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Los grandes ausentes del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026

Cinco murgas adultas, una infantil, una comparsa y una agrupación musical causan baja en el Carnaval que arranca el próximo viernes. El principal problema: la falta de componentes y en algún caso, cansancio.

Ni Pico-Ni Corto, en la actuación que protagonizaron el pasado año en la fase del concurso de murgas.

Ni Pico-Ni Corto, en la actuación que protagonizaron el pasado año en la fase del concurso de murgas. / Andrés Gutiérrez

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, que arranca el viernes, deja atrás un siglo de historias que, en busca de un titular grandilocuente, sería el resultado de sumar la trayectoria de cada uno de los ocho colectivos que no saldrán, desde los más veteranos, como Ni Pico-Ni Corto con más de cincuenta ediciones, hasta la más novel, Charlatanas, ‘invento’ de Hucho Rodríguez que aguantó solo una.

Falta de componentes: el problema común

La falta de componentes es el mal general que afecta a las cinco murgas adultas que se toman un alto – Ni Pico (1973), Desbocados (2010), Trabachones (2019), Sofocadas (2023) y Charlatanas (2024) –, así como a la infantil Lenguas Largas (2003), la agrupación musical Siboney (2003) o la comparsa Abenaura (2021), una de las más jóvenes.

Ni Pico-Ni Corto: pausa, no despedida

Fino Díaz, presidente de Ni Pico-Ni Corto, explicó los motivos de su baja: «No llegamos a tener sino 27 personas. Lo hemos intentado de todas las maneras, hemos buscado, pero las cosas se están poniendo difíciles», reconoce.

Descarta que se trate de una despedida y asegura que el trabajo ya ha comenzado con la vista puesta en el futuro: «Sí o sí nos verán en el Carnaval 2027». Admite que no estar presentes «es un fastidio después de tantos años» y alude a circunstancias arrastradas de etapas anteriores que han dificultado la continuidad del grupo.

Desbocados: honestidad y compromiso

Juani Padilla, director artístico y fundador de la murga Desbocados, admite que no se daban las condiciones necesarias para afrontar el concurso con el nivel que exige y merece. «Respetamos muchísimo el concurso y también nos respetamos como murga; sabemos lo que tenemos que dar y este no era el año», e insiste en que la decisión responde a la honestidad y al compromiso con una fiesta que consideran el mejor concurso de murgas del mundo.

El objetivo: volver en 2027 con más fuerza y un grupo consolidado de entre 50 y 60 componentes.

Trabachones: pausa responsable

Yone Expósito, director y letrista de la murga Trabachones, explica que no participarán por una suma de circunstancias, desde su reciente paternidad a otros compromisos ajenos al grupo. «Lo más sensato fue no meternos en un proyecto que iba a ser muy difícil completar y llevar a buen puerto».

Lejos de tratarse de una retirada definitiva, Expósito subraya que la decisión responde a una pausa responsable, con la vista puesta en el regreso. Si todo marcha según lo previsto, Trabachones volverá en 2027. El director recuerda que la murga nació con la vocación de dar continuidad a una asociación con mucha historia, vinculada a la desaparecida murga Trabas, y mantener vivo un legado que había quedado «un poco en el aire». Esa filosofía sigue intacta y es el motor para volver cuando se den las condiciones adecuadas.

Charlatanas, fin de un sueño

Hucho Rodríguez no solo fue el fundador de Charlatanas, murga femenina que salió por primera, y única vez, en 2025, sino que también asumió la condición de mecenas y lo que ello supone para cumplir otro reto de este inquieto murguero. Atrás quedaba MásQLocas y se afrontaba un proyecto con otro nombre y la herencia de deudas que acabaron por apagar el entusiasmo de su iniciador, hasta el punto de dar por cerrada esta etapa, sin 'visa para el sueño' de volver a salir.

Lenguas Largas: dificultades y esperanza

Graci Martín, presidente y fundador de la murga infantil Lenguas Largas, admite la dificultad para llegar al mínimo de componentes y asegura que tienen la vista puesta en su regreso de cara al próximo año.

A esto se suma también la delicada salud de su madre, Rosa Mejías, que, con su humor, dijo que «ya no puede ni coser un pañuelo» porque depende de una máquina de oxígeno. El año pasado, a esta fecha, salió del hospital y dos días después acudió al recinto para animar a la murga que fundó con su hijo y de la que también es vicepresidenta.

Siboney: un descanso tras dos décadas

Carol Hernández, presidenta de la agrupación musical Siboney, justifica su ausencia en la necesidad de tomarse un descanso tras más de dos décadas de trayectoria ininterrumpida. La formación nació en 2003 con el objetivo de ser diferente, una premisa que, según Hernández, han mantenido a lo largo de todo su recorrido, tanto en lo musical como en la puesta en escena y el diseño de vestuario.

La presidenta reconoce que, especialmente para ella y para Víctor Díaz, su esposo, era necesario parar. «Llevar una agrupación durante tantos años es muy complicado por todo lo que conlleva», señala, subrayando que el Carnaval exige una dedicación casi total que a veces deja poco espacio para la vida personal.

Siboney afronta ahora un paréntesis, no una despedida definitiva, para atender proyectos nuevos y cuestiones personales, sin descartar un posible regreso en 2027. «Fuera del Carnaval también hay vida», sentencia Carol.

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