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Carnaval 2022 | Incidencia del covid

Fiestas afronta una semana decisiva para fijar el nuevo calendario del Carnaval

El concejal Alfonso Cabello mantendrá contactos previos a una reunión con todos los grupos para consensuar el calendario, que acumula un retraso de un mes por el covid

Uno de los grupos burbujas en los que se dividió Diablos Locos para realizar los ensayos con seguridad de cara al próximo Carnaval. Andrés Gutiérrez

Frente a la nueva situación sanitaria de Tenerife –que lejos de mejorar ha empeorado y retrasará al menos un mes el regreso a los ensayos–, la palabra más reiterada por el concejal de Fiestas, Alfonso Cabello, es consenso. A mitad del pasado mes de diciembre la mayoría de los grupos tomaron la delantera a la organización y antes de que el presidente del Organismo Autónomo emitiera un comunicado advirtiendo que los ensayos se suspendían hasta al menos el 30 de diciembre y se viera la evolución de la pandemia, ya acordaron las propias murgas, comparsas, rondallas y agrupaciones musicales suspender los preparativos hasta que la isla recuperara el nivel 2 de alerta sanitaria.

Entre los primeros colectivos en abanderar esta situación, las comparsas del Carnaval, que todas a una consensuaron la suspensión de sus preparativos. Fue el caso también de las veinticinco asociaciones culturales y sin ánimo de lucro integradas en la federación que preside Juan José Coello, en representación a las formaciones que ensayan en el mercado de La Salud.

Lejos de bajar los picos de los registros de mitad de diciembre, era el inicio de la sexta ola por la incidencia del covid, por lo que el concejal de Fiestas, Alfonso Cabello, anunció a los grupos que la celebración de los concursos y galas –que estaba previsto que comenzara el 3 de febrero, con la primera fases de murgas infantiles– se retrasaría dos semanas. Era el tiempo que calculaba, en el mejor de los casos, para que Tenerife volviera al nivel 2. Pero la incidencia del coronavirus no ha menguado y se ha crecido, hasta el punto de que desde la pasada medianoche la isla está en nivel 4, lo que supone para los efectos de los ensayos que se aleja o retrasa la posibilidad de volver a los locales, cuando los más optimistas confiaban en que precisamente desde hoy se revirtiera aquella situación.

Dado que el anuncio realizado por el concejal, cuando dijo que se retrasaría el inicio del Carnaval dos semanas, despertó el malestar de muchos representantes porque se enteraron por la prensa en vez de mantener un contacto con los propios afectados, el responsable de la organización ahora limita su comunicación a que esta semana será decisiva para consensuar el inicio y la programación de las fechas del calendario del Carnaval dedicado a la Ciencia Ficción.

La hoja de ruta de Alfonso Cabello se limita a contactos durante esa semana con técnicos municipales y con los representantes y presidentes de las comparsas, rondallas, agrupaciones musicales, murgas adultas e infantiles para llegar a un acuerdo sobre la nueva programación que viene condicionada por el parón en los ensayos de los repertorios.

Santa Cruz tiene claro que si el año pasado celebró el Carnaval Virtual, no suspenderá la convocatoria para este año. A falta de que el alcalde de la capital tinerfeña oficialice lo que ya todos dan por sentando –la no celebración del Carnaval en la calle–, las conversaciones que se mantendrán durante esta semana con los portavoces de los grupos irán encaminadas a saber en qué momento se encuentran en el montaje de sus preparativos, lo que permitirá calcular el tiempo que precisan para culminar su cuenta atrás.

Al menos esta parte la tienen clara los murgueros consultados por este periódico: «Se trata de retrasar el inicio de los actos tanto tiempo como dure el confinamiento de los locales de ensayo».

Según este cálculo, y siendo optimista con la recuperación sanitaria –una cuestión fundamental e imprevisible–, grupos y organización confían en retomar los preparativos en la primera semana de febrero. Este cálculo resulta de fijar dos semanas para bajar al nivel 3 y otras tantas para recuperar la vuelta a la fase 2, cuando las diferentes formaciones estaban ensayando en grupos burbujas en sus locales y con el apoyo de los locales al aire libre habilitado por el Organismo Autónomo de Fiestas.

La clave de las fechas

Aunque no es oficial, Santa Cruz ya cuenta que no habrá Carnaval en la calle, lo que le facilita solapar las fechas que estaban reservadas para los actos en la vía pública con la nueva programación de los concursos y galas, que pasarían a celebrarse después del 23 de febrero.

En la actualidad todo son cábalas entre los responsables de la organización, que han tenido que echar mano de los anunciados planes b y c, después de que el aumento de la incidencia del covid hiciera saltar por los aires la primera opción.

Aunque nada está confirmado, una de las posibilidades es arrancar el Carnaval con la inauguración y presentación de las candidatas, que daría paso días después a la gala de elección de la reina adulta, que sería el primer gran acto de la próxima edición, retomando el modelo de los años setenta, cuando la proclamación de la soberana de la fiesta marcaba el inicio de los actos.

Santa Cruz recupera este año los tres formatos de gala: adulta, infantil y de la tercera edad, a diferencia de lo que pasó en 2021, en la edición del Carnaval Virtual, cuando se desarrolló un todo en uno en el espectáculo en el que se eligió a las guardianas del cetro.

La parte más completa, y de ahí la necesidad del consenso, es que fiestas y los grupos analicen en el momento en el que les ha sorprendido el rebrote del covid y cuánto tiempo necesitan para culminar los ensayos. Dentro de esos planes b y c, Fiestas contempla que una merma en el número de murgas infantiles pudiera provocar la celebración de su concurso en dos y no tres fases, como es habitual desde 2012, cuando se suprimió el formato de final infantil. Eso dependerá de la decisión de la cantera sobre su continuidad, condicionada, como ocurre en el resto de los 96 grupos inscritos, a que ya han adquirido un compromiso económico.

Más variopinta es la situación que se vive en las murgas adultas. Alguno de los ganadores de años atrás ya ha culminado los dos temas a los que se recortó el tradicional formato frente a otros que siempre han apostado por una sola canción, confiados en que la organización cambiara de opinión y aceptara esta vía como el camino más fácil para celebrar el concurso en los tiempos del covid, que se celebraría del 7 al 11 de marzo, de mantenerse tres fases y final. Los grupos críticos que proyectaron su repertorio a la medida de dos canciones –todos ya han acabado uno y han arrancado el segundo– descartan un concurso a un tema, y tampoco serían partidarios de una exhibición, solo por salir.

Esa es una de las claves a dirimir esta semana de cara a consensuar las nuevas fechas del Carnaval.

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