08 de julio de 2019
08.07.2019

Agustin Marrero: "Las murgas tienen que ser un 'hobby', no un negocio"

Agustín Marrero Alberto es el nuevo director artístico de la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá

08.07.2019 | 00:07
Agustin Marrero: "Las murgas tienen que ser un 'hobby', no un negocio"

Agustín Marrero (Santa Cruz de Tenerife, 1973) ha vivido el Carnaval puerta con puerta. De hecho, era vecino de la agrupación musical Teide, con la que salió -incluso llevando la bandera- hasta que decidió dar el salto a las murgas: primero en Quinquiñecos (1992), donde conoció a Santi Martel, David Padilla, Roberto Darias, entre otros, y en la que militó casi cinco años, y luego se incorpora a Los Que Son, donde estuvo once ediciones. Aprovechando el año sabático que tomó esta murga de Duggi, se sumó como componente de Ni Fú-Ni Fá, murga madre de Canarias que un año después asumirá la dirección. Sabe lo que es salir en una murga para concursar, y también militar en la murga por hobby.

¿Alguna vez imaginó dirigir la Ni Fú-Ni Fá?

No. Nunca imaginé llegar a la dirección de ninguna murga. Sí es cierto que tenía la ilusión de salir como componente. Cuando empecé en murgas, en la Ni Fú-Ni Fá me invitaron a salir con ellos. Ahora, después de conocerlo, no solo pienso seguir con ellos y además no pienso dejarla porque estoy muy a gusto. Tenía que haber ido antes.

¿Fue una sorpresa su nombramiento?

Sí, una sorpresa, porque no me lo esperaba, y un orgullo y una satisfacción impresionante dirigir a la murga madre de la modalidad en Canarias. ¡A quién no le gustaría dentro del mundo de las murgas! Sigo siendo uno más.

¿Cómo define a la Ni Fú-Ni Fá?

Es una murga totalmente diferente al resto porque no concursa. Y la responsabilidad es mayor porque estás dentro, no de una murga, sino de una institución tanto para Santa Cruz, como en Tenerife y Canarias. Una murga respetada, querida? Tiene una acogida brutal donde vayas.

Usted viene de concurso.

Sí, vengo de concurso y llego a la Ni Fú-Ni Fá y es totalmente diferente el tema de los ensayos, porque son menos.

El sueño de todo murguero es acabar su trayectoria en la Ni Fú-Ni Fá.

Yo creo que hay que ir antes, no hay que esperar a acabar (se ríe). Yo todavía soy joven, tengo 45 años, y estoy ya en la Ni Fú-Ni Fá, y ojalá hubiese llegado antes, porque me lo paso genial. Tiene un grupo humano espectacular. Te acogen de maravilla. No notas el primer año que eres nuevo. Forman una familia y dan lo mismo las edades.

¿Quién le propone la dirección?

La directiva me propone la dirección una semana antes del nombramiento público porque creen que soy la persona idónea para estar al frente. Es como el fútbol, como cuando el Madrid o el Barcelona te llaman una vez. Si la Ni Fú-Ni Fá te lo ofrece, hay que cogerlo, y no me lo pensé.

¿Qué diferencia para no dirigir una murga de concurso y sí la Ni Fú-Ni Fá?

En la Ni Fú-Ni Fá la presión es diferente. Una murga de concurso tiene que hacerlo bien y hay que controlar muchas cosas, y en la Ni Fú-Ni Fá no tiene la presión del concurso pero hay que hacerlo bien porque hay mucha gente mirándote, sobre todo puede haber gente esperando a ver si lo haces bien o mal para reírse de ti y criticarte. Esa es la presión que tiene actualmente. Sobre todo la gente del Carnaval, que te busca para criticarte y no para alabarte si lo haces bien.

¿Cómo debe ser el director de la Ni Fú-Ni Fá?

El director de una murga de concurso debe transmitir más al público, el director de la Ni Fú-Ni Fá debe estar más atento a su grupo, aunque también tiene que transmitir al público.

¿Cómo va a ser esta etapa en la Ni Fú-Ni Fá?

Vamos a intentar no cambiar. Quizás se echa un poco de menos aquella Ni Fú-Ni Fá que todos esperábamos antiguamente que saliera en la gala porque siempre te iba a sorprender con algo; hay que recuperar un poco eso. Es lo que espera la gente.

¿Hay que recuperar el estilo de la Ni Fú-Ni Fá del Guimerá?

El estilo de la Ni Fú-Ni Fá no se ha perdido. Sigue teniendo su identidad. Pero sí hay que buscar que interactúe con el público, que no la vea como una murga de gente ya mayor sino que está adaptada al mundo murguero actual. Cantando a una o dos voces vamos sobrados, pero yo no voy a montar.

¿Se sabe quién va a llevar la dirección musical?

Todavía estamos con un grupo de letristas y viendo lo que vamos a hacer. Esperamos contar con Nicolás Mingorance, con Berto González? Estamos empezando a trabajar.

¿Conoció a Enrique González?

Lo conocí. De hecho, estando en Quinquiñecos me enseñó a hacer las botas del disfraz en su taller. Al ser vecino de La Noria, recuerdo a personajes del Carnaval que la transitaban, tanto a Enrique como Tom Carby o Manolo Peña.

¿Es partidario de que la Ni Fú-Ni Fá entre algún día en concurso?

Yo creo que no lo necesita. Es mi opinión muy personal. El concurso es un poco injusto porque todas las murgas se sacrifican y luego tu trabajo depende de nueve personas que van a valorar tu actuación. Siempre lo que vayan a valorar es injusto. El jurado, y lo veo normal, no siempre tiene la misma predisposición a la hora de oír una murga u otra.

¿Mantendría la final con 8 participantes?

José Antonio González dijo una vez que si te gustan las murgas querrías un formato mayor. Tal vez bastaría bajando el tiempo por murga y en vez de dar 30 minutos asignar 25 y entrarían más murgas. El problema que tiene el formato de una final a siete es que sabes que cinco o seis siempre van a estar, y está muy acotado. Tal vez una final con más murga y menos tiempo; se podría hacer con menos de 30 minutos por murga.

¿Qué estilo prefiere?

Hay una diferencia: la crítica es para oír y el humor hay que verlo, y no lo puedes llevar a un CD, porque no ves el show que están haciendo. Solo he visto una final en directo en la plaza de España y la del año pasado.

¿Sus letristas preferidos?

José El Grano (Los Que Son), que lo he visto trabajar. Y luego creo que las murgas tienen su año. Recuerdo cuando Bambones cantó "El jeque", o cuando oyes letras buenísimas de Bazzocchi o de José Antonio "El Flaco".

¿Es partidario de pagar a los letristas?

No, no soy partidario de pagar a nadie. Las murgas tienen que ser un hobby, no un negocio. Me parece una falta de respeto que dentro de una murga haya gente que esté parada y le cueste pagar su cuota y que venga otra persona, que tiene su trabajo, y cobre por eso; porque eso lo está pagando la murga.

¿Respeta esa máxima la Ni Fú-Ni Fá?

Dentro de lo que yo conozco sé que la Ni Fú-Ni Fá no paga y en Los Que Son tampoco se pagó. Tampoco se pagó en Quinquiñecos. Tampoco estoy a favor de los movimientos de montadores musicales, que se van de una murga a otra. Me gusta el grupo de amigos, que le daba igual y lo iba a pasar bien, y una forma de divertirse sana.

Y así cada uno tenía su estilo.

Correcto. Un letrista que está en dos o tres murgas, desde mi punto de vista, se mete en un embolado porque, imagínate, dos de ellas lo hacen mal y le están pagando. Imagínate dos se quedan fuera de la final y otra pasa y coge premio? Desconozco si luego vienen los reproches. No soy partidario de pagar nunca. La murga o cualquier grupo del Carnaval es un hobby. La murga tiene que ser un sitio donde vas a divertirte, como al que le gusta salir a caminar.

Pero hoy en las murgas se va a concursar.

Hoy en día en las murgas se va a concursar. Está claro, aunque no todo el mundo. Hay murgas que el día del concurso tienen 60 componentes y en la Cabalgata salen con 40, porque ya hicieron lo que querían. Hay que buscar que la gente esté cómoda donde esté. Ir a buscar un cartón lo único que logra es que dejen de salir murgas.

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