El Carnaval chicharrero conmemora esta edición las bodas de oro de los grupos coreográficos. Una modalidad que vino a diversificar la oferta lírica, que irrumpió con las rondallas desde finales del siglo XIX; la crítica y la ironía, que desembarcaron con el Laya en 1917, y las comparsas, que importó del Caribe Manolo Monzón en 1965.

Corría 1971 cuando parejas y amigos de la sección femenina decidieron constituir un grupo de bailes para salir en el Carnaval, entonces Fiestas de Invierno. Un objetivo que se hizo realidad a la siguiente edición. Bajo la dirección coreográfica de la bailarina Ana María Gil, comenzaba así la trayectoria de una formación que no tenía ni nombre cuando la fueron a inscribir. Así, cuando fueron a la Recova vieja, en el mostrador que estaba en una tronja a la que se accedía por unas escaleras metálicas, se encontraron con el entonces gerente de Fiestas, Juan Viñas. Al rellenar la hoja había que fijar el nombre. Llegó el dilema que Viñas resolvió de forma salomónica: "¿De qué van vestidos?"... Fue el bautizo de Los Bohemios.

Entre los componentes pioneros están Toni Díaz, que luego ha hecho historia con Tajaraste; Marcos, que trabaja en Participación Ciudadana, los mismos Pepe y Peque, Pepe Vargas y Marisa, Carmiña Fernández..., que formaban una gran familia. "Era un grupo grande de baile, con 20 mujeres y 20 hombres que salían a disfrutar", explica Mabel Guiance. En estos 50 años han pasado por diferentes locales de ensayo, desde el desaparecido Palace Royal -la Recova Vieja- al antiguo cuartel de San Carlos, que abandonaron a finales de los años ochenta para trasladarse a su actual ubicación: el mercado de La Salud. Mientras habla, Mabel atiende a los operarios que le acaban de llevar los extintores que se reparten por los grupos para cumplir con las medidas de seguridad. Los componentes están inmersos en pruebas y a la vez se rematan los trajes. "¡Cuidado, no se vayan a equivocar de mallas", advierte. Está en todo. Se lamenta que, aunque el Ayuntamiento de Santa Cruz arregló recientemente su local, en la actualidad ensayan con las luces de la tronja y uno de los cuatro fluorescentes que están repartidos por el salón de ensayo; otro no para de parpadear y dos están fundidos. Pero es una anécdota para esta luchadora de la vida, que vivió hace poco más de un año la marcha de su hermano Josema Guiance, que fue presidente de la murga adulta Los Trabas. Una familia involucrada en el Carnaval.

Y la Jefa -como la llaman muchos componentes por su ímpetu y vitalidad- vuelve a regalar su sonrisa cuando recuerda la evolución del grupo en estos cincuenta años de historia. De Ana María Gil, coreógrafa y bailarina que montó el baile de Bohemios desde 1972 a 1984, a Jaqui Romero, que le tomó el testigo durante dos años. Ya en 1986n los bailarines Francis Suárez y Geni Afonso -que llegaron a dirigir las galas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y en una edición de Las Palmas de Gran Canaria- se encargaron de las coreografías, testigo que tomaron Falon y Alam, a quien luego sustituyó la propia Mabel Guiance. "Recuerdo cuando los concursos se celebraban en el teatro Guimerá, y cuando la dirección de los espectáculos visitaban a cada grupo para decidir si te llevaban a la gala...".

De Bohemios, madre de las agrupaciones coreográficas, surgió en los años ochenta la admirada Sentir Canario, que tuvo en Yaqui Romero a su principal valedor durante sus 10 años de historia.

Los Bohemios ha sido testigo de cuando se celebraban festivales coreográficos con cuatro grupos -Sentir Canario, Tosca, Candilejas y el propio Bohemios- a ahora, con más de una docena de exponentes en esta modalidad. Eso sí, ellos siempre han buscado coreografiar la temática del Carnaval frente a la tendencia que impera las últimas ediciones: los bailes urbanos de la mano de grupos llegados de colegios y academias.

Pero Mabel lucha hasta contra los cambios de tendencias. En 1985 se creó la sección infantil de Bohemios, que por falta de componentes se cerró el año pasado; a la inversa, en 1995 descansó el grupo adulto, que volvió en 2012, en el 40 aniversario, y que mantiene vivo el espíritu del grupo, al igual que intenta hacer Mabel con los diseños. Bohemios es sinónimo de Luis Dávila, un estilo que hace suyo Mabel con la misma pasión que sigue los pasos de sus padres.