Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinion

Un Sáhara ocupado es un peligro para Canarias

Nativo saharaui portando el banderín de la compañía.

Nativo saharaui portando el banderín de la compañía. / LP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Carmelo Ramírez

Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara

El régimen de Marruecos ocupa ilegal y violentamente el Sáhara Occidental desde 1975, en que el Gobierno de España firma los ilegales Acuerdos Tripartitos de Madrid y entrega el territorio a Marruecos y Mauritania, traicionando al pueblo saharaui e incumpliendo las resoluciones de la ONU que reconocían la Autodeterminación e Independencia a los saharauis, al ser una colonia española desde 1883 a 1975. Desde 1975 Marruecos impide la aplicación de las resoluciones de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental, ejerciendo la violencia y la represión de los Derechos Humanos sobre la población civil saharaui, además de expoliar las riquezas del territorio como los fosfatos, la pesca, los minerales, los recursos energéticos, agrícolas, la arena, etc. Todo ello de manera ilegal, tal y como han establecido las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea el 24 de octubre de 2024. Ninguna resolución de la ONU reconoce la soberanía marroquí del Sáhara Occidental. Por tanto, no tienen valor jurídico alguno los pronunciamientos de Donald Trump, Netanyahu, Pedro Sánchez o Macrón apoyando la tesis del Gobierno de Marruecos. A pesar de ello, el régimen marroquí desarrolla una estrategia para ‘normalizar’ la ocupación, tratando de abrir oficinas consulares en el S.O., promoviendo visitas institucionales y eventos económicos en el Aaiún o en Dajla, invitado a empresas extranjeras a invertir en los territorios ocupados,explotando sus riquezas. Todo ello de manera ilegal, pero con una potente difusión mediática, contratación de lobbies, etc. Que pretende consolidar el objetivo expansionista de Marruecos, que incluye también a Canarias. Desde un punto de vista político, social, económico o institucional, las Islas no deben participar en ninguna acción que contemple los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Por múltiples razones, como que el territorio no pertenece a la soberanía de Marruecos (sentencias del TSJUE en 2024). Además, el pueblo saharaui tiene reconocido el Derecho a la Autodeterminación e Independencia; no existe seguridad jurídica en las inversiones en el Sáhara Occidental; y hay una situación de guerra en el territorio entre el ejército de Marruecos y el ejército saharaui. A esto se suma que el parlamento de Marruecos ha aprobado leyes para la ampliación del Mar Territorial que afecta al Sáhara y a Canarias, así como el control del espacio aéreo saharaui. Marruecos pretende el dominio, no solo de las riquezas del Sáhara Occidental sino de las tierras raras situada en las proximidades de Canarias. El chantaje que Marruecos utiliza contra España con la emigración, también es un arma contra Canarias. El afán expansionista de Marruecos es una amenaza para Argelia, Mauritania, Sáhara Occidental, así como para Canarias y España. Las instituciones canarias y sus organizaciones sociales y empresariales no deben caer en estos cantos de sirena y estos bulos que difunden el régimen marroquí para consolidar la ilegal ocupación del Sáhara Occidental, y el expolio de sus riquezas. Canarias debe promover relaciones pacíficas en su entorno, no aceptar el chantaje del Gobierno de Marruecos y apoyar la celebración de un Referéndum de Autodeterminación en el Sáhara Occidental por el pueblo saharaui.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas

Tracking Pixel Contents