Solo las reinas ya proclamadas en los últimos veinte años del Carnaval chicharrero podrán aspirar a convertirse en las guardianas del cetro que se elegirá en el singular espectáculo de Santa Cruz, corazón del Carnaval, en el que se transformará la gala de elección de la reina de 2021, un formato artístico en el que ya trabaja el director Enrique Camacho.

La principal novedad del formato de espectáculo es que las candidatas que participarán en el único espectáculo ya han recibido el cetro, precisamente por ello de entre las diez adultas, cinco infantiles y otras tantas de la tercera edad se designará a la que se encargará de custodiar el cetro hasta el Carnaval 2022, al considerar que la fiesta de la máscara del próximo mes de febrero será de transición. Habrá espectáculo, solo desde el soporte audiovisual, pero no tendrá el espíritu competitivo de ediciones anteriores.

De hecho, la directiva de la Asociación de Diseñadores del Carnaval, bajo la presidencia de Santi Castro, ya avanza en la elaboración de la propuesta de bases que se someterá a la consideración del resto de creativos. Junto a la característica de que solo podrán desfilar reinas de los últimos años, se incluye otro dato significativo que afectará al resultado final de los trajes: las fantasías no podrán incorporar ruedas, tal y como ocurría hasta mitad de la década de los años noventa, cuando utilizó por primera vez este artilugio y revolucionó el diseño artístico.

“No se trata de un concurso ni de fomentar el espíritu competitivo, porque no estamos ante una gala de elección de la reina”, precisan los diseñadores consultados por EL DÍA. “Se trata de realizar un trabajo elegante, que evidencie la imaginación y originalidad de los creadores pero de forma sobria; estamos ante un espectáculo que pretende mantener viva la llama de la ilusión del Carnaval, pero que no está concebido para fomentar la competencia”, insisten las fuentes consultadas.

El formato está ideado a la medida de la televisión, y deja abierta incluso que la grabación del desfile se pueda desarrollar en otro lugar diferente a la caja negra que se podría instalar en el recinto ferial para este espectáculo televisivo que basará la sucesión de actuaciones grabadas, y que no está pensado a la medida del público para cumplir así con las medidas impuestas para evitar contagios por la Covid-19. Además de sondear a las reinas de las últimas veinte ediciones, los creadores ya han cotejado la propuesta del concejal de Fiestas, que propuso contratar a los diseñadores que hayan presentado al menos dos reinas en los tres últimos años. Un total de doce creativos reúnen estas condiciones para optar a los pagos de entre 6.000 y 3.000 euros que plantea el edil Alfonso Cabello

También se rescata un viejo anhelo para el espectáculo: las tres guardiana –una por modalidad– se elegirá en la misma gala por votación telefónica que emitirá el público desde sus hogares.