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Carnaval 2022

Bahía Bahitiare ‘hereda’ el local de la desaparecida comparsa Brasileiros

Después de 20 años, la agrupación de cuerpo de baile y parranda consigue una sede estable en el mercado del barrio de La Salud

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La comparsa Bahía Bahitiare presenta su local de ensayo en La Salud Carsten W. Lauritsen

No estaba él, y se seguía escuchando la batucada de la comparsa que en 1965 inventó siguiendo los pasos de Manolo Monzón. Ayer, el mismo día que se conmemoraba el primer aniversario del fallecimiento de Esteban Reyes, uno de los primeros componentes de Rumberos y fundador de Brasileiros –señera en la década de los noventa por sus espectaculares fantasías de la mano de Juan Carlos Armas–, el concejal de Infraestructuras, Dámaso Arteaga, quiso hacer coincidir la cita del aniversario con la entrega del local a su nueva titular. De la comparsa Brasileiros, a otra formación de cuerpo de baile y parranda, Bahía Bahitiare, de Zara Díaz Mendoza.

Desde ayer, Brasileiros y Bahía Bahitiare tendrán en común dos cosas. Junto a la sede, el anhelo que demostró Esteban Reyes por hacer las fantasías más espectaculares de Carnaval, por su esplendor espectacularidad y majestuosidad, un legado por el que también se caracteriza la propia Zara Díaz Mendoza, en su ambición de fantasías más propias de Río de Janeiro, recargando el traje de los hombre y buscando el desafío del peso en el baile sobre el asfalto.

Y así lo reconoció la propia Zara, que admitió que antes de que sacara a la calle Bahía Bahitiare en 2002, cuando despuntaba en los pasos de bailes y en los primeros trazos de la mano de Río Orinoco, en La Cuesta, admiraba las majestuosas fantasías de Brasileiros creadas por Juan Carlos Armas.

Bahía Bahitiare puede presumir de haber contagiado Carnaval en la tarde de ayer, y eso que era un acto para entregarle las llaves de forma oficial. Pero ya en la plaza del mercado de La Salud, una docena de componentes de la batucada esperaba para marcar con su ritmo el paso a las autoridades, entre las que se encontraba el alcalde de Santa Cruz y los concejales de Fiestas, Cultura, Distrito Salud-La Salle y Urbanismo, y el de Infraestructuras, Dámaso Arteaga, que demostró que jugaba en casa por la complicidad con los grupos de la fiesta, no en balde antes de arreglar locales fue el segundo edil que más tiempo ha estado al frente de la organización. Y eso se recuerda aún entre los veteranos.

Entre los invitados, detallazo de la presidenta de Bahía Bahitiare, al invitar a las hijas de Esteban Reyes, entre ellas, Loli Reyes, que muchos pasos de baile ensayó allí y que hace 28 años fue primera dama de honor con «Faltaba yo», con su diseñador de cabecera, Juan Carlos Armas.

Tras la batucada en la playa y con una escalera con bailares y confetis, propia de un musical si no fuera el entorno, llegó la entrada al local, en una simbólica retirada del cartel de Brasileiros que dejaba pasado al de Bahía Bahitiare. Pero la sorpresa estaba por venir: Infraestructuras ha transformado el local y Zara Díaz y su equipo ha convertido el taller de Esteban en una sala de fiestas donde ensayar y confeccionar trajes. En el pasillo de luces de neón se lee el compromiso que han adquirido: «somos ritmo, fantasía, ilusión». Una flamante sede diáfana, limpia, elegante para trabajar por el Carnaval. Mereció la pena la espera.

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