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El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife recupera a Bambas, una murga infantil de 52 años

La tercera generación de los fundadores reflotan al colectivo decano que dejó de salir en 2019 y vuelve con 60 componentes

Murga infantil Bambas

El Día

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026 está de enhorabuena porque recupera a una de sus murgas infantiles pioneras, Bambas, fundada en 1974, que dejó de salir hace seis años, uno antes de la pandemia.

Regresa una murga histórica del Carnaval

La cantera de Bambones, que nació ocho años después, regresa de la mano de la tercera generación de los fundadores, José Jiménez y María García, en concreto: Raisa Jiménez, nieta del matrimonio; su esposo, Yeray Lorenzo; y un incondicional de la factoría de El Cardonal como Bentor.

A eso se suma una veintena de colaboradores que están en la sala de máquinas para que todo vaya rodado para los sesenta componentes el viernes 26 de enero, cuando será su reencuentro con los escenarios en el tercer puesto del concurso inaugural del Carnaval, la primera fase de murgas infantiles.

José Jiménez y María García, fundadores de Bambas.

José Jiménez y María García, fundadores de Bambas. / El Día

Un regreso con raíces familiares

El regreso nace de una motivación familiar y sentimental. Así lo explica Yeray Lorenzo: «Queríamos que nuestras hijas vivieran lo que nosotros vivimos de pequeños. Teníamos claro que queríamos meterlas en una murga infantil», relata.

Yeray y Raisa encarnan una de tantas historias de amor del Carnaval; de hecho, llegaron a competir en murgas infantiles. Él, en Triqui-Traquitos; ella, en Bambas. Con el paso de los años constituyeron su familia y, cosas de don Carnal, un triqui-traquito acabó rescatando a Bambas, junto a otros entusiastas.

La historia se impone a otras opciones

La idea inicial pasó por valorar distintas opciones, pero pronto se impuso el criterio de la historia. «Podíamos rescatar Paralepípedos o Bambas, pero por cantera, por años y también por motivos familiares, nos decantamos por Bambas, que está desde el 74», explica Lorenzo.

La decisión fue recibida con emoción por doña Mary, referente indiscutible del Carnaval infantil. «Ella vive por y para el Carnaval. Cuando se lo dijimos, se emocionó muchísimo», recuerda.

Un proyecto levantado desde cero

Reflotar Bambas no ha sido sencillo. Pese al peso del nombre, el proyecto arrancó completamente desde cero: costurera, diseño, percusión, montaje musical y hasta el equipo artístico. «Todo es complicado el primer año. Empiezas de cero aunque creas que no», resume Lorenzo.

Yeray Lorenzo y Raiza Jiménez, tercera generación de los fundadores que reflota Bambas junto a Bentor.

Yeray Lorenzo y Raisa Jiménez, tercera generación de los fundadores que reflota Bambas junto a Bentor. / El Día

El director musical, Arón Morales, afronta también su primera experiencia en murgas infantiles, aunque su perfil como docente y creador artístico fue clave para el reto.

Una respuesta masiva desde el primer día

La respuesta superó todas las expectativas. En la primera convocatoria, realizada en abril del pasado año, se presentaron 74 niños. «Nunca había visto una murga infantil con tanta gente. El local se colapsó entre niños, padres y familias», recuerda.

Finalmente, el grupo se consolidó en 60 componentes, los que actualmente integran Bambas.

Crear grupo antes que ensayar

Antes de comenzar los ensayos formales, la prioridad fue crear grupo. Durante los meses de primavera y verano se organizaron convivencias, meriendas, cine de verano y actividades sociales en el histórico local de la murga.

Ensayo de los intengrantes de Bambas 2026.

Ensayo de los intengrantes de Bambas 2026. / El Día

A partir de septiembre comenzaron los ensayos normales. Las edades oscilan desde un año, el benjamín del grupo, hasta los 17 años.

El peso del paso del tiempo

Lorenzo reconoce que el Carnaval actual es muy distinto al que dejó. Uno de los aspectos que más le sorprendió fue la normativa que permite baterías de hasta 21 años en murgas infantiles.

«Me chocó bastante. Creo que es una señal de que algo ha cambiado», admite, aunque subraya que en Bambas la percusión está formada íntegramente por menores.

Bambas ha venido para quedarse

El regreso no es puntual. «Bambas ha venido para quedarse», afirma con rotundidad. Detrás del proyecto hay un staff de unas 20 personas, entre confección, dirección musical y equipo artístico, además del respaldo de antiguos componentes que han querido sumarse al resurgir de la murga «como el ave Fénix».

Salir ya es un premio

El objetivo principal es claro: salir. «Ya salir es un premio. Rescatar una murga tan veterana, que nadie pensó que volvería tras la muerte de don Pepe y con doña Mary ya mayor, es un logro enorme», concluye Lorenzo.

La competitividad está ahí, pero en segundo plano. Lo esencial es devolver a Bambas al lugar que le corresponde en la historia del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

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