Entrevista | Matías Aguayo DJ chileno-alemán
Matías Aguayo (52 años, productor y DJ): "La música debería ser algo que nos libera, sobre todo hoy en día"
El productor y DJ chileno presentará en Tropicalia un repaso por su discografía, con especial énfasis en su último trabajo 'Anenoa'

Matías Aguayo. / ED

Matías Aguayo lleva más de dos décadas empeñado en borrar las fronteras de la música electrónica. Productor, DJ, cantante y performer de origen chileno, ha construido entre Europa y Latinoamérica una trayectoria marcada por el cruce de géneros, la experimentación y una forma de entender la pista de baile como espacio de encuentro. Afincado actualmente en Ciudad de México y con Anenoa como su trabajo más reciente, Aguayo será este sábado 29 de agosto uno de los grandes protagonistas de Tropicalia, que celebra su décimo aniversario en el parque José Segura Clavell de La Laguna.
Tropicalia mezcla estilos y públicos muy diferentes. ¿Le resulta más estimulante actuar ante una pista que quizá no conoce su música que delante de un público especializado?
Ambas opciones tienen su atractivo, pero particularmente me gusta tocar ante un público menos preparado para lo que se viene y dispuesto a sorpresas. El público especializado, al menos en la electrónica, tiende a ser más conservador y tiene límites más claros de lo que está permitido y lo que no en la música. Aunque hago música que se clasifica como electrónica, siempre trato de hacerla con una apertura hacia toda la gente que le guste el ritmo y la melodía.
Han pasado siete años entre sus dos últimos álbumes. ¿Qué tuvo que ocurrir para que sintiera que todas esas ideas dispersas se habían convertido finalmente en Anenoa?
Hacer un álbum es un proceso con muchas capas. En realidad, muchas ideas fueron surgiendo en un tiempo limitado, en un momento en el que tenía la sensación de querer comunicar algo en particular. Cuando hago un álbum no me siento y digo 'voy a hacer un disco', porque eso para mí sería contraproducente. Me entrego a experimentar a través de caminos que aún siento que no he andado y me encuentro con algo justo cuando no estoy buscando. Es casi como si el álbum ya estuviera listo antes de yo llegar a su mundo y por eso creo que no hay que producir por producir, sino que hay historias que siento que deben ser contadas.
Ha definido Anenoa como un trabajo muy conectado con Latinoamérica y con su vida en Ciudad de México. ¿Qué hay en este disco que probablemente no habría existido si lo hubiera compuesto viviendo en Europa?
Después de la pandemia fue difícil retomar el trabajo como músico porque todo cambió y muchos lugares ya no existían. Además, aparecieron sonidos más ansiosos, histéricos y comerciales y fue difícil volver a conectar y orientarme. Fue como empezar de cero. En Latinoamérica, sentí una continuidad que me permitía seguir explorando lugares en la música que realmente me gustaban. Un hecho importante fue unirme a la nueva red de bailadores en México, que hacen fiestas gratuitas por toda la ciudad, en espacios públicos, donde no hay acoso, ni competencia. Se trata de espacios de baile para todas las edades y estratos y suenan distintos géneros musicales aunque nunca se anuncia a los DJ que van a participar. Estos espacios en que los bailadores no son clientes y el músico o DJ no está ofreciendo un servicio son para mí más inspiradores porque no existen expectativas ni reglas fijas. La atmósfera de estas fiestas ha sido muy inspiradora para mi disco.
En el álbum conviven merengue, techno, trance, pop, cumbia o house. Parece que no tiene mucha preocupación por las fronteras entre géneros.
Para nada. Trato de encontrar la expresión genuina y por eso no me pongo límites. Tampoco busco conscientemente emular algún género. Como vivo muchas experiencias musicales en distintos contextos, las influencias musicales se reflejan naturalmente. Creo que vengo del house y siempre lo llevo conmigo pero creo que la música debería ser algo que nos libera, sobre todo hoy en día.
Tras un disco instrumental como Support Alien Invasion, en Anenoa la voz vuelve a ocupar mucho espacio. ¿Por qué recuperó esa otra parte?
La voz siempre ha sido de mis principales instrumentos, y Support Alien Invasion fue más bien un experimento. Además, la voz me permite comunicarme con el público y me atrae más esa parte. No me veo haciendo un tema instrumental hoy en día, aunque todo puede cambiar.
El disco está lleno de colaboraciones. ¿Qué busca en otra persona cuando la invita a entrar en una canción suya?
Creo que la música solista corre el peligro de quedarse en una sola dimensión. No puedo llegar a la misma profundidad si lo que estoy creando no entra en diálogo con otra gente, se dediquen a lo que se dediquen. Me siento muy honrado de poder participar con cada uno de los artistas con los que trabajo porque cada uno tiene su encanto. En el caso de este trabajo, traté de inventar un lenguaje propio para este disco y que cada invitado formara parte del mundo de Anenoa. Pude contar con la ayuda de Rafael Cohen de !!! (Chk chk chk); Alex Lázaro, quien tocó casi todas las percusiones del disco; o Juanita Carvajal al bajo, y las cantantes Girl Ultra, Javiera Mena, IARAHEI, Camille Mandoki, Barbie Williams o el maravilloso Daudi Matsiko.
«A nosotros nos toca crear narraciones de mundos mejores para que se puedan hacer realidad»
Ha hablado de la música como una posible "respuesta utópica" frente a una época dominada por la ansiedad. ¿Qué puede hacer realmente una pista de baile frente a esa ansiedad que quizá no puedan hacer otros espacios?
Puede cultivar lenguajes que no operan dentro de los marcos de lo sistémico. Se ve mucho en la Inteligencia Artificial y las ideologías de extrema derecha, la gente que desea llevarnos a una nueva Edad Media con robots tiene una carencia enorme de conocimiento y curiosidad por el mundo. A ello solo se puede llegar mediante procesos poéticos que son profundamente humanos y que tenemos que proteger y cultivar. La cineasta argentina Lucrecia Martel habla precisamente de se están volviendo realidad las distopías que alguna vez fueron narradas y a nosotros ahora nos toca crear narraciones de mundos mejores para que se puedan hacer realidad.
En un festival como Tropicalia, cuya identidad está muy asociada a la celebración, ¿se puede conseguir que la diversión tenga también un componente político o social sin convertir la fiesta en un discurso?
La fiesta y el baile siguen siendo momentos de comunidad y están siendo cada vez más restringidos, aunque los necesitamos ahora más que nunca. Sin embargo, no me atrae tanto lo político de manera literal. La cabina del DJ también se puede volver un pupitre autoritario y por eso me gusta buscar un acercamiento más horizontal hacia el público, para también ser parte de la fiesta.
«La escena independiente es como la tiendita que es reemplazada por una franquicia»
Tras más de veinte años haciendo música electrónica, ¿qué cosas de la cultura de club actual le entusiasman y cuáles le preocupan?
Me entusiasma ver a gente en distintas partes del mundo con la misma pasión por estos espacios de baile y buena música. Lo que me preocupa es la extremada comercialización y gentrificación de la música electrónica, que es un reflejo además de lo que está sucediendo en diferentes ámbitos y que no beneficia al talento ni la libertad musical ni la idea de contracultura. También ha sido triste ver cómo se ha ido deshaciendo la escena independiente. Pero eso también pasa en otros sectores: somos como la tiendita de la esquina que está siendo reemplazada por una franquicia. Somos la casita que se está desalojando porque se va a convertir en una vivienda vacacional.
Suscríbete para seguir leyendo
- Educación suspende las clases presenciales en parte de Canarias por las altas temperaturas
- A la espera de autorización judicial para prestar ayudar a los 27 sintecho que deambulan por Santa Cruz
- Canarias refuerza su relevancia militar en España al liderar el operativo del Ejército en la crisis migratoria de Ceuta
- Rubén Albés rinde pleitesía y ensalza al CD Tenerife: 'Estamos hablando de una cosa muy seria
- El Cabildo defiende que la pasarela del Padre Anchieta mejora la circulación y gana hasta 800 vehículos por hora
- Santa Cruz de Tenerife empieza a cobrar la tasa de la basura: fechas, plazos y novedades
- Una residencia escolar de Tenerife comienza el curso sin vigilantes de seguridad: docentes se turnan de noche para acompañar a los alumnos
- El director general de Costas de Canarias defiende que 'todo es legal' en las obras investigadas en Adeje de Cuna del Alma