Cristóbal Reyes, presidente de la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá desde hace dos años, prepara un cambio al frente de la dirección de la murga que devuelva la ilusión tanto al grupo como a sus seguidores y que permita recupera la esencia de la murga que salió a la calle por primera vez en 1961 bajo la dirección de Enrique González Bethencourt, pionero de la modalidad en toda Canarias.

Así lo anunció el presidente de la sociedad al término de la asamblea general que se celebró la tarde-noche del pasado viernes en la sede de la murga, en la calle de La Noria. La reunión, a la que asistieron 24 de los 42 socios propietarios con derecho a voto, había sido convocada para aprobar, si procedía las cuentas de las últimas ediciones, así como los presupuestos del Carnaval 2023. Fue en el apartado de ruegos y preguntas donde Cristóbal Reyes decidió oficializar lo que hasta días antes había sido un rumor: la marcha del que desde 2020 ha sido el director de la Ni Fú-Ni Fá, Agustín Marrero.

Días antes de la asamblea, Javier Guadalupe, uno de los miembros de la sociedad, publicó en sus redes socialistas un vídeo en el que daba las gracias el trabajo y el tesón demostrado por Agustín Marrero para sacar a la murga desde 2020, lo que dejaba entrever su decisión de no continuar.

En la asamblea del pasado viernes, Cristóbal Reyes que había tomado la decisión de destituir al director en aras de buscar un nuevo proyecto que permita devolver la ilusión y el estilo por el que se ha caracterizado.

La comunicación del presidente no pasó inadvertida, pues en la misma reunión se encontraba tanto el propio Agustín Marrero como media docena de componentes de la Afilarmónica. Tanto el hasta entonces director como algún integrante pusieron de manifiesto sus diferencias con el propio Cristóbal Reyes, desvelando el contenido de una conversación privada entre presidente y director, en el que el primero le hizo partícipe a Agustín Marrero de que había socios propietarios que no eran partícipes de que continuara al frente de la murga, lo que dio pie a que uno de los componentes afines al director preguntara de forma pública quiénes eran los que cuestionaban la labor del responsable artístico, eso después de que el propio Agustín Marrero cuestionara la palabra del presidente ante la asamblea: «No voy a continuar en una sociedad donde su presidente es un mentiroso».

El presidente sondeó a Fran 'Margarito', que descartó la oferta, y 'El Flaco'. que impuso condiciones

Entre los presentes, Eliseo Carrillo, histórico presidente y socio de la institución, admitió su desacuerdo con el director cuando le dijo en una conversación anterior que no era partidario de mantener el estilo de la Ni Fú-Ni Fá del pasado, «de la época militar»... «Ese día me dejaste de gustar como responsable del grupo murga, pero nunca he pedido tu destitución», le explicó en la asamblea.

La más contundente en la reunión fue Dulce González, esposa de otro de los presidente de la murga Tino Cortés, y la primera y única mujer que es socia propietaria de la sociedad, que durante unas semanas incluso ocupó la vicepresidencia con Cristóbal Reyes hasta que dimitió.

La también historiadora de la murga, cuando se preguntó qué socios propietarios cuestionaban al director, levantó la mano y pidió la palabra: «Agustín, tú a mí no me gustas y pienso y creo que no eres el director que necesita la Fufa... No pido tu cabeza ni tu marcha, pero sí te digo que como director no me gustas».

A continuación, el todavía responsable artístico dijo que de cara al Carnaval 2023 tenía unos compromisos familiares que no iba a cambiar para seguir al frente de la murga, y tanto Agustín Marrero como los seis componentes de la murga que lo acompañaron decidieron abandonar la asamblea.

Cristóbal Reyes desveló las gestiones realizadas para garantizar no solo la continuidad de la murga sino para devolver ilusión y afrontar un proyecto con garantías y comunicó que en los últimos días se ha puesto en contacto con Fran Margarito, quien incluso fue el director de la habanera que salió en el pasado en la Ni Fú-Ni Fá, para plantearse la dirección, iniciativa que desestimó.

También habló con José Antonio González ‘El Flaco’, de Singuangos, para plantearse el regreso a la murga, si bien las condiciones que le impuso le llevaron a desestimar esa posibilidad, por las garantías que reclama para tomar el control de la sociedad.

En la actualidad, el presidente trabaja en la consolidación de un proyecto que pretende anunciar en las próximas semanas que garantizarían a la murga recuperar su esplendor con garantías.