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Minerva gana la peluca del ‘César’

Carlos Miguel Rodríguez irrumpió como ‘la vaca encantada’ que se transformó en la ‘princesa’ del Carnaval en el sexto concurso de transformismo Tu Peluca Me Suena

Minerva Reyes, a la que da vida Carlos Miguel Rodríguez, se impuso con un espectáculo novedoso. | | MARÍA PISACA

Ocho artistas llenaron el salón de actos del CIFP César Manrique en la primera aproximación del Carnaval a la nueva normalidad. Doscientas treinta personas de público, la parranda y media docena de bailarinas de Cariocas y mucha ‘hambre de fiesta’ bastaron para sortear las tres horas y media de duración de la mano de Roberto Herrera, examen que superaron con nota los 60 alumnos de producción_artística. 


Minerva Reyes, personaje al que da vida Carlos Miguel Rodríguez, se impuso en la sexta edición del concurso de transformismo ‘Tu Peluca me Suena’ que recupera el Centro Integral César Manrique, en la avenida Los Príncipes –en Ofra–, con el impulso de la periodista y profesora Laura Benítez, en un espectáculo que comenzó a seis de la tarde y concluyó casi tres horas y media después.

Entre los ocho participantes, la segunda clasificada fue Lady Blue, del polifacético artista portuense Wycho Torres, mientras que Mía, encarnada por Yohnny Lorenzo, quedó en tercer puesto.

Lady Blue, encarnada por el polifacético artista portuense Wicho Torres. María Pisaca

El César Manrique puede presumir de haberse convertido en este Carnaval de transición en la primera estación de don Carnal en su aproximación a la nueva normalidad, después del paréntesis marcado en febrero de la pasada edición para sortear la incidencia de la pandemia.

Roberto Herrera, de RTVE en Canarias, fue el maestro de ceremonias que llevó en volandas el festival y que evitó que acabara en un laberinto sin salida las pruebas a las que sometió a los finalistas el equipo de Producción Artística, junto a un total de cinco ciclos del centro integral. Eso sí, tanto se prolongó el festival –tres horas y medias– que el propio Herrera no pudo esperar a la proclamación para poder tomar el avión de regreso a Las Palmas de Gran Canaria. Como dijo al final del espectáculo su mentora, Laura Benítez, este tipo de acciones están para que los alumnos se equivoquen y vaya con la lección aprendida cuando desembarquen en la vida profesional.

El espectáculo comenzó a ritmo de la batucada de la comparsa Cariocas, ganadora en el Carnaval 2020, con la cantante Tere Melián rememorando a Celia Cruz en la canción ‘La vida es un Carnaval’, para dar paso al propio Roberto Herrera, que se atrevió a interpretar el himno de la fiesta de Las Palmas de Gran Canaria en la capital chicharrera. A partir de ahí, comenzó el desfile.

Lady Blue, con tablas.

Fue la primera en actuar no su alma, Wicho Torres, evidenció carrera que va mucho más allá de los cinco años que lleva asumiendo este rol artístico, capaz de manejarse con destreza más en el canto que en el baile. Un artista.

Ana Xtasia Pavlova.

Llegada desde Venezuela, José Alejandro intentó recrear las noches del Carnaval, donde lo mejor fue el efecto de lluvia de confetis caídos del paragua. Hasta el jurado –al estilo de La Voz– se encargó de decírselo: «Un buen maquillaje no te hace ser mejor artista».

Anastasia Ansiolítica.

Desde Tacoronte alto, Anastasia Ansiolítica –con alma de David García– sorprendió por el efecto de desarmar el papel higiénico con una sopladera. Quiso transmitir que hay vida más allá de la muerte y se quedó en el embrión, y eso que repite en el certamen.

La Drama Queen.

Solo por su espectacular maquillaje y caracterización ya el gaditano Marcos Lozano, de 19 años, marcó la diferencia, por más que el jurado restara méritos porque había utilizado la música de Drag Sethlas, biganadora de Las Palmas.

Nasty Ducky.

Pablo Arnay, el azafato de vuelo del barrio de La Salud y de 24 años, fue a tocar el cielo a pesar de que parecía muy encorsetado en su vestuario, a pesar de que parecía evolucionar desde una Caperucita Roja.

Joline.

Con mucho, Jonathan Dávila fue sensacional bailando con Joline, con una pareja excepcional. Sin excentricidades, fue el espectáculo más compacto por más que dejara en el camerino su mejor vestuario.

Mía recreó la mejor versión de Belén Esteban en la gala del Carnaval de Santa Cruz 2007 María Pisaca

Mía.

Yohnny Lorenzo hizo buena a Belén Esteban en su papel de Madonna en la gala de Rafael Amargo en 2007 que enamoró al jurado oficial.

Minerva Reyes.

Parecía jugar en casa porque hasta las butacas aclamaron su actuación. El lagunero Carlos Miguel Rodríguez, de 18 años, deslumbró con su ‘vaca encantada’ –fantasía que traía al recuerdo a Mamelones 2020– que se transformó en bailarina al ritmo de la cantante Anaé. Espectáculo bien armado, con dos bailarines que parecían encarnar el mensaje del primer disfraz y un artista que se comió al público.

Al espectáculo le sobró la mitad de las pruebas para elegir a los finalistas, pero el César Manrique puede presumir de Carnaval y de un festival más que digno.

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