El concejal de Fiestas, el nacionalista Alfonso Cabello, garantiza que la organización del Carnaval «no dejará tirado» a los grupos que deseen participar en la próxima edición de la fiesta por aspectos administrativos, máxime cuando «no obra mala fe ni sus representantes son especialistas» en la gestión.

De esta forma el responsable del organismo autónomo lanza un mensaje de calma a los nueve grupos de los más de ochenta que gestionaron su inscripción para protagonizar los concursos de la próxima edición que se celebrará bajo el motivo de Nueva York. El concejal reconoció que los diferentes colectivos han mostrado en las últimas ediciones una mejora en la gestión administrativa, a la vez que garantiza el apoyo desde la organización para resolver los trámites.

El resto de murgas, comparsas, agrupaciones musicales, rondallas y grupos coreográficos que están al corriente de sus obligaciones y han sido admitidas acudirán este jueves, en horario de mañana y tarde, a suscribir el correspondiente contrato. Desde la organización se trabaja para agilizar todos los trámites correspondientes en el proceso de fiscalización para que los setenta y nueve grupos ya admitidos puedan cobrar el primero de los dos pagos con cargo al Carnaval 2023 a partir de la próxima semana.

Diferente casuística

De los nueve grupos que quedaron fuera de este primer período de contratación, sus representantes han trasladado su malestar porque trascendiera los nombres de los afectados, pues «cuando se dice que tienen certificado negativo de la Hacienda estatal o municipal «muchos piensa que se trata de deudas económicas. Estamos al corriente de los pagos, solo que no presentamos debidamente cumplimentado el formulario 200 de Hacienda», explica la representante de uno de los grupos afectados. 

También se da el caso de que una murga adulta afectada se equivocó a la hora de marcar una casilla, lo que retrasó tener la documentación en regla. En el particular de las dos formaciones infantiles acreditan que están al corriente en su situación con Hacienda, y de hecho aportan la documentación, si bien el registro aportado es anterior a la consulta que se hizo desde la organización, que pidió la correspondiente autorización de cada uno de los grupos afectados.

También uno de los grupos coreográficos afectados por el informe negativo de la Hacienda local muestra la correspondiente factura que acredita que está al día con sus obligaciones, después de abonar la cuantía que tenía pendiente de abono. «Nosotros somos asociaciones culturales que necesitamos cobrar las subvenciones que nos dan para afrontar los pagos». De esta forma, la mayoría de los nueve grupos acreditan que están ya al corriente en su situación con la Hacienda y en disposición de poder ser contratados por Fiestas.

Ahora resta que la organización inicie un nuevo proceso administrativo que culmine con el abono, un trámite que se agilizará para que ese primer pago se haga efectivo después de que se cumplimenten todos los trámites legales, una vez resueltos estos problemas administrativos.