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Bienestar Social

Canarias estrena un programa gratuito para mujeres mayores de 65: terapia grupal y talleres para combatir juntas la soledad no deseada

Amica, un programa gratuito que ofrece acompañamiento psicológico a mayores isleñas, abre este martes sus inscripciones en Tenerife y Gran Canaria

Imagen de archivo de un grupo de mayores en Las Teresitas

Imagen de archivo de un grupo de mayores en Las Teresitas / María Pisaca

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Claudia Morín

Claudia Morín

Santa Cruz de Tenerife

A la tinerfeña Dolores González, más conocida como Loly, no hay actividad que se le resista. A sus 84 años es guía en el Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA), escribe poesía, aprende inglés y acude a prácticamente todos los eventos que organizan en el centro de mayores Isidro Rodríguez Castro (Los Gladiolos). "La gente no se cree la edad que tengo", asegura. Pese a que su rutina está marcada por un ritmo frenético, esta chicharrera confiesa que, como muchas otras mujeres de su edad, cada vez tiene más miedo a hacerse mayor: "En realidad, lo que te da miedo no es el hecho de hacerte mayor, eso es inevitable; lo que asusta de verdad es la soledad". Para combatir este temor, la Consejería de Bienestar Social del Gobierno regional ha creado Amica, un programa que ofrece ayuda psicológica gratuita a isleñas mayores de 65 años.

Desde este martes, 1 de septiembre, las mujeres mayores de 65 años de Tenerife y Gran Canaria ya pueden inscribirse en esta iniciativa, pensada para prevenir situaciones de soledad no deseada y promover la autonomía. Esta iniciativa no contempla sesiones de terapia individuales; en su lugar, apuesta por talleres y grupos de ayuda mutua. De esta manera, usuarias como Loly podrán compartir reflexiones e, incluso, entablar amistades. "Estos espacios hacen mucha falta porque se trabaja bastante la empatía", defiende.

Las mujeres interesadas en acceder a estos servicios podrán inscribirse hasta el próximo jueves 10 de septiembre. El programa, desarrollado por la Fundación Santa María la Real, comenzará su actividad este mismo mes en las dos capitales, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. En ambas se pondrán en marcha dos itinerarios para prevenir el aislamiento, al tiempo que mejoran su bienestar cognitivo y emocional. En las actividades previstas, que se desarrollarán hasta diciembre, los especialistas a cargo ofrecerán a las usuarias herramientas para envejecer de forma activa y para evitar caer en una situación de dependencia o soledad no deseada.

Grupos de ayuda mutua

Además de esa primera parte, también habrá grupos de ayuda mutua que funcionarán en sesiones semanales de octubre a diciembre y con un máximo de diez participantes por actividad. Las mujeres podrán aprovechar estos espacios, que siempre estarán coordinados por profesionales, para compartir experiencias y para fortalecer sus relaciones sociales. En paralelo, también habrá un ciclo de talleres dirigidos a la mejora del bienestar digital, cognitivo y emocional que se extenderán a Lanzarote.

Al respecto, González advierte que son muchos los seniors que se sienten solos. "A veces estamos muy tristes y no lo aparentamos; aunque nadie me obligue a participar en tantas actividades yo aprovecho ahora porque quizás la próxima semana ya no esté en condiciones de ir", reflexiona. Este sentimiento, compartido por una buena parte de los mayores de las Islas, no entiende de edades y tampoco depende del nivel económico ni educativo: el 51% de quienes piden ayuda se consideran de clase media y el 27%, de clase baja.

El estigma de la vejez

A su parecer, el principal problema es que todavía existe cierto rechazo a participar en actividades que se asocian con la vejez. "Hay mucha gente que no se integra en los centros de día porque piensan que son para viejos y, al final, los que acudimos terminamos envejeciendo mejor y más tarde; si uno está ocupado ni siquiera tiene tiempo para pensar en lo que le duele", resalta.

Como ella, muchas mujeres mayores renuncian a compartir sus problemas y preocupaciones por una sencilla razón: no quieren darle más problemas a sus hijos. "Muchas veces no es que la familia no quiera ayudarte, sino que no puede; cada uno tiene su vida y nosotras no queremos ser una carga", añade.

Mujeres viudas o separadas

La soledad no deseada se ha convertido en uno de los grandes retos sociales del Archipiélago y, en general, de todo el país. Aunque no se trata de una problemática nueva, si que se ha agudizado con el paso de los años. Para paliar este sentimiento de aislamiento, la entidad Mensajeros de la Paz creó hace casi tres décadas el Teléfono Dorado (900 22 22 23), un servicio gratuito de escucha emocional activa. El 55% de quienes marcan este número en busca de compañía son mujeres. Muchas son viudas o separadas que afrontan la vejez solas tras décadas dedicadas a los cuidados, una situación que a menudo implica una ausencia de redes propias.

El viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, señala que el programa Amica –siglas de Acompañamiento, Motivación, Inclusión, Conexión y Activación– precisamente se dirige a estos perfiles. "Prevenir la soledad también significa fomentar la autonomía, no queremos que las políticas de mayores se limiten a responder cuando aparece una situación de dependencia o aislamiento extremo", subraya.

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