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El Pergamino de Clío

La envenenadora de maridos

La envenenadora de maridos.

La envenenadora de maridos. / La Provincia

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Lara de Armas Moreno

¿Heroína o asesina en serie? Pocas figuras históricas han generado opiniones tan opuestas como la de la italiana Giulia Tofana. Entre 1630 y 1655, fue acusada de estar detrás de la muerte de más de 600 hombres en Roma gracias a un veneno que ella misma habría creado, conocido como Aqua Tofana, una sustancia prácticamente indetectable y mortal que pasó a la historia envuelta en un halo de misterio.

Detrás del nombre de Giulia Tofana se encontraba en realidad Giulia Mangiardi, nacida en Palermo a comienzos del siglo XVII y su historia estuvo marcada desde la infancia. Su madre, Teofanía d’Adamo, fue ejecutada en 1633 tras ser declarada culpable de envenenar y asesinar a su marido.

No es ningún secreto que, a lo largo de la historia, muchas mujeres vivieron sometidas a una profunda desigualdad jurídica y social. En numerosos lugares y épocas, quienes sufrían malos tratos o matrimonios abusivos apenas contaban con alternativas, ya que separarse o solicitar el divorcio era, en la práctica, imposible o acarreaba graves consecuencias.

Fuera por la influencia de la historia de su madre o por el contexto social de la época, Giulia encontró una forma de sacar partido a aquella realidad. Gracias a sus conocimientos de cosmetología, comenzó a elaborar una pócima que, según las crónicas, ofrecía a las mujeres atrapadas en matrimonios abusivos, especialmente a las de menor poder adquisitivo, una salida tan desesperada como silenciosa. De hecho, algunas teorías sostienen que fue su madre quien le mostró la receta de la pócima que luego ella terminaría explotando económicamente. Actualmente, no se sabe la composición exacta del Aqua Tofana. Las reconstrucciones modernas apuntan a arsénico, plomo y belladona, pero no existe una receta auténtica conservada.

Giulia vendía su brebaje como «Maná de San Nicolás de Bari», un aceite curativo. El Aqua Tofana era inodora e insípida, por lo que pasaba completamente desapercibido para la víctima y podía administrarse con facilidad mezclado con alimentos o bebidas. Además, provocaba una muerte que parecía obedecer a causas naturales, sin dejar señales evidentes que permitieran relacionarla con un envenenamiento.

Se estima que Giulia pudo haber proporcionado su veneno a unas 600 mujeres para acabar con la vida de sus maridos. Su historia llegó a su fin cuando, según la versión más aceptada, una de sus clientas se arrepintió en el último momento de envenenar a su esposo. Descubierta por este, terminó confesando ante las autoridades y delató a Giulia.

Cuando intentaron detenerla, muchos vecinos de Roma salieron en su defensa, ya que gozaba de una gran reputación como cosmetóloga. Consiguió escapar temporalmente, pero el rumor de que había envenenado el agua de la ciudad desató el pánico y acabó facilitando su captura. Tras ser arrestada, confesó bajo tortura.

Finalmente, Giulia fue ejecutada en el Campo de’ Fiori en 1659, junto a su hija, que también habría colaborado en la elaboración y distribución del Aqua Tofana.

¿Fue Giulia Tofana una asesina en serie o una mujer que ofreció una salida desesperada a quienes no tenían ninguna? Cuatro siglos después, la respuesta sigue dividiendo a historiadores y lectores. Quizá por eso su historia continúa fascinando tanto.

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