Martes de Carnaval. Tocaba que la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá, en el segundo año con Agustín Marrero al frente, estuviera en el templete de la plaza del Príncipe presentando, por segundo día –el anterior habría sido el Domingo– su repertorio, con canciones de DNI murguero del maestro Nicolás Mingorance, que días atrás celebró su 95 cumpleaños.

Tras la Fufa, Zenaido Hernández, exponente de las voces del Carnaval tradicional, tendría que haber dado paso a la agrupación lírica y con orquesta Los Fregolinos, «amigos siempre amigos» que inmortalizan el himno del Carnaval chicharrero, una adaptación musical del maestro Agustín Ramos, una de las tres autoridades que están en posesión del premio Opelio Rodríguez Peña, el ‘Óscar’ de las carnestolendas.

Santa Cruz se levantó sin olor. Sin plumas, ni purpurina o lentejuelas. Y es Martes de Carnaval, y de la plaza del Príncipe –de nuevo el potencial– había tocado bajar a la avenida de Anaga a disfrutar del Coso Apoteosis. Pero habrá que esperar hasta junio para el reencuentro con la calle.

Incondicionales de la fiesta celebran el Martes de Carnaval a la espera de junio

Incondicionales de la fiesta celebran el Martes de Carnaval a la espera de junio Gustavo Reneses

De Carnaval, solo un rescoldo. La presencia «masiva», como definió la Policía Local en su Twitter, que se concentró en los aparcamientos del parque marítimo y el Palmétum de la capital en el tránsito del Lunes al Martes de Carnaval, que motivó un despliegue de agentes del orden tanto de la Nacional como de la Local. Su presencia fue suficiente para disuadirnos. Pero no evitó las ganas de Carnaval. Junto a la plaza de Weyler, en la terraza que se localiza cerca de la farmacia Wilpret, tres incondicionales, la resistencia del Carnaval: José Víctor Afonso, director de Los Yuppies, su primo Sergio Hernández de León, compañero también de aventuras en la referida agrupación musical y amigo del Rey Melchior, y Antonio Messeguer, La Abuela del Carnaval que nació que Fidel Castro, esperaban con la parranda tradicional la llegada de la fiesta en junio.

Actuación de la murga Diablos Locos a las puertas del teatro Guimerá. El Día

Después de las cinco de la tarde, cuando ya el Coso habría salido sin la prohibición de covid de este año, Diablos Locos se echó a la calle. Desde su cartel general en La Candelaria se trasladaron con una fantasía Antología del disparate trónico para interpretar a las puertas del teatro Guimerá su pasacalle para la dirección de Tomi Carvajal y los acordes del maestro Víctor Asensio. Desde esta tarde, Miércoles de Ceniza, los grupos podrán volver a sus ensayos para preparar el repertorio de cara al Carnaval de San Juan, en junio.