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El kiosco más caro en la historia del Carnaval estará en la Plaza de España

Mesón Brasil paga 65.067 euros por el histórico puesto junto a la charca, en una subasta marcada por fuertes pujas y tensión entre los feriantes

Récord en la subasta de koscos del Carnaval de Santa Cruz

El Día

Humberto Gonar

Humberto Gonar

El kiosco más caro en la historia del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife volverá a instalarse en la Plaza de España, junto a la charca, dos años después. Misma empresa y mismo lugar. Así lo ha determinado la subasta celebrada este jueves en el salón de actos de Cajasiete, donde el puesto número 33 —un mesón de 12 metros por 4— fue adjudicado por 65.067 euros, pese a salir con un precio inicial de 17.584 euros.

El espacio ha sido adquirido por Mesón Brasil, gestionado por Manuel, quien regresa al Carnaval chicharrero tras una década desplazándose desde Jaén para participar en las fiestas. Su oferta se convirtió en la más alta registrada hasta la fecha para un kiosco del Carnaval.

La primera de las dos subastas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, celebrada en el salón de actos de Caja 7 y organizada por la Entidad Pública Empresarial Fiestas de Santa Cruz, se cerró con la adjudicación de 32 de los 52 puestos ofertados, por un importe provisional de 172.000 euros. Esta cuantía queda pendiente de confirmación, a expensas de que todos los feriantes formalicen el pago correspondiente.

Segunda subasta

La previsión inicial de la subasta se situaba en 148.307 euros, cifra correspondiente a los precios de salida, un umbral que ya fue ampliamente superado en esta primera ronda. Aún queda por celebrarse la segunda subasta, en la que se ofertarán los 20 puestos restantes.

A los ingresos derivados de la puja pública habrá que sumar los puestos que la organización se reserva para patrocinadores, que supondrán un ingreso directo adicional de 181.000 euros para la entidad organizadora.

La recaudación total prevista, sumando los puestos subastados y aquellos reservados para patrocinadores, rondará los 329.000 euros, aunque los datos siguen siendo provisionales. Aún resta la celebración de la segunda subasta para cerrar el balance definitivo de la jornada.

Más tensión

La subasta se desarrolló en dos rondas y no estuvo huérfana de momentos de tensión, especialmente en los puestos de mayor interés comercial. Destacaron varios autobares situados en zonas estratégicas, como uno en la calle Bethencour Afonso, cerca de la Plaza del Príncipe, que pasó de un precio de salida de 4.196 euros a adjudicarse por 7.184. También llamó la atención el autobar número 48 de la Plaza de España, de 6 por 2 metros, que se remató por 13.138 euros tras partir de 3.284.

Aunque con cifras más moderadas, la competencia también fue intensa en otros puntos como la calle Betencourt Afonso, donde un autobar que salió por 1.115 euros acabó adjudicándose por 5.353, con hasta cinco feriantes pujando por el espacio. Incluso las tradicionales máquinas de papas superaron ampliamente su precio inicial, alcanzando algunas los 2.000 euros, lo que provocó el enfado del feriante que cerró la puja.

Durante la jornada no faltaron reproches por parte de feriantes históricos, algunos de tercera generación, que criticaron a la actual Entidad Pública Empresarial de Fiestas por el desplazamiento de puestos tradicionales —como papas y turrones— a zonas con menor afluencia de público.

70 años de feriante

Entre el público, Miguel 'El Chaleco', se 83 años, toda una vida viniendo a montar en el Carnaval de Tenerife desde que la fiesta se celebraba la plaza del Príncipe en la década de los sesenta y discurría en su perímetro.

"Recuerdo venir con mi padre, Antonio 'El Chaleco'. Tenía yo 13 años y vendíamos frutos secos y turrones, incluso en la plaza del Charco en Puerto de la Cruz".

En la puerta de salida, con desconsuelo porque su familia no consiguió un puesto este año al menos en la primera subasta, recordaba cuando llegó a simultanear el montaje de los cuatro mesones que se instalan en plaza de España, Candelaria, Paragüitas y Príncipe.

Este año un sobrino esperaba lograr un puesto, mientas Miguel anunciaba que su intención es compaginar la actividad familiar entre el Carnaval de Tenerife y estar también en Teruel.

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