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Música

La serie de Netflix 'Toda la verdad de mis mentiras' triunfa con la banda sonora del músico canario Ale Acosta

El lanzaroteño compone la banda sonora original de la nueva serie, basada en una novela de Elísabet Benavent, y que se encuentra entras las cinco más vistas en España

Los protagonistas de 'Toda la verdad de mis mentiras'.

Los protagonistas de 'Toda la verdad de mis mentiras'. / ED

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Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

El músico lanzaroteño Ale Acosta amplía su trayectoria en el sector audiovisual con la composición de la banda sonora original de Toda la verdad de mis mentiras, la nueva serie de Netflix estrenada el pasado 28 de agosto. La producción, basada en la novela homónima de Elísabet Benavent, se ha situado en sus primeros días entre las series más vistas en España, demostrando una vez más que las historias de Benavent enamoran al público en cualquier plataforma.

El proyecto marca un paso más en la relación profesional entre Acosta y el universo narrativo de Benavent. El músico ya había participado de forma indirecta en la adaptación televisiva de Valeria, donde varias de sus canciones formaron parte de la banda sonora. "En la última temporada eligieron un par de temas míos, como La ceniza o ¿A dónde vas, niño?, y a partir de ahí la productora decidió llamarme para proponerme hacer toda la banda sonora de esta nueva serie", explica el músico canario, quien añade que "fue una sorpresa, aunque ya había trabajado con ellos" puesto que "afrontar una serie nueva basada en una novela de Elizabeth es muy guay, porque todo lo que escribe mola mucho".

Música e historia, de la mano

La serie, que sigue a un grupo de amigos embarcados en un viaje en furgoneta que acaba desvelando secretos, mentiras y tensiones emocionales, encontró en la música de Acosta un aliado narrativo desde el inicio. El compositor se implicó desde las primeras fases del proyecto, antes incluso del rodaje. "Me gusta formar parte del proyecto desde que el guion va tomando forma. En este caso, hablé con la directora y la productora, marcando el tono de cómo sería la música, aunque hasta que no tuvimos las imágenes finales no pudimos ponernos manos a la obra", detalla.

Ese enfoque previo permitió construir una identidad sonora muy definida. Frente a una producción más electrónica, que es el territorio más habitual de Acosta, desde que formara parte del dúo Fuel Fandango, el músico lanzaroteño optó en esta ocasión por una propuesta radicalmente distinta: "Mi idea era hacer una banda sonora muy acústica, con un rollo de road movie, ya que la historia transcurre durante un viaje en caravana, por lo que el sonido debía ser algo orgánico". El resultado final surgió gracias a pocos elementos: "Hay batería, guitarras, algún sintetizador analógico y mi voz. Apenas hay electrónica. Todo es muy pequeño, muy cuidado".

Una nueva faceta

El propio músico subraya que este proyecto le ha permitido explorar una faceta menos visible de su trabajo y que "ha sacado de mí una parte que no suelo publicar, pero que me encanta, la de hacer canciones con pocos elementos, con un sonido más pop y orgánicas. Me he divertido muchísimo y estoy muy contento con todas las piezas que hemos hecho". De hecho, en algunos pasajes, la banda sonora se reduce a una guitarra acústica y una línea vocal procesada, reforzando así la intimidad de la historia.

Ale Acosta

Ale Acosta / ED

La relación entre música e imagen es, para Acosta, el núcleo del proceso durante la composición de las bandas sonoras. Su trayectoria en este ámbito comenzó con Arde Madrid, la serie impulsada por Paco León, y desde entonces ha ido consolidando una línea de trabajo paralela a su carrera discográfica. Toda la verdad de mis mentiras es ya la quinta serie en la que participa como compositor: "Recuerdo el primer día que tuve una serie delante y empecé a poner música: vi el poder que tiene para elevar una secuencia y crear emociones. Es algo distinto a componer canciones".

Al servicio de la imagen

Esa conciencia del papel de la música se traduce en una filosofía clara: "La banda sonora tiene que estar al servicio de la historia". Así, muchas veces debe pasar desapercibida y otras coger protagonismo: "Lo importante es entender qué quiere el director y qué necesita la narrativa". En este caso, asegura, el equilibrio ha sido preciso, puesto que la sensación fue que "lo que habíamos imaginado encajaba a la perfección con las imágenes". El trabajo con el equipo creativo ha sido, según el artista, fluido y determinante y añade que "es un lujo trabajar con gente que lo pone todo tan fácil" porque el resultado final "ha quedado espectacular", resume.

El canario también estuvo en ‘Valeria’, de la misma autora, y trabaja en nuevos proyectos

Mientras la serie consolida su posición entre los contenidos más vistos de Netflix los últimos días, Ale Acosta continúa desarrollando su carrera en el ámbito audiovisual. El músico avanza que tiene nuevos proyectos en marcha, entre ellos varias películas, aunque aún no desea desvelar más detalles. "Es una rama que me está atrapando cada vez más", reconoce el músico, quien también comienza a pensar en el que será su segundo trabajo discográfico en solitario. Así, con esta banda sonora, el creador lanzaroteño no solo amplía su presencia en la industria audiovisual, sino que reafirma una línea estética propia, la del minimalismo, la organicidad y una atención precisa a la emoción narrativa. Un trabajo que, en sintonía con el éxito inicial de la serie, confirma el valor creciente de la música como elemento estructural en la ficción contemporánea.

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