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Bambas se rinde a su barrio: así fue el emotivo reencuentro con su fundadora tras ganar varios premios en el concurso

La murga infantil recupera en medio de la locura el desfile tradicional por las calles de El Cardonal cuando llega cualquier cartón

Bambas vuelve a desfilar para homenajear a su fundadora

M. Plasencia

María Plasencia

María Plasencia

Santa Cruz de Tenerife

Quien ha celebrado un premio en un concurso de murgas infantiles sabe que cada uno es diferente. El año vital, el esfuerzo, la compañía, los obstáculos... son tantas cosas las que intervienen en ese torrente de emociones que ese simple cartón queda en nada.

La primera celebración se queda guardada en un hueco especial de baúl particular de recuerdos que es el corazón. La mía, en 1994. Carnaval dedicado a la Atlántida en al que viví por primera vez esa locura que acabamos despertando a El Cardonal a ritmo de bombo y platillo y cantando aquello de "cami cami cami caminando van".

Ha llovido mucho, sí. Pero ahora tengo otro momento más de esos que no se olvidan. Y de nuevo gracias a Bambas. La que fue mi murga lo sigue siendo, así que su regreso a los escenarios ya era suficiente motivo de alegría. Nervios durante la actuación y orgullo al terminarla. Y lo que faltaba por venir.

Vuelven los Bambas al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife

Andrés Gutiérrez

El fallo

En el momento del veredicto, los que peinamos canas sabemos que puede pasar cualquier cosa pero desde luego no esperábamos que el jurado tuviera a bien reconocer a la murga con dos accésit, uno en presentación y el otro en presentación. Sí, ahí se desató la locura.

Ah, pero en familia las cosas siempre se disfrutan mejor. Compartir abrazos, alguna lágrima y mucha alegría formó parte del cierre del concurso, de nuevo desfilando en El Cardonal. Más en esta ocasión que todos teníamos claro que entre todos los vecinos a despertar había una especial.

María García, doña Mary, se había quedado en su casa de siempre. Donde vive desde que junto a su marido empezaron esta aventura murguera. Y hasta allí llegó un reguero de pequeños murgueros, como se hizo tantas veces antaño.

Los componentes, sus familias, colaboradores, simpatizantes... todo el grupo esperó pacientemente en las puertas del bloque para rendir el mejor homenaje a su fundadora. Es agradecimiento, es cariño y es respeto por una mujer cuyo empeño sacó adelante a su murguita, que acabaría siendo histórica.

No tuve nada que ver en este regreso, más allá de apoyarlos como siempre y vibrar con ellos (hasta verlos crecer a muchos). Pero en su regreso hay un componente extra de amistad: al frente de esa murga están ahora los que un día fueron mis compañeros en la tarima. Bentor, Keila, Borja, Bea, Wonka,... y por supuesto Jezabel y Raisa, el auténtico legado de Mary y Pepe.

Por eso la alegría era ayer compartida. Dos premios (tres contando con el Premio Compinche, que se otorga a la murga más infantil entregado por Sofocados) valen muchas emociones y la mejor de ellas fue la sonrisa de doña Mary. "Ahora sí ha vuelto Bambas", dijo emocionada justo antes de volver a la cama.

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