Cuando se desvelaron las diez obras elegidas por el jurado profesional para someterlas a la votación popular de la que saldrá el definitivo cartel anunciador del Carnaval virtual de 2021, los duendes sorprendieron a Israel Castro con el cambio de la leyenda con la que registró su obra. Se presentó, por confusión, como La impronta del color, cuando su autor reivindicaba La importancia del color.

Anécdotas al margen, el artista reconoce que se ha visto desbordado por las numerosas muestras de felicitación y apoyo recibidas desde el Carnaval de Barranquilla, en Colombia, cuando se vieron identificados en el Son de negros. “A diferencia de otras obras finalistas, investigué y aposté por una fiesta representativa de la expresión de las carnestolendas. Evité hacer un collage de iconos de otras fiestas y me trasladé a la época colonial, en donde los negros del Congo, en África, fueron trasladados a Colombia para que trabajaran en las haciendas de los caciques”. Nació así esta danza rebelde que reivindica Israel Castro en su propuesta de cartel, que a su vez suma el plus de la situación social por la que vive Canarias en los últimos meses, inmersa en el fenómeno de la inmigración, hace constar el artista, que ha alternado su vida entre Santa Cruz de Tenerife y la villa de Candelaria.

“También quise plasmar en la obra historias actuales, como la inmigración; que sea un cartel que cuente y transmita”, para recordar que “las danzas rebeldes de Barranquilla suponían una manifestación contra los abusos desde la óptica de burlas y mofas”, costumbre que se mantiene en la actualidad, precisa Israel Castro.

Desvela otro elemento que incluye su propuesta de cartel: la inclusión de un dragón en el fondo de este acrílico, un guiño a la coincidencia de la celebración del año nuevo chino con el calendario de la fiesta de la máscara. “Todo tiene influencias y existe un trasfondo”, advierte el creador, que realza la importancia del mestizaje de culturas, lo que permite un enriquecimiento de las fiestas.

Nacido en 1985, Israel Castro fue finalista del cartel en 2019 y este año también; acuñó dos reclamos de Semana Santa en Candelaria y de Carnaval para la Villa. Ahora, Barranquilla le hace soñar.