La murga Diablos Locos volvió a convocar a políticos y murgueros para disfrutar de un partido por la solidaridad; atrás quedó la primera experiencia que se puso en marcha en el torno Tom Carby que se disputó en 2009, recién creada la Federación que duró menos que una final a seis murgas. La sociedad que preside Maxi Carvajal retomó en la Navidad de 2019 el segundo partido por la solidaridad entre políticos y murgueros que la incidencia de la pandemia obligó a hacer un alto hasta la tarde de este lunes 26 de de diciembre.

Visto lo visto en el Pabellón Municipal de Deportes Quico Cabrera, Diablos Locos demostró que le tiene cogida la medida a estos actos solidarios y que tiene gran poder de convocatoria, no solo para reunir hasta al mismísimo presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, sino a los principales políticos y murgueros de diferentes formaciones y colores, lo que permitió dar una demostración de que la camaradería y el buen rollo está por encima de la rivalidad, tanto de los escenario como de la tribuna de oradores, ya sea en el Parlamento, el Cabildo o el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

El presidente Ángel Víctor Torres, que se lesionó antes de jugar. Andrés Gutiérrez

Al mismísimo Ángel Víctor Torres le siguió la mala suerte hasta en la convocatoria. Fue vestirse de corto, sacarse la foto de la primera alineación y ni tiempo tuvo para correr sobre el parqué porque los gemelos le jugaron una mala pasada; aguantó en el banquillo en el primer tiempo pero ni por esas.

Fotografía de familia del torneo trónico entre murgueros y políticos. Andrés Gutiérrez

Como dato anecdótico, el resultado, con paliza de los murgueros sobre los políticos, 10-0; aunque el marcador, fiel al espíritu divertido de la cita llegó a computar una igualada a siete que no debaja de ser más que una aspiración de los políticos, desbordados por la juventud de los murgueros.

Alfonso Cabello, de portero de los políticos. Andrés Gutiérrez

En el primer tiempo, el director de Chinchosos custodió la portería murguera, mientras que en la rival estaba Alfonso Cabello, quien fiel a la polivalencia de la áreas que lleva en la segunda parte salió a la defensiva.

Tomi Carvajal, el director de Diablos, abrió el marcador. Andrés Gutiérrez

Abrió el marcador Tomi Carvajal, el director de Diablos Locos, primer premio de Interpretación en el Carnaval de junio. Entre los momentos más bonitos del combinado murguero, cuando la formación de fútbol sala estaba integrada por la saga Carvajal: Masi, sus dos hijos, Tomi y Dani, la hermana del presidente trónico, Lali, directora de Diabólicas, y cerrando la alineación ‘Primi Carvajal’, permítase la licencia por la amistad y el cariño que se profesan Masi y el propio director de Diablos Locos.

Dani Carvajal, el hijo más pequeño de Masi Carvajal, celebra con los suyos el primer gol. Andrés Gutiérrez

En las alineaciones, era un ir y venir para dar juego a todos, lo que permitió que ajenos a colores de murgas, Javier Lemus, de Zeta-Zetas, marca un gol o Airam Bazzocchi, director y letrista de Mamelucos, que casi sin despeinarse sumó otros dos. Demostración de la camaradería entre murgueros, el mano a mano entre los directores de las murgas del Norte Yeray Lorenzo, de Trinkosos -y también responsable artístico de Ni Pico-Ni Corto-, y de José Antonio Vera, de Tiralenguas, que materializaron otro de los goles entre una jugada “made in certamen de murgas del Norte”.

Laura Castro, directora insular de Turismo, la mejor del combinado político. Andrés Gutiérrez

Algunas componentes de murgas femeninas dieron una lección de buen fútbol; tanto como la directora insular de Turismo del Cabildo de Tenerife, Laura Castro, la mejor del combinado de los políticos mientras la candidata de CC a la Presidencia insular, Rosa Dávila, hacía lo que podía, mientras Enrique Arriaga era el terror de los murgueros por su porte, frente al director insular de Carreteras, Tomás Félix García, que incluso en la barrera que se formó para evitar un gol murguero hizo lo que pudo. Entrañable ver cómo en la segunda parte Alfonso Cabello le jugada al pie de su jefe de filas a nivel regional, Fernando Clavijo. El encuentro solidario de Diablos Locos permitió que algunos políticos hablan más en el terreno de juego, o incluso en el banquillo -caso de Clavijo con Ángel Víctor Torres- que en las tribunas políticas.

Bermúdez, entre los miembros del 'dream team' nacionalista del partido solidario. Andrés Gutiérrez

El “dream team” nacionalista lo formó Dámaso Arteaga con José Alberto Díaz-Estévanez, Carlos Alonso y Verónica Messeguer; a la primera de cambio que entró el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, se le vino arriba el marcaje implacable de Juani Padilla, de Desbocados, y pidió rápidamente el cambio.

Marcaje implacable de Juani Padilla, director de Desbocados, al concejal de Fiestas, en su papel de portero. Andrés Gutiérrez

En la segunda parte, cambio de porteros. Otro concejal de Fiestas bajo los palos, debe ser por la experiencia de las críticas que reciben de las murgas: el socialista Andrés Martín Casanova, mientras que el combinado murguero estuvo al cargo de la portería Manón Marichal.

El exconcejal de Fiestas, André Martín Casanova. Andrés Gutiérrez

Marcando el juego, como “míster” de los políticos, Claudio Andrada, mientras que Maxi Carvajal se valía en el combinado murguero para dar juego a todos.

El concejal socialista José Ángel Martín bromea con el presidente Ángel Víctor Torres. Andrés Gutiérrez

De nuevo, la técnica de Laura Castro sorprendía una y otra vez, con el apoyo de los socialistas José Ángel Martín y Andrés Martín Casanova, cuando se fue arriba en busca del gol, al igual que el dominio de la pelota que demostró el popular Carlos Tarife, con el tres a la espalda, el mismo número que concejales tiene el PP en Santa Cruz.

'Falta intencionada' de la exalcaldesa Patricia Hernández con el director de Zeta-Zetas, Javier Lemus. Andrés Gutiérrez

Algunos políticos, como la exalcaldesa Patricia Hernández, pareció estar más cómoda en el banquillo murguero, junto a Juani Padilla, y que hasta buscó la falta intencionada con Javier Lemus, mientras los políticos se reforzaron con algunos valores, como Sergio de Armas, murguero de Bambones en el concurso y más afín a los gestores públicos en el partido solidario de Diablos Locos.

Carlos Tarife, portavoz del PP, otro de los políticos que sorprendió con su técnica. Andrés Gutiérrez

Al final, el partido demostró que fuera de las tribunas y escenario los trónicos son capaces de poner de acuerdo a murgueros y políticos por un bien común: recaudar juguetes para los niños con menos recursos económicos.

Masi Carvajal domina la pelota en presencia del alcalde Bermúdez. Andrés Gutiérrez

Mirando ya al IV Torfeo Tom Carby, al finalizar el encuentro solidario el presidente de Diablos Locos, Maxi Carvajal, anunció que el próximo partido tendrá más mordiente, después de tres ediciones compartiendo protagonismo políticos y murgueros; en la Navidad de 2023 se medirá un combinado de Tenerife, integrado por directores de murgas del Carnaval de esta Isla, frente a otro, de directores de Gran Canaria.