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Juventud

Los 18 jóvenes de Canarias que viajaron gratis a Cambridge: «El mejor regalo que podían haberme hecho»

Un grupo de 18 jóvenes de todas las Islas vivió una aventura "inolvidable" en Inglaterra gracias al programa Excelencia Canaria+, una iniciativa de la Dirección General de Juventud para premiar la excelencia académica

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Claudia Morín

Claudia Morín

Santa Cruz de Tenerife

La gomera Victoria Bolado y la grancanaria Nazaret Quintana son dos jóvenes que, más allá de tener un expediente académico que roza el diez, también pueden presumir de que la suerte está de su lado. Ambas han conseguido ser parte de la expedición canaria que ha conquistado Cambridge (Inglaterra) estas dos últimas semanas. Aunque a priori solo iban a mejorar su nivel de inglés, el viaje ha terminado siendo una "aventura inolvidable" que incluso les ha hecho cambiar su mentalidad. "Todo lo que hemos visto y vivido ha sido nuevo para mí, me va a costar olvidarlo", confiesa la primera de ellas.

Como recompensa por rozar la excelencia y por haber hincado los codos durante el curso, un grupo de 18 estudiantes pudo disfrutar de manera totalmente gratuita de dos semanas –del 2 al 16 de agosto– en Reino Unido, donde además de aprender inglés en una prestigiosa academia pudieron conocer una de las ciudades más famosas de Inglaterra.

Para poder acceder a ellos solo era necesario cumplir cinco requisitos: haber sacado más de un 8 de media en el curso anterior, tener entre 15 y 18 años, ser residente, estar matriculado en algún centro de las Islas y contar con algo de suerte. Entre los más de 250 inscritos, la Dirección General de Juventud del Gobierno autonómico, a través de la Fundación Canaria de Juventud Ideo, seleccionó mediante sorteo a 18 jóvenes que pudieron vivir "una de las mejores experiencias de sus vidas".

Jóvenes de todas las Islas

Este programa, apodado Excelencia Canaria+, reserva un número concreto de plazas para cada isla, por lo que también es una oportunidad para conocer a jóvenes de otras zonas del Archipiélago. Ninguno de los participantes se conocía antes de llegar al aeropuerto. La magia, según relata Victoria Bolado, surgió en el avión, donde pasaron todo el trayecto hablando. "Incluso antes de llegar al destino ya tienes que pasar esa primera barrera, pero una vez entablas la primera conversación, la vergüenza desaparece y todos terminan convirtiéndose en hermanos", rememora.

La expedición canaria en Cambridge

La expedición canaria en Cambridge / E.D.

Una vez aterrizaron, tocaba separarse, ya que durante esos 15 días vivieron con una familia de acogida. "Al principio el shock es enorme; tienes que abrirte y cambiar de mentalidad, pero terminas acostumbrándote muy rápido a la gente, a su comida, a su cultura... te conviertes en parte de ese hogar", señala. Ella, por ejemplo, compartió casa con otra chica de Lanzarote y ambas ya han sido invitadas a volver: "Nuestra host mum –madre de acogida– no has dicho que podemos regresar cuando queramos y nosotras también le hemos animado a visitar Canarias".

Primeras veces fuera del país

Sus días en Cambridge transcurrieron entre clases de inglés a las que acudían cada mañana, visitas culturales y actividades de ocio con las que se lo pasaron en grande. En medio de tanto ajetreo, también tuvieron que aprender a ser adultos responsables. "En cosas cotidianas, como coger la guagua solas, era cuando más teníamos que desenvolvernos; para muchos de nosotros era la primera vez que viajábamos solos", apunta.

Para esta joven de La Gomera, visitar Londres fue "un cambio enorme". En Cambridge, sin embargo, no tuvo la misma sensación. "Terminó siendo nuestro pequeño pueblo, ya conocíamos las calles y todo", añade. Así, argumenta que este tipo de viajes de inmersión son muy enriquecedores: "Si vienes como turista, a quedarte en un hotel durante unos días, no vas a poder conocer ni el sitio ni su cultura con tanto detalle".

No solo pudieron conocer el corazón de Gran Bretaña, también hicieron amigos de distintas partes del mundo. En la academia se podían juntar en una misma clase jóvenes chinos, turcos, suizos y, como resalta Bolado, "de países que uno ni siquiera se imagina". Además, apenas coincidían con el resto de canarios, por lo que se veían obligados a hablar siempre en inglés.

Un viaje lleno de aprendizajes

A su parecer, es una experiencia para abrirse por completo, "aunque no tengas el mejor nivel de inglés". Por este motivo, anima a otros jóvenes a probar suerte en próximas ediciones. "Hemos aprendido mucho, pero también hemos crecido como personas; es el mejor regalo que me podían haber hecho", destaca.

Nazaret Quintana, por su parte, resalta que se hubiera quedado un mes más si se lo hubieran propuesto. Para ella, era la primera vez fuera de España, pero también era la primera vez que vivía una experiencia de este tipo: "Con mi familia no podía haberme ido durante tanto tiempo, es algo que no podría haber hecho de otra forma, una oportunidad increíble que me ha abierto la mente". De hecho, esta joven –que acaba de cumplir la mayoría de edad– está a punto de entrar en la universidad para estudiar Enfermería y ya se está planteando marcharse a Italia en tercero de carrera para hacer un Erasmus.

Todo incluido

Tanto ellas como los 16 compañeros restantes disfrutaron de un viaje prácticamente en régimen de todo incluido, ya que el premio incluía billete de ida y vuelta, seguro, alojamiento en familia, un curso de inglés general de 20 horas de clases semanales, actividades sociales, una excursión de un día completo y otra de medio día entre semana.

Durante todo el viaje, además, estuvieron acompañados del monitor Greg Haughton que, según los propios participantes, hicieron que la experiencia fuera "inolvidable". Este profesor de Inglés nació en Manchester, pero lleva casi cuatro décadas en Tenerife. Su frase más repetida durante todo el viaje fue "in English, please" –en inglés, por favor– y su principal cometido, que los chicos aprendieran a usar el idioma de forma natural. "Paseamos por el río Cam en barcas, hicimos escalada, fuimos a la bolera, a varios museos y al jardín botánico; se ven en situaciones en las que necesitan hablar y, aunque muchos ya tenían un muy buen nivel, al final de la aventura pude apreciar una mejoría muy notable", subraya.

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