firmó una actuación de calidad. No solo por lo que cantó, sino por cómo lo cantó y por lo que representó. Fue, sin duda, una de las referencias indiscutibles de la final de las primeras seis participantes, antes del mano a mano.

3 Diabólicas (2017)

La consolidación de una murga que ya no es promesa. Diabólicas llegó a la final con la presión añadida de ser la única murga femenina en concurso y con la responsabilidad de demostrar que su pase no era fruto de la coyuntura. Desde el pasacalle se percibió seguridad y convicción.

El primer tema abordó múltiples problemáticas sociales desde una mirada femenina y contemporánea. Aunque el recorrido fue amplio, la murga logró sostener el discurso gracias a una buena defensa vocal y a una puesta en escena coherente. No fue un tema brillante, pero sí sólido y honesto.

Diabólicas

Diabólicas plantó cara. / Andrés Gutiérrez

Extranjerizados, el segundo, fue más ambicioso en contenido. Turismo, territorio, identidad y migración se entrelazaron en una letra bien documentada, aunque algo plana en momentos clave. El exceso de intensidad vocal restó matices, pero el mensaje llegó con claridad.

Diabólicas no desentonó en ningún momento. Al contrario: confirmó que su evolución es real y que su presencia en finales futuras ya no será una excepción. O al menos ese es el deseo de Lali Carvajal con la incorporación de Sara Febles al frente del grupo.

4 Triqui-Traques (1968)

El peso de una final que se les hizo cuesta arriba. Triqui-Traques afrontó la final con la sensación de estar fuera de sitio desde el inicio. El pasacalle, correcto pero falto de brillo, anticipó una actuación irregular.

Des-okupas fue un primer tema débil, tanto en construcción como en ejecución. El discurso se dispersó entre vivienda, sanidad y política sin profundidad ni cohesión. La letra dio la sensación de estar inacabada, con remates previsibles y escasa mordiente.

Triqui Traques

Triqui Traques al límite. / Andrés Gutiérrez

El segundo tema apostó por el humor visual, con momentos puntuales de complicidad con el público, pero sin sostén literario. El esfuerzo fue evidente, pero la propuesta no estuvo a la altura de una final. Triqui-Traques cerró su actuación sin pena ni gloria, conscientes de que su noche había sido complicada. Era la primera vez en su historia, desde su fundación en 2017, que disfrutaban de estar en el olimpo murguero.

5 Tiralenguas (1991)

Documentación, identidad y exceso de recorrido. El regreso de Tiralenguas a una final fue uno de los momentos más emotivos de la noche. El pasacalle, liderado por José Antonio Vera, conectó con la historia del grupo y con la memoria del Carnaval. Siete años han tardado en volver a estar entre las ocho murgas magníficas y siempre con el mago de voz en sus filas, Zerach Casanova, que los ha encumbrado.

El primer tema, La vuelta ciclista, destacó por su documentación y valentía al señalar responsables concretos. Fue una letra trabajada, con conocimiento del territorio y sentido crítico. Sin embargo, el exceso de duración y la acumulación de ideas acabaron lastrando el impacto final.

Tiralenguas

Tiralenguas marca el Norte. / Andrés Gutiérrez

Las etiquetas, el segundo tema, apostó por una reflexión social más abstracta. Hubo guiños a la historia murguera y momentos de brillantez, pero también reiteración y falta de síntesis. Tiralenguas demostró oficio, pero pagó caro no saber cuándo cerrar.

6 Zeta-Zetas (2003)

Intensidad, mensaje social y falta de cohesión. Zeta-Zetas irrumpió con fuerza escénica, aunque el exceso de volumen dificultó la comprensión inicial. Enterrados arrancó con una potente imagen visual, pero el discurso fue perdiendo claridad conforme avanzaba el tema.

El segundo, Hoy somos tu voz, conectó mejor con el público al abordar problemáticas concretas como el rastro o el sector primario. Fue una actuación comprometida y valiente, aunque irregular en ritmo y estructura.

Zeta-Zetas

Zeta-Zetas renovarse o ... / Andrés Gutiérrez

Zeta-Zetas dejó claro que tiene cosas que decir, pero necesita mayor síntesis para competir en finales tan exigentes. Y magia.

7 Trapaseros (1991)

El espectáculo que cambió el relato. Trapaseros rompió el esquema clásico de la final. Sin presentación, sin concesiones. El primer tema ya apuntó maneras, pero fue el segundo el que marcó un antes y un después.

La murga transformó el escenario en un macroespectáculo, con colaboraciones externas, música en playback, cuerpos de baile y una narrativa propia de un evento deportivo de masas. El mensaje fue claro: el concurso puede ser otra cosa.

La propuesta dividió al público y al propio mundo murguero. Para algunos, una genialidad; para otros, la confirmación de que el formato tradicional está en peligro. Trapaseros no solo cantó: agitó el tablero.

En el primer tema, en el colmo de los imposibles, le piden perdón a Rudy. «Perdóname la vida, esa letra no la hice yo, fue un letrista canarión». Y ahora que el público decida. Y le preguntan. ¿Rudy es un...? Racista llegó a gritar hasta en tres oportunidades el público, y al más puro estilo de Escuelita murguera, Trapaseros corrió al público: «Rudy es un artista». Para dejarse la sangre en el fin de la canción, después de promocionar las campañas de hemodonación.

Se despiden cantando con Los Sabandeños el pasodoble Islas Canarias, para continuar Melömana con un espectacular cuerpo de baile y hasta música en playback y músicos en el patio de butacas; el escenario parecía un parquet de fútbol americano. La murga simulaba tres colores, como la bandera de Canarias, con la mismísima UME sobre el escenario para recriminar que fueron los grandes olvidados en el desfile militar organizado con motivo de la visita del rey a Santa Cruz de Tenerife con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. Y luego, recrean un entierro de la sardina por el carril bici entre las barreras y pivotes que dificultan la normal circulación. Efecto Pasillo y entre las colaboraciones estrellas... ¡Rosana! Trapaseros gana la Super Bowl. Ganadores de otra modalidad.

8 Bambones (1982)

La murga de letra. Bambones cerró la final desde el contenido. La gran armada combinó ironía, crítica política y carnaval con inteligencia y oficio. El segundo tema, Al rincón de pensar, fue una auténtica descarga de murga clásica: directa, valiente y sin adornos.

De forma atípica, Bambones había repartido banderas españolas para su primer tema, La gran armada. El desfile de las fuerzas armadas pero... con ingenio. Desgranaron los caprichos del alcalde y recordcaron de manera irónica que se olvidaron de llevar el desfile a El Toscal, en obras. Chispas de humor e ironía. Y propusieron su propio desfile, con la Ni Fú-Ni Fá y la banda de cornetas y tampones de Taco, y rechazaron un brindis como el que se hizo en el Parque Marítimo. Y le dijeron a José Manuel Bermúdez que en Santa Cruz somos más de Carnavales. Gana la murga. «No más desfiles, aquí somos gente de paz». Bambones gana el corazón. Gana con murga. Gana corazón made in Carnaval.

En la segunda, genialidad de Primi: castiga a la murga y la manda al rincón de pensar por lo que dijo el regidor: que las murgas tenían que reflexionar a raíz de la denuncia de Rudy.

Bambones

La reina de "la gran armada". / Andrés Gutiérrez

Golpazo con Bambones en una esquina. Y, a partir de ahí, rajazo tras rajazo a Bermúdez por las denuncias a los locales, abandonar a los vecinos del barrio de La Salud y a los grupos del Carnaval... Luego, repaso al concejal de Fiestas, a quien acusan de contratar a sus amigotes a dedo, el hombre de la eterna sonrisa, y recriminan que no se tomaran de luto tras la muerte de una persona la pasada edición.

La murga de El Cardonal sorprendió con una excelente selección musical y propuso que todo el público se cogiera de la mano, «no vayas a aplaudir» y así no se preocupa Bermúdez, y le piden al alcalde que si los denuncian los defienda y no se cague los pantalones.

¿Dinero o ingenio? Es el ser o no ser del concurso de murgas, desde la admiración por los dos últimos colectivos que cerraron la velada y que demuestran dos formas de hacer Carnaval, más allá de las posibilidades económicas y también del ingenio de una y otra.

La final

  • Interpretación

1.Trapaseros

2.Bambones

3.Tiralenguas

A.Diablos Locos

  • Presentación

1.Zeta-Zetas

2.Diablos Locos

3.Marchilongas

A.Bambones

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